SURPRISE, Arizona -- En las Grandes Ligas cosas pasan rápido y las oportunidades hay que aprovecharlas cuando se presentan.
Y el que no lo crea, que pregunte a Jurickson Profar, de los Vigilantes de Texas.
Profar fue el principal prospecto unánime de las Grandes Ligas hasta hace muy poco tiempo; sus primeras andanzas en la Gran Carpa hicieron valer aún más las expectativas.
Pero en la que se esperaba su primera temporada completa como titular en la segunda base de los Vigilantes llegaron las lesiones desde antes de comenzar y Profar ahora lucha por un lugar en el roster, aunque sea como suplente.
''Sí han sido meses difíciles, pero ahora ya estoy bien recuperado y sano. Estoy listo para volver a mi mejor forma en el beisbol'', dijo Profar, de 23 años, en el campamento primavera de los Rangers en Surprise, Arizona. ''Hace una gran diferencia llegar aquí y no sentir molestias en ningún lado''.
Profar ni siquiera ha podido pisar el terreno de juego las últimas dos temporadas por una lesión de hombro que parecía de rutina y que al final ha requerido múltiples operaciones.
Incluso desde que Texas decidió que podía prescindir de los servicios del All-Star Ian Kinsler hacia la temporada 2014 y darle al prospecto oportunidad de tiempo completo.
Así, Kinsler fue canjeado a los Detroit Tigers por Prince Fielder, antes de arrancar esa campaña.
''Me siento muy bien físicamente'', aseguró Profar. ''Mi hombro está mucho mejor y más fuerte. Estoy listo para este año. Ya estoy 100 por ciento para jugar. Cuando comiencen los juegos de primavera voy a estar jugando''.
El problema para Profar es que el muchacho que dejó al cuidado de la segunda base supo aprovechar su oportunidad. Rougned Odor se ha convertido en parte del núcleo del equipo.
Los Vigilantes planean darle juego como parador en corto esta primavera al jugador antillano, aunque la titularidad está más que asegurada para Elvis Andrus.
''Donde quieran que juegue y la posición que sea, estoy dispuesto'', afirmó. ''Se trata de volver a jugar beisbol. Si quieren que empiece en Ligas Menores, así será. Si estoy con los Rangers en el Día Inaugural (de temporada) así será. Necesito y quiero jugar''.
El mánager de los Vigilantes, Jeff Banister, ni siquiera ha podido ver en persona jugar a Profar, a quien los problemas en el hombro dejaron sin fuerza para lanzar durante varios meses, hasta que por fin el otoño pasado regresó en la Liga Instruccional de Arizona, donde produjo 20 carreras y fue elegido para el Juego de Estrellas.
''Han sido meses muy duro para él'', dijo Banister. ''Pero ha sabido tomarlo bien, sabe dónde está y qué necesita hacer para regresar al nivel donde debe estar''.
Las cosas son diferentes ahora, dos años después que cuando Profar fue considerado el nuevo segunda base titular.
Su casillero en el nuevo clubhouse del equipo ya no está pegado al de los peloteros establecidos y estrellas, como solía. Sin embargo, hay algo que sigue intacto, su sonrisa por todos lados que camina y su amabilidad con quienes se acercan a él, incluidos aficionados y prensa.
''Claro que aprendí de esta mala experiencia'', dijo. ''Ahora sé que debo prepararme mejor, cuidar el cuerpo y yo sé que eso me va a ayudar muchísimo adelante''.
Profar dijo que el mánager Banister ha sido paciente y motivante.
''Se acerca y me pregunta algunas veces cómo estoy y cómo me siento'', mencionó.
Otra de la diferencias en las actuales prácticas primaverales para Profar es que ya no está rodeado de reporteros a cada paso que da, dentro y fuera del terreno de prácticas y en su casillero.
''Nunca me sentí presionado por todo eso'', manifestó. ''Pero yo sé que esos tiempos van a volver otra vez. Ellos van a volver...''.
