BARCELONA -- André Gomes “es un jugador que se desenvuelve bien en esa zona del campo y pensamos que nos vendría bien”, argumentó en la sala de prensa Valverde para explicar la elección del portugués como sustituto de Iniesta por encima de Paulinho o Dembélé en un partido contemplado como, casi, definitivo en la pelea por el título de Liga.
El entrenador azulgrana, cauto ante los medios, intentó pasar por encima o driblar cualquier cuestión acerca del ‘21’… Pero no le fue posible y acabó confesando a su manera la incomodidad que le produjo, le produce, la pitada contra uno de los suyos y más aún en un encuentro de máxima exigencia ante el único rival del campeonato.
La tarde en la que Leo Messi, otra vez, disparó al Barça por encima de todos, el futbolista portugués se convirtió en protagonista casual por la lesión de Iniesta y pasando por delante de Paulinho o Dembélé, una decisión de Valverde que, se comprobó, no fue entendida por todo el mundo.
De hecho, durante el partido, en la segunda parte, se le pudo descubrir nervioso y contrariado por las señales de reprobación hacia André Gomes de parte de la hinchada, expresándose con evidente desagrado en una jugada puntual en la que los pitos contra el jugador fueron generalizados.
“El público puede manifestarse como crea convenientemente. Nosotros debemos hacer lo posible para que estén a nuestro lado y que apoyen a los jugadores, pero eso siempre ha ocurrido”, solventó el entrenador azulgrana, quien parece mantener una confianza extraña hacia un futbolista que aparece y desaparece de sus planes sin que se llegue a comprender las razones de ello.
El portugués, que ha participado en 24 de los 44 partidos oficiales disputados por el Barça esta temporada, totaliza apenas un 24,6 por ciento de los minutos jugados y solamente ha completado 5 encuentros de los 10 que fue titular. Antes de sustituir este domingo a Iniesta, cuya lesión ha encendido todas las alarmas alrededor del Camp Nou, Gomes había jugado 1 minuto de los últimos cinco partidos.
Y su pérdida de protagonismo en este año 2018 se demuestra de forma evidente: el equipo azulgrana ha disputado 17 partidos; el futbolista portugués tomó parte en los 7 primeros y fue titular en 4 de ellos. Desde el 0-5 en el campo del Betis, donde siendo titular actuó 64 minutos, ha participado en 4 de los últimos 11 partidos, sumando 102 minutos de los 990 totales.
COMPARATIVA
Ante los medios, sin embargo, Valverde le muestra una cercanía indiscutible y una confianza tan discutida por el entorno como indiscutible de puertas adentro. Y que se denota aún mayor si se compara con otros jugadores de la plantilla.
Sin entrar en el caso de Arda Turan, que se marchó en el mercado de invierno después de haber sido solamente suplente en un partido oficial, André Gomes rivaliza en su papel secundario-comparsa con los Aleix Vidal, Denis Suárez, Paco Alcácer o el último en llegar, Yerry Mina.
El portugués ha jugado 975 minutos en 24 partidos (10 de titular), Aleix Vidal suma 981 minutos en 21 partidos (11 de titular), Denis Suárez totaliza 930 minutos en 18 encuentros (9 de titular) y Alcácer 777 minutos en 16 apariciones (9 como titular). Los números son similares, con Alcácer en último lugar… Pero descubren que André Gomes y Aleix Vidal han logrado mayor índice de confianza siendo, curiosamente, los dos jugadores con menor aprecio general por parte de la hinchada.
El caso de Denis Suárez es, sin duda, el más llamativo puesto que el mediocampista gallego no ha jugado ni un minuto en los últimos 12 partidos oficiales, quedando en 9 de ello fuera de la convocatoria y derrumbándose a ojos de todo el mundo; todo lo contrario que el jugador portugués y en similar postura que Alcácer, quien no ha logrado ningún rédito de las 4 amonestaciones que pesan desde el 25 de enero.
De cara al partido de Champions ante el Chelsea, ausente por obligación Coutinho y muy probablemente por lesión Iniesta, la candidatura de André Gomes acude al primer plano. Por más discutido que sea desde el entorno, el portugués se mantiene en los planes de Valverde, buen conocedor de la idiosincrasia del público del Camp Nou pero firme en sus postulados.
