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Fernando Arce Jr., con la esperanza de representar a México

ESPN

MÉXICO -- Fernando Arce Jr., mediocampista de Dorados, no pierde la esperanza de jugar algún día con la Selección Mexicana mayor, no obstante haber disputado un Premundial Sub-20 con la Selección de Estados Unidos.

“Crecí en México y uno desde chiquito sueña con ponerse la verde y no lo descarto. Está en mis planes y veremos qué pasa en el futuro”, dijo a ESPN el hijo del exfutbolista Fernando Arce Ruiz.

“Me tocó jugar con Estados Unidos y siempre di todo por la camiseta, di todo por mi país; me entregué al máximo como me he entregado en todos los equipos en los que he jugado”, aclaró.

Está consciente que cuenta el haber jugado para Estados Unidos y en este momento no podría jugar con México, pero “se podría hacer un cambio ante la FIFA para poder portar la playera mexicana. Tendría que hacerse un proceso para poder cambiar la nacionalidad”, comenta.

Arce señala que este procedimiento tendría que realizarlo la Federación Mexicana de Futbol, si el Tricolor se interesara en buscarlo. “Tengo entendido que algunos jugadores lo han hecho; no sé quiénes, pero sí que ha pasado”.

-¿Si Estados Unidos te convocara para un nuevo proceso, pero ya a nivel mayor qué dirías? “No sé. Si se diera vería en su momento qué hacer. Creo que es un premio estar en una Selección Nacional y así lo vería yo”.

Fernando agrega que cuando jugó para Estados Unidos su papá lo apoyó al 100 por ciento. “Me dijo que yo decidiera y que me entregara al máximo por la playera que fuera”.

El mediocampista de 21 años nació en el estado de California, Estados Unido, por lo que llamó la atención de las Selecciones Menores de aquel país hace un par de años. Hoy juega para Dorados, de la Liga de Ascenso, equipo que este martes jugará contra el América dentro de la Copa MX Apertura 2018.

“Mi meta es jugar en la Primera División. Creo que poco a poco voy mejorando y trabajando duro para cuando se me presente la oportunidad estar listo”.

En 2014, Fernando Arce debutó con Xolos de Tijuana. Nunca tuvo la oportunidad de jugar con su papá un partido ni oficial ni amistoso, solo de entrenar juntos. En San Diego entró de cambio en un juego de pretemporada contra el América en diciembre de 2013.

“Es un sentimiento único. Fue algo muy bonito que siempre estará en mi mente y en mi corazón”.