Luis Suárez rescató al Atlético Madrid este martes cuando marcó dos goles en los últimos 15 minutos del partido para dar vuelta el resultado y darle el triunfo al Colchonero sobre Getafe por La Liga.
El Atlético Madrid tuvo que sudar la gota gorda para volverse con los tres puntos desde su visita al equipo azulón, ya que los locales le permitieron desarrollar poco juego y cubrieron a sus atacantes.
Suárez tuvo en sus pies una de las primeras oportunidades claras para el Atlético, pero el arquero rechazó muy bien su volea, y luego Ángel Correa no pudo rematar en el rebote.
Getafe empezó ganando con gol de Aleksandar Mitrovic al final de la primera parte, en una jugada que mezcló distracciones y un poco de fortuna.
En el segundo tiempo, el Pistolero uruguayo no se rindió, pero tuvo que ver cómo uno de sus tiros de cabeza se estrellaba contra el travesaño y parecía que no iba a ser su día de suerte.
Sin embargo, él siempre aparece y lo hizo a los 78’ cuando recibió en el área un centro desde la izquierda, acomodó la pelota y definió de zurda para poner el 1 a 1 y darle esperanzas al Atlético.
Pero como nada es suficiente para este goleador voraz, Suárez también iba a poner el tanto de la victoria. A los 90 minutos, el salteño recibió un centro altísimo desde la puerta del área chica y remató de cabeza abajo, para una pelota inatajable para el arquero y para festejar llevándose el dedo a los labios como pidiendo silencio.
Fue un triunfo agónico del Atlético Madrid, que se posiciona muy bien en la tabla y es parcialmente el líder de La Liga. Pero más que nada fue una demostración de Suárez para los detractores: al Pistolero siempre le queda una bala por disparar y nunca se lo puede dar por terminado.
