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El Pep Guardiola del Colchonero

BUENOS AIRES -- El Atlético de Madrid es el equipo que más ha progresado en el fútbol español en los últimos dos años. La llegada de Diego Pablo Simeone fue fundamental para que así se dieran las cosas. El 'Cholo' le devolvió la autoestima al vestuario y recuperó su DNI, extraviado entre julio y diciembre de 2011, lapso que duró la gestión de Gregorio Manzano como director técnico. En ese período el Atlético fue goleado por el Espanyol, el Barcelona, el Athletic Club de Bilbao y el Real Madrid (3 goles a favor, 16 en contra), y dejó también una imagen penosa frente al Valencia y al Getafe. En ese primer semestre de 2011-12 el Atletico no recibió tratamiento porque la cúpula directiva creyó que administrando el placebo de alguna que otra victoria en la Europa League sería suficiente para mejorar. Pero el KO en la Copa del Rey contra el Albacete (21 de diciembre de 2011) obligó al club a tomar medidas drásticas.

Para evitar que la hinchada incendiara el palco oficial, indignada por el retroceso evidente del equipo (de ganar la Europa League 2009-10 a ser otra vez el blanco fácil de los aficionados rivales), el presidente Enrique Cerezo y el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín accionaron el operativo reconstrucción. Tentaron a Simeone, y 'Cholo' dejó Racing de Avellaneda (el club del cual es hincha), para tomar el comando del Atlético de Madrid (el club al que aprendió a amar y del cual es un emblema inolvidable).

Simeone informó su plan de restauración en una entrevista concedida al diario Mundo Atlético, publicada el 29 de diciembre de 2011. Fue contundente. "No se puede ir contra la historia. El Atlético se forjó en la lucha. Es aguerrido, fuerte, compacto, contragolpeador, explosivo. El esfuerzo no se negocia", aseguró. Y agregó "no soy un sargento. Soy un conductor de grupos. Yo mato por mis futbolistas porque son lo más importante para mí. Luego, no soy muy distinto de lo que fui como jugador en cuanto a la pasión, el compromiso y la entrega".

Esa determinación de Simeone es lo que distingue a este Atlético de Madrid, del que deambulaba por los terrenos de juego antes de su llegada. La prueba cabal de ello es que la defensa que sufrió aquella vergonzosa eliminación en la Copa frente al Albacete, es la misma que sostiene el sensacional registro actual en la Liga. Sólo 8 goles encajados en 12 partidos. Apenas uno más que el FC Barcelona, líder invicto de la competición. La defensa del Atlético es férrea porque controla su territorio y no se extralimita ni se complica con la pelota. Los laterales (Juanfran y Filipe Luis) sólo trepan para ensanchar el centro del campo y agregar profundidad al juego por los costados. Luego, muerden y presionan hasta el hartazgo a los delanteros rivales. Un ejemplo, los marcajes del propio Filipe Luis a Messi (en la Supercopa de España) y a Cristiano Ronaldo (en la Liga). Por su parte los centrales, a los que siempre les cubre las espaldas el volante central Gabi, se turnan para ir a rematar las jugadas de estrategia y suelen sacar petróleo, como Miranda en la final de la Copa del Rey en mayo (1-2 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu).

Si diseccionamos el centro del campo encontramos todas coincidencias también entre el equipo de hace dos años y el actual. Repiten Gabi, el turco Arda Turan, el portugués Tiago y Jorge Resurrección Merodio 'Koke'. El primero, insulso y apático en la época de Carlos Bianchi como entrenador (2005-06), hoy es clave para sostener el equilibrio del equipo. El segundo, instrascendente en el poco tiempo que coincidió con Gregorio Manzano, ahora transfiere raza y genera fútbol de fantasía. El tercero, como el segundo. Y el cuarto, criado en el club, mezcla apariciones de calidad con sacrificio.

En cuanto a la delantera, ya no está Radamel Falcao (a quien el propio 'Cholo' Simeone hizo crecer como jugador y goleador en River Plate y en el Atlético con pequeñas grandes decisiones como proveerle de laderos), aunque sí Diego Costa. El hispano-brasileño tuvo que aceptar un préstamo al Rayo Vallecano en 2011-12, pero lejos de perjudicarle, el ostracismo le hizo crecer y regresó al club 'colchonero' a lo grande. Hoy está a un solo gol (12) de igualar la tremenda serie de Cristiano Ronaldo en la Liga (13), y apunta a jugar el Mundial de Brasil 2014 con España, no con su país de origen. Si se detuvieron en ese dato, sabrán ya que temperamento le sobra al 9 nacido en Lagarto (Sergipe, Brasil). El compañero de Costa es David Villa, una celebridad del gol que mereció salir mejor del FC Barcelona. El Barça se lo sacó de encima porque su contrato estipulaba un suculento aumento desde esta temporada. Y el 'Guaje', se está comportando como un jabalí herido en su amor propio. Más. Subrayen el nombre de Oliver Torres, nuevo niño prodigio de la cantera rojiblanca. Magia en un envase de 1,78m y 70 kilos.

En síntesis, Diego Pablo Simeone demuestra ser un entrenador con todas las letras. Esto es, un profesional capacitado para cambiar la realidad de un equipo con los mismos recursos con los que sus antecesores fracasaron, y sin gastar fortunas. El 'Cholo', a base de psicología de grupo, convencer a sus dirigidos y de transmitirles identidad y sentido de pertenencia, hizo campeón de la Europa League al Atlético en 2011-12 y le llevó a terminar esa Liga en la quinta posición (56 puntos). En 2012-13 lo guió a ganar la Copa del Rey como visitante frente al Real Madrid, y a finalizar tercero en la Liga (76 puntos). Y en la temporada actual es único escolta del Barça en la Liga (con 33 puntos; 11 partidos ganados y uno solo perdido), además se clasificó a octavos de final en el grupo G de la UEFA Champions League (que comparte con Zenit, Porto y Austria Viena) con 4 victorias en 4 partidos. El Atlético de Simeone sólo ha perdido un encuentro en 2013-14 (frente al combativo Espanyol de Javier Aguirre). Registra esta temporada una marca de 17-1.

En resumen, si el lector advierte que Diego Pablo Simeone es al Atlético de Madrid lo que Josep Guardiola fue para el FC Barcelona, estará en lo cierto.