<
>

LeBron, Cristiano, Russell Wilson... Campeones en las canchas... y en las redes sociales

La aparición de las redes sociales y el uso cada vez más frecuente por parte de las estrellas deportivas catapultó la de por sí ya dilatada fama de quienes en todo el mundo son vistos como ídolos y ejemplos a seguir por los fanáticos.

Instagram y Twitter son los escaparates donde los máximos atletas comparten con sus seguidores parte de su vida privada, familiar; sus rutinas de ejercicio, y los más fanfarrones, sus posesiones (autos, casas, ropa, fiestas, amistades, yates, trofeos, etc.)

Otros más ‘responsables’, las utilizan como vitrina de su activismo o para tratar de generar conciencia sobre situaciones como violencia de genero, racismo o desigualdad social/económica.

Y es precisamente esa fama en redes sociales la misma que aprovechan las grandes firmas para llegar a los consumidores (antes que otra cosa el deporte profesional es un negocio).

Algunos de los atletas con mayor número de seguidores son LeBron James, Odell Beckham Jr., Tom Brady, Serena Williams, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, quienes han sabido sacarle el mayor provecho posible a su fama a través de la interacción digital.

Con 247 millones de seguidores sólo en Instagram, CR7 es la persona más seguida en esta red, donde la que la estrella de la Juventus suele postear fotos familiares, de sus vacaciones, sus rutinas en el gimnasio y selfies.

Pero, ¿qué tanto pueden generar esos millones de ‘followers’?, pues millones de dólares. Según la revista Forbes, CR7 se embolsa cerca de 44 millones de dólares al año por anunciar en sus cuentas digitales los productos de grandes firmas.

Asimismo, Messi, quien tiene una cuenta personal en IG y una manejada (Twitter) posee cerca de 174 millones de seguidores sumando ambas redes; sin embargo, las publicaciones (49) del 10 del Barcelona con Adidas produjeron en 2019 unas 150 millones de interacciones y 6.9 millones de dólares en valor publicitario para la marca alemana, según la firma de análisis de redes sociales, Hookit.

Evidentemente al ser el deporte más popular, son los futbolistas los que dominan las redes sociales. De los 14 atletas con al menos 100 millones de interacciones, nueve son jugadores de futbol, incluidos los que integran el Top 3.

Ocurre lo contrario con el beisbol, deporte por demás rezagado a nivel de interacciones. El lanzador Marcus Stroman, (3.5 millones de interacciones) es el único jugador de beisbol activo entre los primeros 500 (ocupa el puesto 495). Tal vez sea un reflejo de uno de los muchos problemas que enfrenta este deporte y sus figuras.

Varios atletas también hacen de las redes un escaparate para dar a conocer o promover sus propios negocios. La tenista estadounidense Serena Williams es la más destacada en este sentido.

Le menor de las Williams transmitió videos de su familia comiendo de Daily Harvest (una de las firmas que patrocina) antes de la Met Gala en Instagram.

La máxima estrella de la NBA, LeBron James también se ’ayuda’ gracias a los 116 millones de seguidores que tiene y promociona las 21 franquicias que posee de Blaze Pizza.

A los 116 millones de seguidores de ‘El Rey’ hay que sumarle de manera indirecta los que acumule su hijo Broony, quien actualmente acumula 5.8 millones de fieles en IG.

Las figuras de la NFL no son ajenas a interactuar en las redes y aunque Odell Beckham Jr. es el jugador de futbol americano con la mayor suma de seguidores, el veterano Tom Brady, es quien genera más interacciones y likes. Como ejemplo, la selfie de Brady con su viejo rival y amigo Peyton Manning causó 14 mil 500 comentarios y casi 850 mil likes.

Sin duda, los atletas fueron parte del grupo de gente que más beneficio obtuvo con la llegada de las redes sociales y similar o aún más altos deben ser los millones de seguidores de los artistas; sin embargo, un mal manejo de estas también ha decantado en reproches, quejas (por decir lo menos) y hasta 'unfollows' de aquellos que han ido en contra de lo políticamente correcto o se han manifestado en favor de una causa o movimiento que no es bien visto.

Uno de los ejemplos más recientes lo vivió el QB de los New Orleans Saints, Drew Brees, quien estuvo en el ojo del huracán cuando criticó las antiguas protestas de Colin Kaepernick contra el racismo, retomadas tras el asesinato de George Floyd.

Quien por mucho tiempo fue referente y ejemplo de toda una ciudad se convirtió en el blanco de consignas, pues sus palabras, las cuales juzgaban las presuntas ofensas de Colin Kaepernick hacia la bandera e himno de Estados Unidos en un partido de NFL, fueron sido asumidas como condescendientes con los abusos de índole racial.

Tras este descontento, el QB se vio obligado a ofrecer disculpas a través de sus redes sociales:

"Me gustaría disculparme con mis amigos, compañeros de equipo, la ciudad de New Orleans, la comunidad afroamericana, la comunidad de la NFL y cualquier persona a la que lastimé con mis comentarios ayer. Al hablar con algunos de ustedes, me rompe el corazón saber el dolor que he causado", mencionó en el inicio de la carta que publicó el 3 de junio de este 2020.

Para bien o no, las redes sociales han servido para que los aficionados se sientan más cerca de sus ídolos y a algunos les hagan un 'marcaje personal'...