Luego de tres jornadas de Eliminatorias CONMEBOL, donde la Selección Argentina logró siete unidades, la idea de Lionel Scaloni está clara y es vislumbrar situaciones de juego sin la ayuda del as de espada, como lo es Lionel Messi.
En estos pocos partidos del seleccionado argentino no se vio la mejor versión del 10 argentino, aunque eso puede parecer un problema a futuro, esto podría brindar seguridad y firmeza para un grupo de jugadores que están iniciando un proceso. El rol de Lionel Messi, para el DT, debe ser en ¾, tomando un rol protagónico en ataque y sacarle un grado de responsabilidad al astro argentino. ¿Por qué es positivo con el paso del tiempo ir logrando esta situación?
Por empezar el desgaste físico es otro. No es el mismo Lionel que hace cinco años atrás que podía retroceder y buscar la pelota en la zona defensiva constantemente, a lo que es en la actualidad, un futbolista de mayor edad, pero con más experiencia que antes. La independencia que se quiere lograr es un gran objetivo porque la idea es armar un equipo con él y no alrededor; que dependa de la genialidad del astro constantemente. Pasó en el Mundial 2014, cuando el entrenador, Alejandro Sabella, en pos de ver un equipo más sólido se reinventó y le terminó sacando el juego ofensivo al futbolista del Barcelona. Luego de la etapa de Martino, en los siguientes equipos del seleccionado argentino, Lionel Messi tomó un rol demasiado protagónico buscando la pelota en la zona defensiva o hasta por momentos sus compañeros trataban de buscarlo constantemente y no ver otras opciones mejor ubicadas dentro del terreno de juego. Eso generaba, un equipo previsible y demasiado dependiente de la genialidad del 10, quepor momentos se lograba y en otros no, cuando no pasaba se sufría mucho la carencia de ideas. Cuando arrancó el proceso de Scaloni, el equipo seguía por la misma lógica, La Messi-Dependencia, el claro ejemplo fue la derrota contra Venezuela por 3 a 1 en un amistoso en España, donde se notaba que lo único que podía salvar el partido de la albiceleste era una genialidad del mejor jugador del mundo. Pero sin duda, el click o el crecimiento se vio en la Copa América con un Messi con un rol menos protagónico y un equipo que tuvo armas suficientes para reinventarse dentro del certamen, venciendo a la misma Venezuela que lo había derrotado en el amistoso y jugándole de igual a igual a Brasil.
Messi, por su posición natural, necesita siempre su acompañante o un sostén; contra Bolivia lo fue Exequiel Palacios y ayer Giovanni Lo Celso termino cumpliendo ese rol. Ante Paraguay no fue su día en la efectividad de pases, su mejor jornada hasta ahora, fue ante Bolivia donde completó un 87,5 de efectividad. Sin duda, fue su mejor partido y donde más participó. Lo más importante en estos casos es juzgar eficacia en los toques en el conjunto culé, su promedio (según estadísticas de LaLiga) ronda el 86 % en efectividad de pases. Poniendo en contexto estos datos, la participación de Messi terminaría siendo fundamental para un equipo cuando se supera el 85 %. Un 80 % termina siendo muy bajo para un Messi demasiado protagónico en un partido.
Sin embargo este jueves, se vio un equipo que empezaba a buscar variantes en el ataque, debido al embudo que proponía por adentro el conjunto paraguayo, que se vio sorprendido en el gol y rompió sus propios papeles al perder la marca de Messi (luego el árbitro anularía por falta a Romero a través del VAR). Aunque en el final el equipo de Scaloni recayó nuevamente en buscarlo al diez como punto de referencia o hacer que Messi retrocediera para amigarse con la pelota.
Es un proceso largo que sin dudas habrá que trabajar, pero se forma un equipo con Messi, sin dudas habrá más “cerebros” que piensen y no solo uno. También permitirá la sorpresa y no ser tan previsible en las formas de ataque. No está mal decir que el jugador de Barcelona sea un acompañante de orquesta y que tenga un rol protagónico en el área. Ojo esto no es quitarle protagonismo al astro argentino, seguirá teniendo responsabilidad de aparecer en momentos claves, pero no tendrá que correr con roles innecesarios que podrían solventar compañeros dentro del campo de juego, como el pensar variantes en ataque constantemente que permitan otras ideas ofensiva que mejoren la calidad de los ataques del seleccionado argentino. El paso esta hecho, será cuestión de tiempo y de madurez de varios jóvenes que lograrán para poder pasar de la dependencia a la Messi-Independencia.
