Justin Turner Yuli Gurriel lesiones
AP PhotosJustin Turner y Yuli Gurriel son dos de las estrellas que estarán inactivos en el Día Inaugural por lesiones que afectarán los planes de sus equipos en el arranque de la temporada.
Como fieras agazapadas, al acecho de sus víctimas, están las lesiones.

Lo peor que le puede pasar a un equipo a esta altura del año es arrancar la temporada sin una de sus principales figuras, pues de golpe se alteran los planes que cada manager, cada gerencia, hicieron durante el invierno.

Tantos meses de trabajo, de planificaciones, se vienen abajo en un abrir y cerrar de ojos, ya sea por un tirón muscular, un pelotazo o un mal deslizamiento en una base.

Quizás la ausencia más notoria en el arranque de la campaña la tendrán Dodgers de Los Angeles.

Justin Turner
Mark J. Rebilas/USA TODAY Sports
Su antesalista y tercer bate Justin Turner fue golpeado por un envío del derecho Kendall Graveman en un partido de primavera ante los Atléticos de Oakland que le causó una fractura en su muñeca izquierda.

Los Dodgers respiraron aliviados al conocer que Turner no requerirá cirugía, pero de todos modos, se perderá varias semanas de acción y no regresará por lo menos hasta el segundo mes de la campaña regular.

Los campeones Astros de Houston, que buscan convertirse en el primer equipo en ganar dos Series Mundiales seguidas en el siglo XXI, comenzarán la defensa de su título sin su primera base regular, Yuli Gurriel.

Yuli Gurriel
Christian Petersen/Getty Images
El cubano ya tenía encima un castigo de cinco partidos al comienzo de la temporada por su incidente de burla racial contra Yu Darvish en la Serie Mundial de octubre pasado. Y encima de eso tuvo que someterse a una operación en su mano izquierda apenas iniciados los entrenamientos de pretemporada, y aunque todo salió bien y ya está en su proceso de rehabilitación, no será hasta finales de abril que posiblemente regrese al terreno de juego.

Otro que no verá acción el Día Inaugural será el segunda base de los Nacionales de Washington Daniel Murphy.

Daniel Murphy
Jose Luis Magana/AP Photo
El veterano pelotero fue operado de una rodilla a fines de octubre y aunque ya está entrenando, todavía tiene dificultades en su desplazamiento lateral.

El pronóstico del equipo es que podrá debutar a mediados de abril, si todo marcha como hasta ahora.

Más paciencia deberán tener los Mellizos de Minnesota con su lanzador derecho Ervin Santana.

Ervin Santana
Brad Rempel/USA Today Sports
El dominicano pasó por el quirófano para remover una calcificación en el dedo del medio de su mano derecha y aún no está en condiciones de apretar bien la pelota.

Los médicos dijeron que con buen tiempo, no será hasta finales de mayo o principios de junio que se integre a la rotación de los Mellizos, equipo que buscará repetir o incluso mejorar su actuación del 2017, cuando sorprendentemente y contra todo pronóstico, se coló en la postemporada como segundo comodín de la Liga Americana.

Caso similar al de Santana es el de su compatriota Danny Salazar, de los Indios de Cleveland.

Danny Salazar -- Cleveland Indians
Tony Dejak/AP Photo
Santana fue operado del hombro para repararle el manguito rotador y según dijo esta semana el manager Terry Francona, apenas ahora es que ha comenzado a lanzar sus primeras pelotas como parte de su proceso de recuperación y no hay fecha preestablecida para su vuelta.

Se esperaba que los derechos Zack Greinke y Félix Hernández fuesen los lanzadores abridores por los Diamondbacks de Arizona y los Marineros de Seattle, respectivamente, en el Día Inaugural de la temporada.

Félix Hernández
Rick Scuteri/USA TODAY Sports
Pero Greinke tuvo que salir de un partido esta semana por molestias en la ingle y el Rey Félix fue golpeado por un batazo el 26 de febrero que lo ha mantenido desde entonces fuera de acción en la pretemporada.

En ambos casos, ya han sido prácticamente descartados para inaugurar la campaña por sus equipos, pero deben reintegrarse en la misma primera semana de la competencia, así que solamente se perderán una o a lo sumo, dos aperturas.

Y el pánico cundió en los Medias Blancas de Chicago, cuando su principal pilar ofensivo, el cubano José Abreu, abandonó el juego del martes ante los Rangers de Texas por una lesión en el tendón de la corva de su pierna izquierda.

José Abreu
Quinn Harris/Icon Sportswire
Aunque los médicos dijeron que los problemas son menores, recomendaron reposo y no se sabe si Abreu estará listo para comenzar la campaña el jueves próximo ante los Reales de Kansas City.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Tim Tebow
Ken Murray/Icon Sportswire
Huelga, esa temida palabra, se cierne en el horizonte de las Grandes Ligas.

A principios de esta semana, en conferencias telefónicas que los funcionarios del sindicato de peloteros sostuvieron con los representantes de los jugadores de cada equipo, se habló sobre la viabilidad de negarse colectivamente a presentarse en los entrenamientos de primavera hasta el 24 de febrero.

Aunque no se trata de una huelga como la que paralizó la temporada de 1994 y obligó a suspender la Serie Mundial, esta intentona sería en protesta por la cantidad de agentes libres que todavía siguen sin firmar.

Afortunadamente, el sindicato informó a los jugadores que una acción organizada de ese tipo constituiría una huelga ilegal en violación del Convenio Laboral Colectivo, por lo que se desechó la idea.

Son casi 200 los peloteros que siguen desempleados, pero no todos por las mismas razones.

Si los principales agentes libres no han firmado aún no ha sido por falta de ofertas, sino por ambición excesiva de los jugadores y sus agentes.

Pongamos el ejemplo de Eric Hosmer.

Los Reales de Kansas City le han ofrecido la nada desdeñable cifra de 147 millones por siete temporadas, siete millones más que la oferta de los Padres de San Diego por igual cantidad de tiempo.

Pero Hosmer y su agente Scott Boras quieren un pacto de mayor duración, de hasta diez años.

Entonces no es por falta de ofertas. También a J.D. Martínez, Yu Darvish, Jake Arrieta y otros encumbrados desempleados les han ofrecido jugosos pactos, aunque los hayan rechazado.

Lo que pasa es que los equipos parecen haber aprendido finalmente la lección de que esos contratos de una década son contraproducentes y termina pesando más que un piano de cola en una escalera.

Hay otros casos de peloteros más veteranos a quienes les resulta más difícil conseguir trabajo, porque muchos equipos prefieren apostarle a sangre más joven y barata.

No hay nada ilegal en que los equipos quieran proteger su dinero o invertirlo de manera más inteligente, ni razones justas y reales para que la unión vaya a la guerra contra el patronato.

Más que sindicato, esto es un club exclusivo de millonarios a quienes el dinero a veces se les va para la cabeza y olvidan, con acciones como estas, a quienes a la larga y aunque indirectamente, pagan sus salarios: los fanáticos.

Dice un refrán que la avaricia rompe el saco. Hoy no estamos en la época pre-agencia libre, cuando los dueños explotaban a su antojo a sus jugadores y les pagaban sueldos inferiores a los merecidos.

Sin olvidar que esto es un negocio, el poner el dinero tan por delante del juego en sí es como esos artistas sólo interesados en cobrar gruesos cheques, aunque su actuación en el escenario deje mucho que desear.

En estos tiempos que vive el béisbol, con la mejor salud financiera de la historia, un paro laboral podría tener consecuencias devastadoras, mucho peores que las de la huelga de 1994.

Reponerse de un golpe de esa naturaleza, sin sentido y amparado sólo en la ambición desmedida de los peloteros y sus agentes, tomará mucho más tiempo, aun cuando Giancarlo Stanton y Aaron Judge establezcan una épica carrera de jonrones, al estilo de la que protagonizaron Mark McGwire y Sammy Sosa en 1998.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


Noah K. Murray/USA TODAY Sports
Los Cerveceros de Milwaukee han tenido una temporada baja ocupada, especialmente en el transcurso de la semana pasada, en lo que parece ser el final de un proceso de reconstrucción sorprendentemente corto, como si la gerencia tuviera un sentido de urgencia para poder competir en la campaña número 50 de la historia de la franquicia.

Las adquisiciones de los jardineros Lorenzo Cain, vía agencia libre, y Christian Yelich, en intercambio con los Marlins de Miami, más las firmas de los relevistas Matt Albers y Boone Logan han puesto a los fanáticos a soñar en la ciudad.

Pero incluso después de todas esas mejoras, el sitio Fangraphs todavía proyecta que los Cerveceros terminarán con un récord de 77-85, algo sorprendente, teniendo en cuenta que el año pasado tuvieron balance positivo de 86-76 y el equipo estuvo batallando hasta las fechas finales del calendario regular por entrar a la postemporada.

Yovani Gallardo
AP Photo/Steven SenneCon el regreso del "Hijo pródigo", el mexicano Yovani Gallardo, y algunos retoques, los Cerveceros buscarán llegar a la meta de los playoffs, lugar que estuvieron a punto de alcanzar en la contienda de 2017.
Pero al analizar en profundidad la plantilla del club, saltan a la vista algunos huecos importantes que pueden afectar su capacidad para competir con equipos más completos.

La rotación abridora es su problema más obvio.

Jimmy Nelson, quien tuvo en el 2017 la mejor campaña de su carrera (12-6 y efectividad de 3.49 en 29 aperturas), estará fuera de juego hasta junio mientras se recupera de una cirugía por un desgarramiento en el hombro derecho.

Los diestros Chase Anderson y Zach Davies parecen ser apuestas seguras para los puestos uno y dos, pero más allá de ellos, el staff de abridores está lleno de signos de interrogación, con el zurdo Brent Suter, el mexicano Yovani Gallardo, quien regresa a Milwaukee, y el venezolano Jhoulys Chacín. Eso no quiere decir que los Cachorros de Chicago y los Cardenales de San Luis no tengan sus propias dudas, pero la rotación de los Cerveceros sin Nelson podría ser una experiencia amarga durante la primera mitad de la temporada.

AP Photo/Derik HamiltonChristian Yelich es una cara nueva que debe reforzar los sobrepoblados bosques de Milwaukee
Y Milwaukee no tiene un bullpen como el de los Yankees de Nueva York, que alivie la carga de trabajo de los abridores como pueden ser los relevistas de los Bombarderos.

El puente para llegar desde los iniciadores al cerrador Corey Knebel, quien resultó una grata sorpresa el año pasado con sus 39 rescates y 126 ponches en 76 entradas, está lleno de grietas.

El zurdo Josh Hader debe ser el hombre del octavo episodio, pero está por verse si el recién llegado Albers es capaz de repetir los números que consiguió la pasada campaña con los Nacionales de Washington (7-2, 1.62), teniendo en cuenta que en 12 años de carrera tiene balance de 36-39 y efectividad de 4.13, números del montón.

Y Logan regresa de una lesión que lo marginó durante los últimos dos meses de su contrato con los Indios la temporada anterior.

El resto del cuerpo de apagafuegos es un grupo heterogéneo que incluye al venezolano Junior Guerra, Jacob Barnes, Olivier Drake y Jeremy Jeffress.

La ofensiva de Milwaukee probablemente pueda considerarse como una fortaleza, pero no deja de tener sus propios agujeros.

Queda por ver si el dominicano Jonathan Villar puede recuperarse de una campaña increíblemente pobre en el 2017, cuando se ponchó en más del 30 por ciento de sus turnos y su promedio de embasamiento (OBP) estuvo por debajo de .300.

En la receptoría, el venezolano Manny Piña es bastante confiable defensivamente hablando, pero con el madero está lejos de ser Jonathan Lucroy.

De todos modos, la llegada de Cain y Yelich viene a reforzar una alineación que puede resultar intimidante para los lanzadores rivales, sobre todo si el jovencito venezolano Orlando Arcia sigue su desarrollo ascendente, Travis Shaw repite una temporada de 30 jonrones y 100 impulsadas y Ryan Braun se mantiene saludable.

Eric Thames demostró en el 2017 que puede batear en Grandes Ligas, luego de destrozar la menos exigente liga coreana, mientras que los venezolanos Hernán Pérez y Jesús Aguilar y Eric Sogard, serán los principales reemplazos disponibles en la banca.

Está por verse cómo maneja el manager Craig Counsell su alineación diaria, con unos jardines sobrepoblados que además de Braun, Yelich y Cain, cuentan con un fildeador excepcional como Keon Broxton y el quisqueyano Domingo Santana, capaz de sacar 30 pelotas del parque en el 2017.

Alguna de estas piezas podrían todavía usarse como monedas de cambio para reforzar el pitcheo, el área que podría darle la razón a Fangraphs en su pesimista proyección.

A punto de cumplir medio siglo de existencia, los Cerveceros, nacidos en 1969 en la Liga Americana y cambiados a la Nacional en 1998, sólo han ido cuatro veces a la postemporada, con una visita a la Serie Mundial (1982), que perdieron 4-3 ante San Luis.

La última vez que estuvieron en playoffs fue en el 2011, cuando también fueron eliminados por los Cardenales en la serie de campeonato del viejo circuito.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.


J.D. Martinez
Brian Rothmuller/Icon SportswireBoston y J.D. Martínez parecen encajar de forma perfecta. Pero el presidente de los Medias Rojas Dave Dombrowski y el agente Scott Boras parecen estar estancados en las negociaciones, y Cleveland podría aprovecharse de eso.
El mercado de agentes libres en Grandes Ligas sigue lento, y a dos semanas de que abran los campos de entrenamientos primaverales, unos 200 jugadores siguen sin trabajo.

Entre ellos está el bate más cotizado disponible en la agencia libre, el del cubanoamericano J.D. Martínez, quien hasta ahora la mejor oferta que ha recibido es la que le hicieron los Medias Rojas de Boston, por 100 millones de dólares en cinco temporadas.

El poderoso Scott Boras, agente de Martínez, quiere más, mucho más, pues según reportes, busca para su cliente un pacto superior a los 200 millones y entre siete y diez temporadas, algo que, tal como se está moviendo el mercado, parece imposible de conseguir.

El pelotero nacido en Miami demostró en el 2017 ser una máquina de batear jonrones e impulsar carreras, las dos categorías fundamentales de la ofensiva, aunque las nuevas métricas traten de minimizarlas.

En 119 juegos de la pasada campaña, Martínez despachó 45 bambinazos y remolcó 104 carreras, tras perderse mes y medio al inicio de la temporada por una lesión.

Sólo Giancarlo Stanton (59) y Aaron Judge (52) botaron más pelotas que él, pero...

Con 30 años cumplidos, la aspiración a un contrato de diez temporadas suena utópico, pues los equipos parecen finalmente haber aprendido la lección.

Esos pactos tan largos a jugadores que ya superaron la treintena terminan convirtiéndose en pesadas cruces en sus últimos años, cuando no hay proporción entre salarios y rendimiento.

Además, por segunda campaña seguida, Martínez ha tenido limitaciones por problemas de salud. Mientras en el 2017 jugó 119 partidos, un año antes participó en 120 encuentros.

Son 83 los juegos que se ha perdido en dos años, el equivalente a poco más de media temporada.

Sin embargo, a pesar de esos contras, la oferta de Boston es demasiado baja para uno de los dueños de mayor poder en bruto de todo el béisbol.

Sobre todo, después de que Lorenzo Cain, un bateador bastante inferior, acaba de recibir un acuerdo con los Cerveceros de Milwaukee por 80 millones y cinco años.

Pero a pesar de la necesidad de un bate de su calibre, los Medias Rojas no parecen inclinados a mejorar la oferta.

Es ahora que los Indios de Cleveland deberían aprovechar a ir tras sus servicios.

Es allí donde Martínez parecería encajar a las mil maravillas, pues aunque su defensa está por debajo del promedio, los Indios tienen unos jardines llenos de dudas.

Michael Brantley ha jugado apenas 111 partidos en dos años, 11 en el 2016 y 90 en el 2017, y no se sabe cuándo estará listo para jugar en el 2018, tras someterse en diciembre pasado a una cirugía en el tobillo derecho.

Jason Kipnis, aunque no lo hizo mal, es un segunda base convertido en patrullero central, con apenas 11 juegos en esa posición, mientras el equipo perdió en la agencia libre a Jay Bruce y a Austin Jackson, quienes fueron a los Mets de Nueva York y los Gigantes de San Francisco, respectivamente.

A eso súmenle que la ofensiva de la tribu se debilitó cuando el dominicano Carlos Santana hizo sus maletas rumbo a los Filis de Filadelfia y que en dos campañas más su compatriota Edwin Encarnación, de 34 años, terminaría su actual contrato.

Por eso suena conveniente asegurar a Martínez para colocarlo en el medio de una alineación que tendrá por delante al quisqueyano José Ramírez y al puertorriqueño Francisco Lindor, dos hombres de alto promedio de embasamiento que podrían anotar muchas carreras remolcadas por el cubanoamericano.

Pero para ello, la gerencia necesita abrir a billetera con más amplitud que Boston, aunque sin caer en peligrosos excesos, para que no duela pagar en los años finales del contrato, cuando el jugador entre inevitablemente en la curva descendente de su rendimiento.

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.