Un 27 de octubre pero de 2019, Roger Federer levantó por última vez un trofeo de la ATP. En ese entonces, ni el menos optimista se animaba a decir que aquel título sería recordado justamente por ser el último en la carrera del ex número uno del mundo.
En Basilea, su tierra natal, Su Majestad llegaba para disputar el Swiss Indoors, aquel certamen que siempre nos hará acordar al ganador de 20 títulos de Grand Slam por su estrecha relación. A ese evento arribó tras una temporada en la cual había cosechado otros tres títulos: Dubai, Miami y Halle. A sus 39 años, Federer seguía más vigente que nunca y siendo el número tres del mundo.
El sorteo del ATP 500 de su ciudad, el suizo fue emparejado contra el alemán Peter Gojowczyk, ex Top 40 que en ese entonces estaba por fuera del Top 100. En aquel debut, Federer no dio lugar a las sorpresas y lo derrotó por un contundente 6-2 y 6-1.
Posteriormente, en la segunda ronda, se midió ante el moldavo Radu Albot, quien estaba en el puesto número 49. Sin embargo, Roger volvió a jugar a un altísimo nivel y se llevó el triunfo por 6-0 y 6-3. En cuanto a los cuartos de final, debía jugar ante su compatriota Stan Wawrinka. Sin embargo el ganador de tres majors se bajó del torneo y le dio walk over a Su Majestad.
Ya instalado en semis con un partido menos que los tenistas que seguían en juego, le tocó enfrentarse ante un joven Stefanos Tsitsipas, quien por ese entonces tenía 21 años y era parte del Top 10 hacia menos de 10 meses. En un duelo entre la juventud y la experiencia, Federer terminó ganando el partido por 6-4 y 6-4.
En la final debió jugar ante otro joven que estaba empezando a escribir su nombre en el circuito: Alex de Miñaur. El australiano, en ese momento número 28 del ranking mundial, tampoco fue rival para un Federer que ganó la final por un cómodo 6-2 y 6-2 además del título sin siquiera ceder un set.
Este trofeo fue el décimo en la ciudad de Basilea y significó el 103 a nivel ATP en su carrera. Un par de meses después, tras haber disputado el Abierto de Australia en 2020, Federer anunció que se realizaría un procedimiento artroscópico en su rodilla derecha y que retornaría en 2021. En aquel año solo disputó un puñado de torneos y volvió a operarse la rodilla tras una nueva lesión en la gira de césped. A la temporada siguiente, anunció su retiro del tenis disputando solamente un encuentro de dobles en la Laver Cup.
