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Brian Ortega y su equipo prolongan el festejo en el episodio 3 de The Ultimate Fighter

Llegamos al tercer episodio de la temporada 29 de The Ultimate Fighter y las cosas no cambian. El coach mexicoamericano Brian Ortega sigue celebrando.

En la casa de los peleadores el ánimo es contrastante, las dos derrotas pegaron fuerte en el equipo Volkanovski y para los de Ortega todos son bromas o felicidad.

Ryder Newman reconoció que quería pelear Tresean Gore, mientras que el peleador conmovió con la historia de su familia y los videos de su recién nacido que lo espera en Georgia. Así como la fortaleza de su madre, quien tuvo que criarlo en un entorno problemático.

Un camino largo, que pasó por la prisión juvenil hasta que encontró el jiu jitsu y su vida cambió hasta llegar a un equipo élite como el American Top Team.

"Sé que todos tienen hambre, pero ninguno como yo".

Llegó la hora del combate, el segundo en el peso medio y Treasean sabía cuál sería la intención de su oponente, buscar el intercambio.

La estrategia estaba lista para eso, Newman trató de pegar combinaciones pero siempre salió desfavorecido en el contragolpe. Tuvo que circular con la espalda hacia la jaula la mayoría del tiempo.

La confianza de Tresean fue creciendo y con la variedad de sus ataques, tiró el 1-2 con poder y fue incorporando herramientas como patadas y hasta rodillas voladoras.

A diferencia de la semana pasada, la diferencia pareció clara, el equipo Ortega se quedó con la victoria en las tarjetas y tiene un marcador de 3-0 a favor.

Las caras largas seguirán unos días más, aunque Newman trató de asimilarlo de la mejor manera.

"No vamos a parar, sólo mejorar después de esto, podemos demostrar que somos los mejores del mundo", contó en el vestidor tras la derrota.

Ahora Volkanovski mando a otro de sus mejores pesos gallo, Dustin Lampros, a la guerra contra Vincent Murdock.

"A estos dos les gusta mucho pelear de pie, dar una gran pelea y creo que será así, una batalla", dice Dana White, presidente del UFC, casi al cierre del episodio.

Aunque el australiano no expone su cinturón hasta dentro de uno meses, Brian le está pegando fuerte en el orgullo en las tres primeras peleas.