El tremendo invicto de Andy Murray se quedó en 28 partidos. Buscando su sexto título consecutivo, en Doha, el escocés chocó con Novak Djokovic por 6-3, 5-7 y 6-4. Pero igualmente el N°1 del mundo se va de Catar con optimismo.
"Realmente fue una final de altísimo nivel y eso deja buenas sensaciones. Dolió perderla, pero en definitiva es una gran manera de empezar la temporada", enunció Murray.
"Físicamente, fue una batalla. Hubo varios puntos muy duros en ese sentido. Creo que resultó una muy buena primera prueba", se extendió.
Y puntualizó: "Mi cuerpo respondió bien y ya terminado el partido tampoco me siento cansado. Así que eso es muy positivo. En líneas generales creo haber tenido una gran semana y espero con muchas ganas todo lo que viene".
En el vaso medio vacío, más allá del resultado adverso en la final, Murray ubicó su falta de eficacia en las chances de quiebre: "Eso es algo que no funcionó muy bien. Tanto en la final como en el resto de la semana. Pero es un timing también te lo va dando la continuidad de partidos".
