Get ADOBE® FLASH® PLAYER
Medias Rojas ganan su décimo título divisional
Getty Images
Lo único seguro hasta ahora en Grandes Ligas es que Medias Rojas de Boston y Indios de Cleveland ganaron sus divisiones en la Liga Americana y que 13 clubes ya están oficialmente eliminados de las posibilidades de alcanzar la postemporada.

Fuera de eso, hay muchos cabos sueltos entrando al penúltimo fin de semana del calendario regular de la campaña del 2018 en el béisbol mayor de Estados Unidos.

En uno de sus torneos menos competido de la historia, la Liga Americana ya tiene dos monarcas divisionales y otros tres potenciales invitados a los playoffs que arrancarán en la primera semana de octubre. Boston (104-49) y Cleveland (85-67) ganaron las divisiones Este y Central, respectivamente, por tercer año consecutivo, y Boston virtualmente garantizó terminar con el mejor récord de MLB y la ventaja de la casa para todas las series que disputen.

En el Oeste, los campeones Astros de Houston (95-57) superan por 3.5 juegos a los Atléticos de Oakland (92-61) y tienen el número mágico en dos para asegurar al menos un puesto comodín a la postemporada. Houston intenta conquistar banderines divisionales consecutivos por primera vez desde que se mudó de la Liga Nacional a la Liga Americana en el 2013. Los Astros ganaron tres años seguidos la Central del viejo circuito de 1997 a 1999.

Los Yankees de Nueva York (93-59) tienen ventaja de 1.5 juegos sobre Oakland en la batalla por el primer comodín y la ventaja de la casa para el juego de muerte súbita del miércoles 3 de octubre. En caso de que Nueva York y Oakland terminaran empatados en el primer comodín, con ambos clasificados, los Yankees serían locales en el choque de Wild Cards debido a su mejor récord intradivisional, que es el segundo criterio para desenredar empates.

Los sorprendentes Rays de Tampa Bay (85-67) y los Marineros de Seattle (84-58) han tenido buenos desempeños, pero están muy lejos (a 6.5 y 7.5 juegos de Oakland) con tan poco espacio (10 juegos) para maniobrar. En resumen: En el joven circuito es cuestión de tiempo para que Astros, Yankees y Atléticos se unan a Indios y Medias Rojas en el cuadro de postemporada.

En la Liga Nacional es todo lo contrario: Nada está decidido y nueve de 15 equipos siguen en la carrera por llegar a la tierra prometida.

Los que se encuentran en la situación más cómoda son los Bravos de Atlanta (85-68), que tienen ventaja de 6.5 juegos sobre los Filis de Filadelfia (78-74) en la División Este. Los Bravos, que tienen el número mágico en cuatro para atrapar su primer banderín divisional desde el 2013 y el segundo en 13 años, solamente necesitan ganar dos de tres a Filadelfia en el fin de semana, para coronarse.

En la División Central, Cachorros de Chicago (89-63), Cerveceros de Milwaukee (87-66) y Cardenales de San Luis (84-69) pelean el banderín al tiempo que dominan las dos plazas comodines del viejo circuito. Los Cachorros tienen el número mágico en ocho para conquistar la división, pero una cómoda ventaja de siete juegos sobre los Rockies de Colorado en el segundo Wild Card de la liga.

La misión de Milwaukee es acosar a los Cachorros y mantener la ventaja de la casa para el potencial encuentro de comodines. Cerveceros y Cardenales jugarán una serie decisiva entre ellos de lunes a miércoles de la próxima semana en e Busch Stadium, mientras que Cachorros y Cardenales cerrarán la vuelta regular con una serie de tres encuentros en el Wrigley Field.

Tras ser barridos en Dodger Stadium comenzando la semana, Colorado (82-70) se alejó a 2.5 juegos de los Dodgers de Los Angeles (85-68) en la recia batalla por el banderín de la División Oeste, en tanto que los Diamondbacks de Arizona se encuentran a seis de Los Angeles y a cinco de San Luis en el segundo comodín.

Los Dodgers, que tienen el número mágico en ocho para quedarse con su sexto banderín consecutivo, enfrentan a los Padres de San Diego en el fin de semana y luego visitarán a sus acérrimos enemigos Diamondbacks y Gigantes de San Francisco para concluir la temporada regular.

Colorado recibe a Arizona en el fin de semana y terminará la campaña jugando en Filadelfia y Washington, en tanto que los Diamondbacks cerrarán el año en San Diego.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Entrando al antepunúltimo fin de semana de la serie regular de Grandes Ligas, los cinco puestos a playoffs de la Liga Americana lucen estar prácticamente decididos, contrario a la Liga Nacional, donde hay batallas muy cerradas en todos menos uno, creando las condiciones apropiadas para que se produzcan empates en divisiones o puestos comodines.

En la Americana: Medias Rojas de Boston (101-46) ya clasificó a postemporada y tiene el número mágico en seis para ganar su tercer título consecutivo de la División Este; Indios de Cleveland (82-64) posee la mayor ventaja de un líder divisional (15.0 juegos) y tiene el número mágico en 3 para ganar el centro, mientras que los Astros de Houston (92-54) están muy cerca de garantizar u n puesto comodín y dominan por 3.5 juegos el sector oeste.

Los Yankees de Nueva York (90-56) y Atléticos de Oakland (89-58) batallan ferozmente la ventaja de casa para el partido de comodines, pero no están en real peligro de quedarse fuera de la postemporada. Los Marineros de Seattle (80-66) están a 8.5 juegos del segundo Wild Card.

Getty ImagesIndios de Cleveland (82-64) posee la mayor ventaja de un líder divisional (15.0 juegos) y tiene el número mágico en 3 para ganar el centro.
En la Liga Nacional: Lo único que luce casi decidido es la División Este, donde los Bravos de Atlanta (82-64) dominan por 7.5 juegos a los Filis de Filadelfia (74-71). En el centro, los Cachorros de Chicago superan apena por 1.5 juegos a los Cerveceros de Milwaukee (84-63) y por 4.5 a los Cardenales de San Luis (81-66). En el oeste, los Rockies de Colorado (81-65) van 1.5 arriba de los Dodgers de Los Angeles (80-67) y 4.5 por encima de los Diamondbacks de Arizona (77-70).

Milwaukee y San Luis ocupan las plazas de comodides del viejo circuito, pero Los Angeles, Arizona y Filadelfia están a uno, cuatro y seis juegos. Para poner las cosas más sabrosas, Dodgers y Cardenales juegan una serie de fin de semana, cuyos resultados impactarán las divisiones central y oeste y los comodines.

Con las diferentes modificaciones que ha sufrido el sistema de determinar el campeón de la temporada, la pelota estadounidense se ha visto en la necesidad de hacer variaciones a las reglas de resolver embotellamiento en la tabla de lugares a lo largo de sus más de 140 años de historia.

Al principio todo era muy básico. Entre 1876 y 1900, el equipo que más victorias acumulaba durante la temporada regular era declarado campeón de la Liga Nacional y del béisbol (recordando que las ocho series que se jugaron entre los campeones de la Liga Nacional y la Asociación Americana entre 1884 y 1892 fueron considerados eventos de exhibición).

No fue hasta la creación de la Serie Mundial en 1903, por un título máximo entre los campeones de la Nacional y la nueva Liga Americana (fundada en 1901), que nació oficialmente la postemporada de Grandes Ligas.

Hasta 1968, los dos mejores clubes de cada liga iban directo al clásico de otoño. En 1969 se crearon dos divisiones en cada liga y se agregaron las Series de Campeonato para decidir los dos finalistas. En 1994 emergió la figura del Wild Card (comodín) y se creó una tercera ronda en los playoffs, las Series Divisionales, y en 2012, cuando agregaron un segundo comodín, se estableció el formato actual de cuatro instancias.

Desde entonces, los dos mejores equipos de cada liga que no ganaron sus divisiones, juegan un partido de muerte súbita para determinar el rival del conjunto con el mejor récord de liga en las Series Divisionales. La inclusión del segundo comodín también obligó a que se cambiaran algunas reglas en el sistema de definir empates de temporada regular.

EMPATES DE DOS EN DIVISIÓN O COMODINES

Un partido extra de desempate se juegan cuando dos equipos queden empatados con el mismo récord en una de las tres divisiones o el segundo puesto comodín de la liga. Estos partidos se jugarán el día posterior a la finalización de la temporada, en la casa del club que obtuvo la ventaja de local, que se determina usando una serie de criterios que citaremos más adelante.

Desde la implementación de la figura del comodín en 1994 hasta el final de la temporada del 2011, se implementó una regla diferente. Dos equipos empatados para una división no jugaron un desempate si sus récords eran mejores que todos los ganadores fuera de su división en su liga. Básicamente, si dos estaban empatados en la división y como sea estaban clasificados a los playoffs, se usaban varias consideraciones cuál era campeón divisional y cual era comodín. Punto y bolita.

Sin embargo, con la adopción de un segundo puesto de comodín y un juego entre comodines desde el 2012, el ganador de la división con el mejor récord de la liga enfrentaría una posible eliminación en el primer día de la postemporada, lo que obligó a variar las reglas.

Con las nuevas reglas de desempate, si dos equipos quedan empatados en la división, tendrán que jugar un partido extra incluso si ambos equipos ya se han clasificado para la postemporada. El equipo que pierde el juego de desempate ahora calificará para un puesto de comodín solo si su récord de temporada regular se encuentra entre los dos mejores récords de la liga que no ganaron una división. Esto quiere decir que empatar en la divisió no garantiza nada, más allá del juego de desempate.

Si ese equipo está empatado en el segundo puesto de comodín, entonces se jugará un segundo juego de desempate. Si el empate es en el primer comodín, no es necesario un juego extra, sino que ambos avanzan y la ventaja de la casa se determina con los criterios de desempate establecidos. Tampoco se necesita un juego extra para definir el mejor récord de la liga entre dos ganadores de división que terminen con la misma foja.

Para determinar cuál equipo tendrá la ventaja de la casa en un partido extra, tanto para desempatar una división y el segundo comodín y la ventaja de la casa como mejor récord de la liga son:

El equipo con ventaja en la serie particular, el equipo con el mejor récord global en juegos intradivisionales, el equipo con el mejor récord global en juegos intraligas, el equipo con el mejor récord en los últimos 81 juegos de la temporada, ignorando los partidos interligas, el equipo con el mejor récord en los últimos 82 partidos de la temporada (siempre que el juego agregado no esté entre los equipos empatados), se extiende hacia atrás hasta que se rompe el empate (los juegos de interliga se omiten e ignoran en este proceso).

JUEGOS DE DESEMPATE

En la historia de Grandes Ligas, en 14 ocasiones se ha necesitado jugar un partido (10 ocurrencias) o una miniserie (cuatro ocurrencias) para resolver empates de de serie regular. El fenómeno se repitió cuatro veces entre el 2007 y el 2013, pero no fue necesario en las cuatro temporadas anteriores.

En 1946, Dodgers y Cardenales debieron chocar en una serie al mejor de tres juegos para decidir el campeón de la Liga Nacional. San Luis ganó en dos choques y avanzó a la Serie Mundial, donde venció a los Boston Red Sox.

En 1948, Cleveland derrotó a Boston en un juego extra para definir el monarca de la Liga Americana y siguió inspirado para vencer a los Bravos de Boston en el clásico de otoño. En 1951, cuando Dodgers y Gigantes de Nueva York empataron en la cima del viejo circuito, se juegó una serie de tres encuentros, que terminó con el famoso jonrón de tres carreras del 3B Bobby Thomson al derecho Ralph Branca en la novena entrada para dejar a los Dodgers en el terreno en el Polo Grounds de Manhattan.

El campeón de la Nacional también se decidió en mini series después de la serie regular en 1959 (Dodgers venció a Milwaukee) y 1962 (Gigantes superó otra vez a Dodgers).

Boston y Nueva York quedaron empatados en la División Este de la Americana con 99-63 en 1978 y se tuvo que jugar un partido extra, que ganaron los Yankees 5-4 en el Fenway Park. Dos años después, Houston y Dodgers empataron en el oeste de la Nacional con 92-70 y en el juego de muerte súbita, los Astros superaron a los Dodgers en Dodger Stadium. En 1995, los Marineros ganaron a Anaheim en un encuentro por desempatar el oeste de la Americana.

Hubo desempates por el puesto comodín en 1998 (Cachorros sobre Gigantes), 1999 (New York Mets sobre Cincinnati Reds), 2007 (Colorado sobre San Diego Padres) y 2013 (Tampa Bay Rays ganó a Texas Rangers), en tanto que la División Central de la Americana necesitó un día extra en 2008 (Medias Blancas de Chicago derrotó a Mellizos de Minnesota) y 2009 (Minnesota doblegó a Tigres de Detroit).

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Getty Images

El zurdo Chris Sale y el derecho Max Scherzer han estado al frente de las carreras por el premio Cy Young de ambas ligas mayores desde el inicio de la segunda mitad de la temporada, pero cuando se acerca el inicio del último mes de la temporada, las disputas se han cerrado tanto que aparentemente habrá que recurrir a los sistemas "Photo Finish" o "TV replay" para determinar los ganadores.

De lo que no hay mucha duda es acerca de que el derecho Jacob deGrom, de los Mets de Nueva York, es probablemente el pitcher más valioso del verano, y que eso probablemente no le garantizaría un trofeo de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA) en noviembre.

Sale, quien solamente ha realizado una apertura en un mes, tiene marca de 12-4, efectividad de 1.97 y 219 ponches en 146 entradas en el 2018. Pese a que ha estado dos veces en la lista de lesionados por asuntos relacionados al hombro, todavía el "Ace" de los Medias Rojas de Boston encabeza a todos sus colegas de la Liga Americana en WAR (6.5 en ESPN/Baseball-Reference y 6.1 en Fangraphs), pero la distancia cada vez es menor.

El derecho Trevor Bauer, de los Indios de Cleveland, (5.6 WAR en ESPN/Baseball-Reference y 5.9 en Fangraphs) le pisa los talones, pese a que no ha podido aportar mucho recientemente por estar en lista de lesionados debido a un golpe que recibió en la pierna derecha el 11 de agosto. Bauer tiene foja de 12-6, efectividad de 2.22 y 214 ponches en 166 innings.

El dominicano Luis Severino, de los Yankees de Nueva York, y el veterano Justin Verlander, de los Astros de Houston, no han aprovechado al máximo el parón laboral de Sale y Bauer, quienes podrían regresar en algún punto después de la primera semana de septiembre.

Severino (4.5 WAR en ESPN/Baseball-Reference y Fangraphs) lidera las Grandes Ligas con 17 triunfos, pero ha dañado sus promedios de dominio en la segunda mitad de la temporada, mientras que Verlander (4.5 WAR en ESPN/Baseball-Reference y 4.6 en Fangraphs) mantiene números excepcionales (13-8, 2.72 y 229 ponches en 175.2 innings) aunque bajó recientemente.

Los que sí han ascendido en la carrera son el derecho Blake Snell, de los Rays de Tampa Bay, y el cerrador puertorriqueño Edwin Díaz, de los Marineros de Seattle. Snell, quien tiene 16-5, 2.05, acumula 5.5 WAR en ESPN/Baseball-Reference y 3.3 en Fangraphs, en tanto que "Sugar" Díaz, el líder de salvamentos de las ligas mayores, ya tiene 50 rescates y podría convertirse en el tercer cerrador de la historia con 60 en una temporada.

En la Liga Nacional hay una batalla sin cuartel que se pelea en tres frentes diferentes actualmente.

Por un lado está Scherzer, quien ganó el premio en las dos temporadas anteriores y tiene tres estatuillas de ese tipo en su carrera, incluyendo la de la Liga Americana del 2013. El caballo de los Nacionales de Washington (8.1 WAR en ESPN/Baseball-Reference y 5.8 en Fangraphs) lidera el circuito en triunfos (16), ponches (249) y entradas (186.2) y es segundo en efectividad (2.22) para mantenerse en el liderato de la pugna.

Pero el derecho Aaron Nola, de los Filis de Filadelfia, viene empujando fuerte, y deGrom puede gritar a los cuatro vientos que ha sido el lanzador menos bateado del béisbol desde el día inaugural de la temporada.

Nola (9.2 WAR en ESPN/Baseball-Reference y 5.7 en Fangraphs) ha superado a Scherzer en duelos particulares dos veces una semana y tiene foja de 15-3, efectividad de 2.10 y 177 ponches en 176 entradas.

Mientras que el flaco de los Mets es el #1 en efectividad de ambas ligas mayores con un microscópico promedio de 1.68 y va segundo del viejo circuito en entradas (182.0) y ponches (224) y es tercero en WHIP (0.98). De acuerdo a Fangraphs, deGrom lidera a todos los lanzadores del béisbol con 6.9 WAR, mientras que ESPN/Baseball Reference lo ubica tercero con 8.0, detrás de Nola y Scherzer.

DeGrom tiene una modesta marca de ganados y perdidos (8-8), pero después de tirarle ocho entradas de una carrera y 10 ponches a los Cachorros de Chicago el martes, extendió su liderato de aperturas de siete o más innings y una o menos carreras (11) en la actual temporada de Grandes Ligas.

Mejor aún, en su carrera deGrom tiene 60 aperturas de una o ninguna carrera, la mayor cantidad en las primeras 133 presentaciones de un lanzador desde 1913. No descarten al derecho de los Mets de la carrera por el Cy Young simplemente por ser el pitcher menos apoyado del juego.

Para finalizar, deGrom lidera a todos los lanzadores de Grandes Ligas en valor probable en dinero por su desempeño en el campo, de acuerdo a una fórmula que usa Fangraphs, que se basa en el gasto anual de los clubes en salarios y el valor final de cada WAR (siglas de Victoria Sobre Nivel Reemplazo en inglés).

De acuerdo a esa tabla, en el 2018 una WAR le sale a los clubes en $7,7 millones de dólares.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Getty Images
ORLANDO, Florida -- Se fueron abril y mayo y para la comunidad de las Grandes Ligas eso significa que oficialmente queda prohibida la frase "aún es muy temprano" para justificar la inacción o los baches individuales y/o colectivos. ¡Bienvenido junio!

Entrando al tercer mes de la temporada regular, Medias Rojas de Boston, Indios de Cleveland, Astros de Houston, Bravos de Atlanta, Cerveceros de Milwaukee y Rockies de Colorado lideran sus respectivas divisiones.

De acuerdo a la gran Sarah Lang, del extraordinario departamento de Stats & Info de ESPN, desde 1996 el 58% (76 de 132) de los equipos que terminaron ganando sus divisiones, estaban en primer lugar entrando al primero de junio.

Esa es una muy buena noticia para los clubes en posesión de un puesto a playoffs actualmente, sobretodo para los Medias Rojas y los Yankees, la primera pareja con porcentajes de ganados y perdidos de .650 o mejor entrando a junio desde el 2007.

Boston (39-18, .684) lidera la División Este de la Liga Americana por 1.5 juegos sobre Nueva York (35-17, .673), pero el tercero (Rays de Tampa Bay) ¡está a 10 juegos! Los Yankees tienen una ventaja de 3.0 juegos sobre los Mariners de Seattle en la batalla por el primer comodín del circuito para la primera ronda de los playoffs.

De acuerdo a Elias Sports Bureau, esta es la segunda vez que los dos grandes rivales tienen porcentajes de ganados y perdidos superior a .650 entrando al tercer mes de la campaña. También courrió en el 2002, cuando Boston jugaba para .706 y Nueva York para .655. Ese año, los Yankees terminaron con la mejor marca de MLB (103-58, .640) y los Medias Rojas (93-69, .574) fallaron en pasar a playoffs.

"Esta es una competencia fuerte que se mantendrá todo el camino", dijo el relevista cubano de los Yankees, Aroldis Chapman. "Nosotros estamos enfocados en seguir ganando cada serie y mantenernos cerca, para cuando juguemos con Boston, tener la oportunidad de quedarnos con la división", dijo.

Pero incluso los mejores equipos saben que podrían necesitar hacer movimientos y tomar decisiones importantes para mejorar sus posibilidades de alcanzar la postemporada y llegar a la tierra prometida de la Serie Mundial. Y que el calendario marque junio significa que ya es hora de comezar a ejecutar y poner menos excusas, sobretodo para Boston y Nueva York.

Boston comenzó la semana pasada sacando de su roster al inicialista y bateador designado Hanley Ramírez, al que pagarán $15 millones de dólares por los últimos cuatro meses para que juegue con otro club. Desde el punto de vista del gerente general David Dombrowski y el manager Alex Cora, el club es más flexible sin el dominicano, uno de los bateadores más importante del béisbol desde el 2006.

"Sentimos que, donde estábamos en el roster, somos mucho más flexibles con los muchachos que tenemos ahora. Obviamente, el papel de Mitch Moreland va a crecer. Tenemos un Todos Estrellas en primera base en este momento", dijo Cora.

"No es nada en contra de Hanley, pero él necesita turnos al bate diarios para poder producir como jugador, lo que ya no era posible en Boston con el regreso de Dustin Pedroia y el ascenso de Moreland", agregó.

Cora, el primer latino que dirige a los Medias Rojas, tiene muy claro que su predecesor, John Farrell, no sobrevivió en el cargo a pesar de que ganó el título divisional en los dos años anteriores y la Serie Mundial del 2013. Las expectativas son extraordinariamente altas y la única forma de cumplirlas es teniendo mucho de todo.

Mientras Boston, que lidera las ligas mayores en promedio de bateo (.267) y carreras anotadas (303), hizo un movimiento ofensivo, Nueva York podría verse obligado a tomar algunas decisiones con un hombre clave de su rotación abridora: El derecho Sonny Gray.

Gray, adquirido desde los Oakland Athletics en el mercado de julio del año pasado, no ha sido exactamente el caballo que fue en 2014-15 (cuando ganó 14 juegos, lanzó dos blanqueadas y promedió 32 salidas y 200 entradas por año en la bahía). Desde que se puso el uniforme con rayas, Gray tiene foja de 4-7 y efectividad de 4.70. Nada impresionante.

Peor aún, este año el derecho tiene 3-4 y efectividad de 5.98 en 10 salidas y sin importar quien sea el catcher, Gary Sánchez, quien es el regular y no gusta al pitcher, o Austine Romine, el sustituto y el que prefiere el lanzador, Gray ha permitido cinco o más carreras en el 40% de sus aperturas. No bueno.

El manager Aaron Boone se ha pasado cuatro meses diciendo "aún es muy temprano" para apretar el botón del pánico y buscar un abridor en el mercado.

Bueno, ya estamos en junio y no es temprano. Si Gray no mejora extraordinariamente en sus próximas dos salidas, es casi seguro que Nueva York tendrá que sacrificar al prospecto Clint Frazier o a quien sea para adquirir un abridor en el mercado de mitad de temporada.

El staff de lanzadores de los Yankees posee la cuarta mejor efectividad (3.83) de su liga (Boston es segundo con 3.58), pero los abridores se combinan para 4.12. Mientras Luis Severino (8-1), Masahiro Tanaka (6-2) y CC Sabathia se combinaron para 16-4, Gray es la nota discordante del grupo.

Todos en la directiva de los Yankees saben que para ganar la primera Serie Mundial desde el 2009 es casi seguro que se necesitará contar con al menos un tercer lanzador confiable. Y también saben que no lo tienen ahora mismo.

Y fuera de las reales necesidades, es muy probable que tanto Boston como Yankees sean mencionados en las conversaciones alrededor del futuro del torpedero y antesalista dominicano Manny Machado, quien juega los últimos partidos de su carrera como miembro de los Orioles de Baltimore.

Machado, quien batea .324 con 16 jonrones, 15 dobles y 45 carreras impulsadas en su último año de contrato, será una de las piezas más atractivas en el mercado de mitad de temporada. Incluso si Boston y Nueva York tuvieran otras necesidades (o ninguna, de todos modos), un jugador de la talla de Machado es la cura a muchos problemas, incluso para los que no existen.

Es junio, se acabó el tiempo para las excusas y postergar movimientos, especialmente para equipos como Boston y Nueva York.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


AP Photo/Michael DwyerLos Medias Rojas ganaron la División Este en el 2017, pero los Yankees tienen otros planes para el 2018.
ORLANDO, Florida --- A un mes de abrir sus campamentos de entrenamientos en Florida, los Medias Rojas de Boston y los Yankees de Nueva York lucen estar preparados para una batalla campal por el liderato de la División Este de la Liga Americana, pero con una serie de huecos que ponen en duda la capacidad de ambos para aspirar a destronar a los Astros de Houston como monarcas del joven circuito.

Medias Rojas y Yankees han hecho ofertas a su rival divisional los Orioles de Baltimore por el antesalista y torpedero dominicano Manny Machado, quien jugará en el 2018 su último año de contrato, antes de ser agente libre. Baltimore no tiene ninguna prisa en mover a Machado antes del 31 de julio y casi seguro tendría que ser apabullado con una oferta de esas que no se pueden rechazar para mover a la joven estrella a un rival directo.

Mientras los Orioles juegan al gato y el ratón con los aspirantes de Machado, estas son las necesidades más urgentes de Yankees y Medias Rojas.

Yankees de Nueva York

En diciembre, los Yankees capturaron la atención del planeta del béisbol, haciendo varios movimientos de alto impacto, siendo el más importante el que llevó al jonronero y Jugador Más Valioso de la Liga Nacional Giancarlo Stanton de La Pequeña Habana al Bronx.

Para cargar con Stanton, Nueva York cedió a los Marlins de Miami Marlins al intermedista dominicano Todos Estrellas Starlin Castro y los lanzadores de ligas menores, también quisqueyanos, Jorge Guzmán y José Devers.

El gerente general Brian Cashman, quien firmó una extensión de cinco años, cambió al antesalista Chase Headley y el lanzador Bryan Mitchell a los Padres de San Diego por el jardinero sustituto Jabari Blash y firmó al lanzador agente libre CC Sabathia por un año.

Nueva York, que abrirá su cuartel de entrenamientos en Tampa el martes 13 de febrero, ha estado negociando con los Piratas de Pittsburgh por más de un mes tratando de agregar a su rotación al derecho Gerrit Cole, un derecho de 27 años que estará bajo control por dos temporadas antes de poder probar la agencia libre.

Al día de hoy, los Yankees siguen buscando un lanzador abridor y un intermedista y/o un antesalista. El prospecto venezolano Gleyber Torres podría ser la respuesta para una de las dos posiciones, pero todo dependerá de lo que adquiera Cashman en el mercado antes que sus jugadores de posición tengan que reportarse al George M. Steinbrenner Field el lunes 19 de febrero, en el debut del inexperimentado manager Aaron Boone.

Está claro que si Nueva York consiguiera a alguien con experiencia para jugar en la 2B o la 3B, esto haría la vida más fácil a Torres para comenzar su carrera en las ligas mayores, y si Cashman agregara al roster a un infielder como Machado, Josh Harrison o Todd Frazier y a un lanzador como Cole o el agente libre Alex Cobb, el primer campamento primaveral de Boone sería más placentero.

Medias Rojas de Boston

Desde que terminó la temporada del 2017, el trabajo de los Medias Rojas prácticamente se ha limitado a la oficina y el cuerpo técnico.

El presidente de operaciones de béisbol, David Dombrowkis, nombró como su principal asistente al legendario Tony LaRussa, puso al puertorriqueño Alex Cora de manager y cambió casi por completo el staff de coaches.

Cora recibe básicamente el mismo roster de la temporada pasada. Un grupo que ganó la División Este, pero que fue eliminado en primera ronda de playoffs por los Astros, que luego eliminaron a los Yankees y eventualmente se coronaron campeones por primera vez en su historia.

Los Medias Rojas batearon 168 jonrones la temporada pasada para quedar en último lugar en su liga y a 73 de los lideres Yankees, que agregaron para el 2018 a Stanton, quien encabezó el béisbol con 59. Está claro que Boston necesita un bate poderoso para meterlo en el medio de la alineación.

Se sabe públicamente que Boston cortejó al inicialista Eric Hosmer y que ofreció un contrato al jardinero JD Martínez, pero entrando a la segunda semana de enero, Mitch Moreland es el primera base y el dominicano Hanley Ramírez el bateador designado dentro del grupo que deberá reportarse a Fort Myers desde el miércoles 14 de febrero.

Y también está Machado. De adquirir a un jugador como ese, Boston podría instalarlo en tercera base o el campocorto y darse el lujo de mover a otro lugar del cuadro al SS arubeño Xander Bogaerts o al 3B dominicano Rafael Devers y mejorar notablemente la profundidad de su roster completo.

En las actuales circunstancias, Boston sigue estando en mejor posición para ganar la División Este en el 2018, pero es evidente que si no llenan los huecos mencionados, estarán en desventaja frente a los mejores clubes de la Liga Americana, principalmente los Astros y los Indios de Cleveland.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


ORLANDO, Florida -- Con un balance bien claro de quienes fueron los ganadores y perdedores concluyó el jueves una de las ediciones más aburridas y monótonas de los últimos tiempos de las Reuniones Invernales de Grandes ligas.

Básicamente, la convocatoria de cuatro días en el majestuoso Swan & Dolphin Resort de Walt Disney World de Orlando, Florida, se convirtió en un trio de monólogos de los Yankees de Nueva York y Marlins de Miami y el súper agente Scott Boras.

Mientras los Yankees presentaron un Babe Ruth moderno y preguntaron por varias estrellas, los Marlins se desprendieron de sus principales figuras, lo que provocó que Boras se burlara de la organización floridana en su "discurso del estado de la unión" de cada ''Winter Meetings''.

''Hemos visto cómo una de las tiendas de joyería de Grandes Ligas se ha convertido en una casa de empeño'', dijo Boras.

Por cuarta vez desde el 2006, ''The City Beautiful'' acogió las juntas anuales, donde se encuentran al mismo tiempo los principales ejecutivos de los 30 clubes de Grandes Ligas, representantes de 160 equipos de ligas menores, agentes de jugadores, empresas relacionadas a la industria y medios de comunicación nacionales e internacionales.

El evento con 116 años de historia está programado para ser celebrado en Las Vegas, Nevada, el próximo año. En lo que respecta al 2017, estos fueron los mayores ganadores y perdedores.

LOS GANADORES

Giancarlo Stanton: El reinante Jugador Más Valioso de la Liga Nacional se lleva sus kilométricos cuadrangulares y, muy importante, su contrato de $325 millones de dólares a Nueva York, la meca del béisbol, donde vestirá el uniforme de los Yankees, el equipo de pelota más importante del planeta.

Kyle Ross/Icon SportswireLa llegada de Stanton a Nueva York marca la segunda vez en la historia de Grandes Ligas que un JMV reinante es adquirido vía cambio antes del inicio de la siguiente temporada.

Los Marlins enviaron a Stanton y $30 millones a los Yankees por el intermedista Todos Estrellas dominicano Starlin Castro y los prospectos, también quisqueyanos, Jorge Guzmán y José Devers. Aunque cerraron las negociaciones en el fin de semana, fue el lunes que los Yankees presentaron al vigente Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en una concurrida conferencia en la sala de prensa de las Reuniones Invernales.

Los Yankees, que lideraron las ligas mayores con 241 jonrones en el 2017, podrían amenazar la marca de 264 que tuvieron los Marineros de Seattle de 1997, juntando a Stanton con el jardinero Aaron Judge, el receptor dominicano Gary Sánchez, el inicialista Greg Bird y el torpedero Didi Gregorius, entre otros, en su alineación.

Stanton (59) y Judge (52), los lideres de cuadrangulares en ambas ligas mayores este año, básicamente tendrán su propio Derby diario desde las prácticas de bateo y todo el mundo lo estará viendo, en el estadio y por televisión, a diferencia de Miami, donde Stanton básicamente pasaba desapercibido la mayor parte del tiempo.

Marcell Ozuna: En el 2017, Ozuna tuvo una actuación casi similar a la de Stanton, pero por jugar en Miami y a la sombra de su poderoso compañero, pasó desapercibido. Ozuna bateó .312 con 37 jonrones y 124 carreras impulsadas y ganó el Guante de Oro.

Ozuna, de 27 años, fue mandado por los Marlins a los Cardenales de San Luis por el lanzador dominicano Sandy Alcántara, quien debutó con el equipo grande este año como relevista, pero está proyectado para ser un abridor de la punta de la rotación, y los tiradores norteamericanos Zac Gallen y Daniel Castano.

En San Luis, una de las franquicias más tradicionales de Grandes Ligas, Ozuna tendrá la oportunidad de establecer un mayor valor antes de aterrizar en la agencia libre después de la temporada del 2019.

Los relevistas: Durante los cuatro días de las Reuniones Invernales, el mercado de los toleteros y los pitchers abridores aportó los rumores, mientras que los relevistas metían el dinero al banco. Veamos quienes ficharon entre domingo y jueves:

Brandon Morrow ($21 millones por dos años con Cachorros de Chicago), el dominicano Juan Nicasio ($17 millones por dos años con Seattle Mariners), Pat Neshek ($16,25 millones por dos años con Filis de Filadelfia), Joe Smith ($15 millones por 2 años con Astros de Houston), Luke Gregerson ($11 millones por dos años con San Luis), Steve Cishek (entre $12 y $14 millones por dos años con los Cachorros) y Brandon Kintzler ($10 millones +$6 millones en incentivos por dos años con Nacionales de Washington), consiguieron pactos de más de $10 millones.

El veterano cerrador dominicano Fernando Rodney ($4,5 millones, más $1,5 millones en incentivos, por un año con Mellizos de Minnesota) y Mike Fiers ($6 millones por un año con Tigres de Detroit) también salieron de la lista de desempleados en Disney.

Bienvenidos a Grandes Ligas: De 18 jugadores reclutados el jueves en la fase de Grandes Ligas del sorteo de Regla 5, ocho son latinoamericanos (cuatro dominicanos, cuatro venezolanos y un cubano).

José Mesa hijo, de 24 años, pasó de los Yankees a los Orioles de Baltimore. El derecho tiene foja de 12-4, efectividad de 2.86 y ha ponchado 226 bateadores en 176 entradas en cuatro temporadas en ligas menores en la organización de los Yankees.

Todos los dominicanos reclutados son lanzadores. Los Orioles también se quedaron con el derecho Pedro Araujo, quien pertenecía a los Chicago Cubs; los Gigantes de San Francisco adquirieron al rápido Julián Fernández pasa desde Rockies de Colorado y Anyelo Gómez pasó de los Yankees a los Bravos de Atlanta. Baltimore, el único conjunto con tres selecciones, atrapó al lanzador cubanoamericano Nestor Cortés, un zurdo que pertenecía a los Yankees.

Los Tigres de Detroit usaron su primera turno en el draft para pescar al jardinero venezolano Victor Reyes desde los Diamondbacks de Arizona. El bateador ambidiestro de 23 años era el prospecto #18 en la organización de Arizona. Otro jardinero venezolano, Carlos Tocci, fue tomado por los Medias Blancas de Chicago desde Filis de Filadelfia (y luego cambiado a los Rangers de Texas), mientras que sus compatriotas, los lanzadores Elieser Hernández y Albert Suárez, pasaron de Houston y Gigantes de San Francisco a Miami y Arizona, respectivamente.

PERDEDORES

Los Marlins: En lo que se calienta una cerveza en la playa de Miami, los Marlins cambiaron al intermedista Dee Gordon a Seattle, Stanton a los Yankees y Ozuna a San Luis; conversaron con varios conjuntos para tratar de mover al jardinero Christian Yelich y, de paso, mandaron el trisme mensaje de que lo único diferente que tienen sus nuevos dueños en relación a sus anteriores dueños son los apellidos.

Dee Gordon
Rob Foldy/Getty ImagesDesde que se convirtió en jugador titular en el 2014 con Los Angeles Dodgers y sus siguientes tres campañas en Miami, Gordon ha sumado 669 hits en 530 juegos, con 212 estafas.

La venta de pasillo de los Marlins fue recibida como un trago amargo por los aficionados del Sur de Florida, que pensaban que algunas cosas cambiarían después que Bruce Sherman y Derek Jeter compraron el equipo al odiado Jeffrey Loria. Peor aún, en toda la industria del béisbol se criticó el pobre retorno que recibieron los peces por Stanton, además del maltrato de Jeter al Jugador más caro del equipo durante todo el proceso.

Derek Jeter: Cada golpe a los Marlins es un golpe a Jeter, la cara más visible de la nueva directiva.

Y no solamente es por cambiar a las estrellas, maltratar a Stanton o estar en un juego de fútbol americano en Miami, mientras su empresa realizaba movidas tan importantes en Orlando, sino por todos los pasos en falso que ha dado desde que se completó la venta del conjunto, incluyendo el despido de figuras adoradas por los aficionados como Tany Pérez, Jeff Conine, Andre Dawson y Jack McKeon, antes de comenzar su gestión de manera oficial.

Tras el canje de Stanton a los Yankees, un seguidor del equipo, quien es cura, sugirió en la iglesia que los fanáticos boicoteen los juegos de los Marlins en señal de protesta.

Agentes libres caros: Los jardineros J.D. Martínez, Jay Bruce y Lorenzo Cain; los inicialistas Eric Hosmer, Carlos Santana y Yonder Alonso; los antesalistas Mike Moustakas y Todd Frazier y los lanzadores Jake Arrieta, Yu Darvish, CC Sabathia, Alex Cobb y Lance Lynn y más de 150 jugadores siguen desempleados después de cuatro días de rumores e intercambios de opiniones en las Reuniones Invernales.

En lo que se refiere a Martínez, Hosmer, Arrieta y Darvish son jugadores que muy probablemente deben superar la barrera de los $100 millones de dólares en sus nuevos contratos. El número "200" ha sido mencionado en un par de ocasiones después de los apellidos Arrieta y Martínez, pero eso está por verse.

El soplón de información sobre Ohtani: La oficina del comisionado de Grandes Ligas investigará si un oficial de uno de los equipos fue quien filtró la información médica del japonés Shohei Ohtani citada en historias publicadas esta semana, reportó Buster Olney, de ESPN.

El asunto no es ligero. Si una investigación determina que alguien relacionado a uno de los otros 29 clubes que no firmó a Ohtani fue responsable de filtrar datos personales del pelotero, entonces las sanciones serán severas, para el individuo y/o la organización, o ambos.

Ohtani fue puesto en subasta por su equipo japonés. Los 30 clubes de Estados Unidos recibieron el mismo reporte médico y comentarios confidenciales. Todos sabían los pros y los contras. Ohtani decidió firmar con los Angelinos de Los Ángeles. ¿Fin del asunto? ¡No!

El martes, Sports Illustrated informó que Ohtani había recibido una inyección de plasma rica en plaquetas para su codo. Luego, Yahoo! Sports publicó detalles de los registros médicos de Ohtani, específicamente que tiene un esguince de Grado 1 del ligamento colateral cubital en su brazo de lanzar.

El gerente general de los Angeles Angels, Billy Eppler, confirmó a los reporteros el martes que Ohtani recibió una inyección de PRP en su codo derecho y agregó que el equipo estaba satisfecho con los resultados del examen físico de la joven estrella que puede lanzar y batear regularmente.

Si los datos usados en esos reportes fueron aportados por personal de uno o varios de los clubes rivales, entonces eso es un golpe bajo e innecesario. Que se sepa, ningún equipo desistió de firmar a Ohtani después de tener su información médica, que es secreta y confidencial, salvo aprobación del propiestario.

El soplón, si trabaja en las ligas mayores, seguro la pasará difícil.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


ORLANDO, Florida - Todo fue sonrisa para la familia de los Yankees de Nueva York, desde la Gran Manzana en el norte hasta el estado de Florida en el sur, durante la presentación del lunes del jonronero Giancarlo Stanton, adquirido en el fin de semana desde los Marlins de Miami.

El líder de cuadrangulares y Jugador Más Valioso de la Liga Nacional fue mostrado por primera vez con su uniforme #27 durante una conferencia de prensa en el segundo día de las Reuniones Invernales de Grandes Ligas en el resort Dolphin And Swan de Disney en Orlando. El dueño mayoritario Hal Steinbrenner, el gerente general Brian Cashman y su principal asistente Jean Afterman y el manager Aaron Boone fueron los responsables de darle la bienvenida.

"¿Cómo están todos? Sólo quiero decir que estoy feliz de estar aquí y de ser parte de los Yankees de Nueva York. Va a ser un gran nuevo capítulo en mi vida y mi carrera. Por eso quiero dar las gracias a todos los involucrados para que esto se pudiera completarse", dijo Stanton, quien ha pegado 267 jonrones en 3,577 turnos y lideró el béisbol con 59 la temporada anterior.

Nueva York mandó al intermedista dominicano Todos Estrellas Starlin Castro y dos prospectos, también quisqueyanos -- Jorge Guzmán y José Devers -- a los Marlins por Stanton y $30 millones, que ayudarán a pagar los $295 millones que se adeudan al gigante jardinero por los próximos 10 años.

Los Yankees, que lideraron las ligas mayores con 241 jonrones en el 2017, se pusieron en posición de quebrar la marca del conjunto (242 en 2004) y de ser el quinto club con 250 en una temporada, juntando a Stanton con el jardinero Aaron Judge, el receptor dominicano Gary Sánchez, el inicialista Greg Bird y el torpedero Didi Gregorius, y todos los otros que integren la alineación del 2018.

Giancarlo Stanton conferencia Yankees
AP Photo/Willie J. Allen Jr.Giancarlo Stanton (centro) con su nueva camiseta de los Yankees, junto al gerente Brian Cashman (izq.), el nuevo manager de los Yankees Aaron Boone (derecha media) y el dueño de los Yankees Hal Steinbrenner (der.) en la conferencia de prensa en Orlando.
Judge y Stanton se combinaron para pegar 111 cuadrangulares y liderar las dos ligas mayores la temporada pasada. Cuando salten al campo con sus uniformes rayados en abril del 2018, será la primera vez que una alineación incluye dos toleteros de 50 jonrones el año anterior desde Roger Maris y Mickey Mantle, con los Yankees, en 1962.

"Cuando firmé con los Marlins, quería que las cosas funcionaran y que tenía una buena visión, pero a veces las cosas ocurre una espiral que saca las cosas de lugar y hay que encontrar un nuevo hogar", dijo Stanton. "Así que estoy muy contento de estar aquí y ser parte de los Yankees, y estoy mirando adelante y buscando contagiarme con este entorno ganador y cultura ganadora. Estoy feliz de estar aquí", agregó.

El nuevo manager Aaron Boone se sentía como niño suelto en una dulcería.

"No puedo expresar lo emocionados que estamos de que todo esto haya pasado y de lo que va a ocurir ahora nuestro excepcional equipo joven excepcional, núcleo joven", dijo Boone, quien sustituirá a Joe Girardi sin haber tenido experiencia previa como coach o dirigente en ningún nivel.

"Por mucho estamos muy contentos de tener el JMV de la Liga Nacional en nuestra alineación y todo lo que va con eso y todas las expectativas que tenemos para él de llegar y jugar bien en el Yankee Stadium, pero también tenemos un grupo de hombres jóvenes que están entusiasmados con lo que traen desde el punto de vista personal a ese camerino. Sentimos que tenemos realmente una cultura especial en elaboración y con adición de Giancarlo Stanton, sí, el jugador, pero también la persona, vamos a ser más fuertes", dijo el piloto novato.

Pero el gerente general Brian Cashman, quien tenía sus propias razones personales para estar alegre después de completar una extensión de cinco años y $25 millones de dólares, fue enfático al señalar que Nueva York aún no ha terminado en sus aspiraciones de redondear un roster que pueda aspirar a ganar la Serie Mundial.

Como todos saben, todas las conversaciones de los Yankees giran alrededor de la Serie Mundial. Es lo que provoca el tener 27 de esos trofeos, pero ninguno desde el 2009, una eternidad en los altos estándares de la organización.

"Estos son tiempos emocionantes", dijo Cashman, cuya nuevo contrato extenderá su mandato a un cuarto de siglo en el Bronx.

"Cada día, el departamento de operaciones de béisbol, bajo la dirección de la familia Steinbrenner, está tratando de encontrar maneras de mejorar el club. A veces son de manera grande. A veces en pequeñas cosas", dijo Cashman.

A pesar de que hoy se le da la más calurosa bienvenida a Giancarlo Stanton a los Yankees de Nueva York, el trabajo de la franquicia no termina.

Tenemos que seguir encontrando formas de mejorar. Hay otros aspectos de nuestra lista de prioridades que queremos atacar y fortificar para asegurarnos de que podemos hacer todo lo posible -- dentro de lo razonable, por supuesto -- para poner un equipo que Boone y su cuerpo técnico pueden elevar al próximo nivel.

Los Yankees perdieron la Serie de Campeonato de la Liga Americana en el séptimo y decisivo partido ante los eventuales monarcas del béisbol, los Astros de Houston. Cuando Cashman habla de trabajar para el próximo nivel, habla de la Serie Mundial, que ha ganado cuatro veces como gerente.

Nueva York tiene pendiente las tareas de encontrar un reemplazo para el zurdo CC Sabathia en la rotación abridora y decidir quiénes jugarán en la tercera y segunda bases. La partida de Castro deja al utility Ronald Torreyes y al súper prospecto Gleyber Torres, ambos venezolanos, como las principales opciones para cualquiera de las dos posiciones, con Chase Headley como el #1 en la esquina caliente.

Pero Headley ya perdió la titularidad desde el año pasado y es poco probable que los Yankees armen una alineación que tenga al mismo tiempo al novato Torres y al bate ligero Torreyes.

Por otro lado, la entrada de Stanton a los jardines y la conversión de Aaron Hicks a jugador de todos los días, deja a Brett Gardner y Jacoby Ellsbury compartiendo juegos en el jardín izquierdo y el puesto de bateador designado, pero faltando más de 60 días para reportarse a los entrenamientos en Tampa, Florida, muchas cosas podrían cambiar.

La mayoría de agentes libres importantes aún están disponibles en el mercado y algunos de los mejores jugadores del deporte podrían estar disponibles como fichas de cambios. Entre las estrellas que podrían cambiar de camiseta entre ahora y febrero están los antesalistas Evan Longoria, Manny Machado y Josh Donaldson, los intermedistas Ian Kinsler y Jason Kipnis, por mencionar algunos nombres.

"Como ustedes saben, yo vivo en el ahora. Estoy tratando con lo que tengo, a que hacer frente en un día determinado y eso es mi prioridad", dijo Steinbrenner, cuyo padre, el fenecido Hal Steinbrenner, fue el responsable de devolver el brillo del pasado a los Yankees, usando sin reservas las enormes riquezas que genera la franquicia.

"El año pasado, para esta fecha, hubo una gran cantidad de incertidumbre. El año pasado para estos tiempos me preguntaban sobre si Luis Severino sería titular o lo dejaríamos en el bullpen", dijo Cashman.

"Ahora hay un montón de cosas que son contestadas de una manera muy positiva y nosotros como una franquicia hemos dado un paso más adelante y esperamos que todos nuestros esfuerzos en este invierno y las que sean nuestras adquisiciones, nos van a permitir a dar el siguiente paso. Eso es lo que estamos intentando", agregó.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Aaron Boone Yankees 2003
AP Photo/Bill KostrounBoone está de lleno en la historia de los Yankees, con el jonrón que le conectó al nudillista Tim Wakefield en el último swing de la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2003 y que le dio el pase a NY a la Serie Mundial.
"Si no ganas, serás despedido. Si ganas, solo retrasas el día en que te despedirán": Leo Durocher, ex jugador y manager miembro del Salón de la Fama de Cooperstown.

ORLANDO, Florida --Los Yankees de Nueva York anunciaron oficialmente el lunes que Aaron Boone firmó un contrato de tres años para ser el nuevo manager del club, en sustitución de Joe Girardi, quien tuvo el empleo por 10 años.

Boone, quien no tiene ninguna experiencia previa como coach o manager, fue el elegido del gerente general Brian Cashman entre todos los candidatos que fueron evaluados para el cargo en las últimas cinco semanas.

Los otros considerados fueron Rob Thomson (coach de banca de Girardi), el dominico-curazoleño Hensley Meulens (coach de banca de los Gigantes de San Francisco, tras ocho años como su coach de bateo); Eric Wedge (ex manager de los Indios de Cleveland y los Marineros de Seattle), Chris Woodward (coach de 3B de los Dodgers de Los Angeles) y el puertorriqueño Carlos Beltrán, quien se retiró después de ganar la pasada Serie Mundial con los Astros de Houston para coronar una excepcional carrera de 20 años en las ligas mayores.

Boone, quien pasó los últimos ocho años como comentarista de ESPN -- su único trabajo desde que se retiró como jugador después de la temporada de 2009 -- es el dirigente #33 en la rica historia de los Yankees, pero apenas el tercero desde 1996, cuando Joe Torre fue instalado en la que hasta ese momento había sido una silla muy caliente.

Torre y Girardi fueron los únicos managers que tuvo Nueva York en 22 años, lo que, si se compara con los 20 años anteriores, es simplemente asombroso. Entre 1974 y 1995, 12 hombres se alternaron como managers de los Yankees, incluyendo a Billy Martin en cinco ocasiones diferentes, y solamente Buck Showalter (1992-95) se mantuvo al menos por tres temporadas completas en el cargo.

Desde que se reveló que Boone estaba en el globo para acceder a uno de los trabajos más atractivos, estresante e importantes del mundo, se ha hablado bastante de su linaje (nieto, hijo y hermano de peloteros), de su propia carrera de 12 años en Grandes Ligas y el jonrón que pegó al nudillista Tim Wakefield en el último swing de la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2003 y de sus grandes habilidades para comunicar y entender el juego, algo que puso de manifiesto en sus intervenciones en las diferentes plataformas de ESPN desde 2009.

Si es importante para el expediente, puedo agregar que como compañero y ser humano, Boone es alguien que trata de que todos los que están a su alrededor se sientan cómodos. Una persona 1-A.

Pero vamos a la parte importante de toda esta perorata.

Al final del día, lo único que importará a los aficionados de los Yankees de Boone (y anteriormente de John McGraw, Miller Huggins, Joe McCarthy, Casey Stengel, Ralph Houk, Torre, Girardi y todos los otros que dirigieron en el Bronx) es la cantidad de trofeos que pueda agregar el nuevo piloto a la atestada vitrina de la casa grande en el #1 de la 161 Street con River Avenue en Nueva York.

No importará si Aaron es nieto de Ray, hijo de Bob y hermano de Brett. Tampoco si puede hacer una edición de dos horas todos los días del "Aaron Boone Show" en la cadena YES y si siempre tiene a mano una respuesta jocosa para los medios de la Gran Manzana.

Lo que determinará si Boone permanecerá como el jefe de entrenadores de los Yankees más allá de su actual contrato (incluso todo el contrato) será la posición del club al final de la postemporada. No el lugar en la División Este o los playoffs de la Liga Americana, sino la distancia del trofeo que entrega el comisonado luego del último partido del año.

Tomen como ejemplo a Girardi. Con un equipo muy talentoso, pero muy joven, Girardi condujo a Nueva York a un séptimo y decisivo encuentro en la final del joven circuito de este año y eso no le facilitó ni aún una oferta para una temporada más. Ni una oferta. Ni porque tuvo porcentaje de .562, llevó el conjunto a seis postemporadas y ganó la Serie Mundial del 2009.

Un anillo de Serie Mundial puede garantizarle a Mike Scioscia permanecer dos décadas al frente de los Los Angeles Angels y una estatua en el norte de Chicago a Joe Maddon, pero en el Bronx las cosas son diferentes. El reto es de ganar prácticamente cada año.

Mientras Torre estuvo ganando, a nadie le importó que no fuera el hombre más comunicativo de las ligas mayores. Cuando Torre dejó de ganar, entonces un cambio era obligatorio y el "hombre ideal" para sustituirlo era Girardi. Sí, ese mismo que ahora fue sacado dizque porque es muy rígido, que no sabe hablar el lenguaje de las nuevas generaciones o hacer chistes en TV.

Es la misma historia, no importa si el hombre se llama Torre, Girardi, Boone o Art Fletcher, quien en 1929 dirigió a los Yankees por 11 partidos, la menor cantidad en la historia del conjunto. Lo que determina el legado de un dirigente de los Yankees es que gane títulos.

Punto y bolita.

Para esos fines, hay que decir que Boone hereda un equipo que está más cerca de ganar una Serie Mundial que lo que estuvo hace ocho meses o un par de años. Con una base que lideran los jóvenes Todos Estrellas Aaron Judge, Gary Sánchez, Dellin Betances y Luis Severino y veteranos sólidos como Masahiro Tanaka y Aroldis Chapman, el presente y el futuro de Nueva York es brillante.

"El béisbol es un juego simple. Si tienes buenos jugadores y los mantienes en el estado de ánimo adecuado, entonces el manager es un éxito", dijo una vez Sparky Anderson, un manager que ganó más de dos mil partidos de series regulares y fue el primero que ganó títulos de Serie Mundial en ambas ligas.

Dar el próximo paso y llevar al Bronx la corona #28 es lo que cimentaría un reinado largo, al menos más largo que el contrato de tres años que acaba de firmar, para Boone. No hacerlo pronto, significaría una estadía corta. No importa el linaje, el batazo del 2003 contra Wakefield o su capacidad para hablar bien delante de las cámaras.

Para los Yankees, ganar títulos es la única vara para medir a sus dirigentes.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Astros Dodgers 1981
AP PhotosLos Astros y los Dodgers solo han chocado una vez en postemporada, en 1981, en una Serie Divisional que se creo a raíz de la huelga de peloteros que dividió la temporada en dos mitades.
LOS ANGELES -- Los Astros de Houston y los Dodgers de Los Angeles se enfrentan por primera vez en la Serie Mundial del 2017, pero no es la primera vez que coinciden en un terreno durante un playoff de Grandes Ligas. Y lo llamativo del caso es que la ocasión anterior no fue un evento programado.

Astros y Dodgers fueron rivales, primero de la Liga Nacional (desde el nacimiento de la franquicia de Houston en 1962) y luego de la División Oeste del viejo circuito cuando se creó el sistema divisional en las ligas mayores en 1969, hasta que los Astros fueron enviados a la Liga Americana antes de la temporada del 2013.

En la temporada de 1980, estos dos conjuntos terminaron empatados en el primer lugar de su división y fue necesario celebrar un partido extra, que ganaron los Astros 7-1, para determinar el banderín del Oeste y el clasificado a playoffs.

En 1981, la cuarta huelga de peloteros de la historia llegó en medio de la temporada regular, obligando a las Grandes Ligas a tomar medidas extraordinarias para poder decidir los conjuntos que clasificarían a la postemporada, una vez negociado un acuerdo con el sindicato de jugadores.

El paro, entre el 12 de junio y el 31 de julio, canceló casi el 40% del calendario de la serie regular y forzó a la reubicación del Juego de Estrellas para la primera semana de agosto.

Desde que nació el sistema divisional, el formato de competencia en la postemporada era relativamente cómodo: Los ganadores de cada división (Este y Oeste) se enfrentaban en la Serie de Campeonato de cada liga y los ganadores avanzaban a la Serie Mundial.

Debido a la huelga, los dueños de equipos aprobaron un sistema novedoso para ser usado solamente en esa temporada. Los conjuntos que lideraban la cada división cuando llegó la huelga, serían reconocidos como ganadores de la primera mitad y enfrentarían en las primeras Series Divisionales de la historia a los ganadores de la segunda mitad. Si un mismo conjunto ganaba ambas porciones, entonces su rival en la primera ronda de los playoffs sería el conjunto con el segundo mejor récord en la división.

En la División Oeste, Los Angeles ganó cerradamente la primera mitad con marca de 36-21, apenas por medio juego de ventaja sobre los Rojos de Cincinnati (35-21), mientras que los Astros terminaron en tercer lugar con 28-29. Pero en la segunda mitad, Houston fue mejor con 33-20, Cincinnati (31-21) quedó segundo y Los Angeles (27-26) en cuarto.

Cincinnati fue el mejor conjunto de la división en todo el año, con récord de 66-42, pero las reglas estaban claras: Los ganadores de cada mitad avanzarían a las Series Divisionales. Los Dodgers (63-47) y Houston (61-49) se enfrentaron para decidir el representante del Oeste en la Serie de Campeonato.

Algo parecido ocurrió en la División Este, donde los Cardenales de San Luis quedaron en segundo lugar en ambas vueltas y tuvieron el mejor récord del sector, pero fueron los Filis de Filadelfia y los Expos de Montreal que avanzaron a playoffs por haber ganado cada porción del calendario. San Luis tuvo marca de 59-43, Montreal 60-48 y Filadelfia 59-48.

Las Series Divisionales de 1981 fueron programadas al mejor de cinco partidos, pero con un formato 2-3, que daba los primeros dos juegos en casa al equipo con la peor marca de los dos y los últimos tres al de mejor desempeño en la serie regular.

De esa manera, la serie entre Los Angeles y Houston arrancó en el Astrodome de la ciudad espacial el 6 de octubre. Los Astros ganaron sus dos encuentros en casa (3-1 y 1-0) y viajaron a Los Angeles con la encomienda de sumar otro triunfo para sellar su pase a la Serie de Campeonato contra Montreal.

Los Dodgers, sin embargo, ganaron tres partidos consecutivos en el inicio de una carrera que terminaría con el triunfo en la Serie Mundial ante los Yankees de Nueva York, en lo que fue el quinto y penúltimo campeonato de la franquicia.

El viernes 9 de octubre Burt Hooton lanzó siete entradas de una carrera y el 1B Steve Garvey bateó jonrón y remolcó dos carreras para que Los Angeles ganara 6-1. El sábado 10 de octubre, con 55,983 en Dodger Stadium, el mexicano Fernando Valenzuela lanzó juego completo de una carrera en un triunfo 2-1 para igualar la serie. El domingo 11, ante 55,979 fans, el zurdo Jerry Reuss lanzó blanqueada para derrotar al derecho Nolan Ryan y encaminar a los Dodgers a un triunfo 4-0 y terminar la serie.

Los Angeles también superó en un quinto y decisivo juego a Montreal en la Serie de Campeonato y luego en seis choques a los Yankees para coronarse campeón, en una temporada que incluyó una ronda de playoffs divisionales que no estaba en el organigrama original de las Grandes Ligas. Y que provocó el primer y único choque de postemporada entre Astros y Dodgers, hasta la Serie Mundial del 2017.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


AL INICIO