Nota: Primero de una serie de notas de análisis sobre los candidatos a Jugador Más Valioso de la NBA
En toda competición debe haber participantes y el hecho de estar entre los mejores es en sí mismo un éxito. El caso del armador de Boston Celtics, Isaiah Thomas, de 28 años de edad, es singular: está haciendo la mejor temporada de su carrera, es uno de los jugadores más destacados de la NBA en el momento y el impacto que está teniendo en la ascensión de su equipo en la Conferencia Este es evidente. Por eso, su caso debe ser considerado en la lucha hacia la gloria de convertirse en el Jugador Más Valioso de la temporada.
Es más que probable que no se alce como vencedor del premio, aunque formará parte de la terna ya que es uno de los mejores efectivos que cualquier equipo esté teniendo este año. Llegar al máximo de su carrera es algo que le vino en un momento complicado teniendo en cuenta otras actuaciones magistrales como las de Russell Westbrook, James Harden, LeBron James o Kawhi Leonard. Vaya época le tocó vivir.
Si comparamos a Thomas con uno de sus ídolos, Allen Iverson, comprobaremos que en la temporada en la que el miembro del Salón de la Fama logró el JMV (2000-2001), éste alcanzó unos números muy similares a los del líder de los Celtics.
Iverson: 31.2 ppj (42% en tiros de campo y 32% en triples), 4.6 apj, 3.8 rpj, 2.5 robos y 3.3 pérdidas en 42 minutos de juego.
Thomas: 29.1 ppj (46.3% en tiros de campo y 38.3% en triples), 5.9 apj, 2.6 rpj, 0.9 robos y 2.7 pérdidas en 34 minutos de juego.
Con 25 años de edad, a Iverson le tocó bailar con Shaquille O´Neal, Kobe Bryant, Tim Duncan o Kevin Garnett. Les superó a todos en la senda hacia el JMV. Philadelphia 76ers llegó a las Finales de la NBA y cayeron ante Los Angeles Lakers. Además, su impacto en el equipo es comparable al de Thomas en Boston, claro que hace 16 años no habían máquinas de hacer triples-dobles como las que estamos presenciando en la actualidad con Westbrook y Harden.
En cualquier caso, son varias las razones por las que el armador debe ser considerado en el grupo de candidatos al JMV:
1- Pequeño gran anotador: Gracias a sus 29.1 ppj, Thomas es el tercer máximo anotador de la competición. Durante la temporada está demostrando ser un jugador de garantías capacitado para anotar desde diferentes puntos y con un abanico de recursos envidiable. Sus amagos y penetraciones a canasta reflejan una soltura única, tanto como su estatura: con 5-9 es el jugador más bajo de la competición. Su movilidad y velocidad suponen un problema para sus rivales de mayor envergadura y lo está aprovechando a la perfección.
2- Liderazgo incuestionable: Thomas está siendo capaz de llevar en volandas a los Celtics. Después de varias temporadas de trabajo, Brad Stevens logró configurar un grupo equilibrado con ese jugador puntero imprescindible en los conjuntos con aspiraciones. Thomas se ganó el derecho a ser líder gracias a una campaña en la que nunca anotó menos de 18 puntos. Su regularidad es incuestionable y si los Celtics son los líderes de la Conferencia Este tras llegar a la barrera de las 50 victorias, es gran medida gracias a él.
3- Rey del cuarto parcial: Su hiperactividad en los últimos periodos le han convertido en el mejor jugador de la liga en este sentido. Gracias a sus últimos esfuerzos, los Celtics fueron capaces de solventar compromisos clave.
4- Arma defensiva: Aunque lo que más llama la atención son sus aptitudes ofensivas tanto en asistencias como elaboración de las jugadas y anotaciones, Thomas también es uno de los jugadores más correosos de la competición defensa.
En otra época estas razones y sus números podrían haber sido suficientes para alcanzar la gloria. En ésta, son motivo de consideración y de jugador digno de un top 5 en las votaciones a JMV.
