MÉXICO -- El Rey de los Deportes se apoderó de nueva cuenta de la Ciudad de México. El Zócalo fue el mejor lugar para ello. Las gorras, los jerseys y las manoplas resaltaron entre las multitudes para presenciar un duelo de batazos de cuatro esquinas que terminó por ganar Carlos Valencia, pelotero de los Toros de Tijuana.
Los amantes del béisbol se presentaron en el centro de la capital mexicana para disfrutar del poder de algunos de los bats más reconocidos del país, entre los que destacó Valencia por encima de todos.
Los brazos calentaban desde minutos antes y lo único que se esperaba es que sonara la madera y volaran las pelotas. La afición, siempre gustosa de eventos deportivos, gozó ante lo visto y con todas las actividades que había alrededor del campo que se acondicionó en la plaza de la Constitución.
Las franelas de los Yankees y de los Red Sox figuraban entre las de los Tigres de Quintana Roo o los Saraperos. No importaba el origen o el gusto, lo que valía era la pasión y la diversión que originaba ganar una de las decenas de pelotas que llegaron al otro lado de la barda. La emoción por ganar una de ellas era notable.
"Es una experiencia inolvidable, me encanta el béisbol, vine a jugar y resulta que me gano una pelota, así que quedé muy contento. Es muy interesante todo esto, me encanta el béisbol y qué bueno que la Liga Mayor de Estados Unidos traiga juegos a México para que podamos disfrutar de este deporte en nuestro país", indicó uno de los aficionados que se ganó una pelota que precisamente voló Valencia, ganador de la competencia.
El pelotero de los Toros resultó el más destacado de la contienda tras derrotar al favorito Jorge Cantú, quien llegaba como campeón de la pasada edición. Fueron 15 batazos de cuatro esquinas los valieron para su logro.
"Fue una bonita experiencia, me siento bastante contento y el logro ya nos lo llevaremos a casa. Es bastante bueno esto, es una emoción para toda la afición y es muy bueno para todos", explicó a ESPN Digital el nuevo monarca de la fiesta de cuadrangulares.
La afición mexicana se presentó y con la vuelta de las Grandes Ligas a la capital mexicana la meta es que en un futuro cercano, un partido de temporada regular llegue al país. Ahora, las miradas se trasladarán al Estadio Fray Nano, donde este fin de semana Astros y Padres se disputarán la serie de dos encuentros antes de que se cante el Playball en la gran carpa el próximo cuatro de abril.
