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MLB: Asistencia mantiene consistente descenso

AP Photo/Gregory Bull

Pese al buen clima y el despliegue de fuegos artificiales que adornaron las primeras tres semanas de la actual temporada de béisbol, la asistencia a los estadios de Grandes Ligas (MLB) mantuvo su alarmante consistencia al declive de los últimos años.

De acuerdo a las cifras aportadas por los clubes diariamente, a los primeros 240 partidos de la temporada del 2019 asistieron seis millones, 589 mil, 566 aficionados para un promedio de 27,342 por encuentro, el más bajo en más de dos décadas. La MLB no ha tenido un average tan bajo por juego desde 1996, cuando fue de 26,509.

Los Angeles Dodgers, que encabezaron la MLB en asistencia en los últimos seis años y establecieron una marca de la franquicia con 3,85 millones en 2018, comandan fácilmente la tabla esta temporada con 47,125 por juego en sus primeras 12 fechas en casa.

St. Louis Cardinals (40,300 de promedio en 10 choques) es el único otro club de las ligas mayores que tiene una media de 40,000 o más aficionados hasta ahora. New York Yankees (39,184), Philadelphia Phillies (37,851) y Colorado Rockies (37,767) completan el Top 5, de un cuadro que tiene 13 clubes que sobrepasan los 30,000 por juego.

En el otro lado, 11 franquicias promedian menos de 20 mil parroquianos por juego, incluyendo los Miami Marlins, que van últimos con 10,287 después de una docena de choques en el moderno y cómodo Marlins Park de La Pequeña Habana.

Salvo un par de casos, jugar bien no ha representado un gran incentivo para los aficionados.

Los maravillosos Tampa Bay Rays poseen la mejor marca de MLB con 13-4 (.765), pero solamente han convocado 115,295 aficionados (14,411 por juego) a sus primeros ocho encuentros en el Tropicana Field. El promedio, sin embargo, es ligeramente superior al que tuvo Tampa Bay en el 2018 (14,259), cuando ganó 90 desafíos y peleó hasta las últimas semanas por un puesto comodín a los playoffs.

Cleveland Indians (10-7) domina la División Central por cuarto año seguido, pero igual sigue siendo poco atractivo. Este año solamente han entrado 17,359 por juego al Progressive Field. Seattle Mariners (13-7) dominó MLB en las primeras dos semanas, pero es #18 en asistencia, con 25,884 por juego. San Diego Padres (11-8), que comparte con los Dodgers el primer lugar de su división, promedia 29,144 en nueve encuentros en Petco Park.

Tampoco sirvió que en las primeras tres semanas de la actual temporada se conectaron jonrones, el elemento más llamativo del juego de pelota, a un ritmo histórico. Hasta la jornada del martes 16 de abril, los equipos habían pegado 673 cuadrangulares, un promedio de 1.31 por equipo por juego.

Seattle bateó al menos un jonrón en sus primeros 20 encuentros del año, un récord, y lidera MLB con 42. Los Dodgers (37), Oakland Athletics (36) y Milwaukee Brewers (34) también pasan de 30. El récord de jonrones en MLB fue establecido en el 2017, cuando los equipos se combinaron para sacar 6,105 pelotas de los parques, un promedio diario de 1.26 por conjunto.

Khris Davis (10), de Oakland; Cody Bellinger (9) y Joc Pederson (8), de los Dodgers; Christian Yelich (9), de Milwaukee, y Jay Bruce (8), de Seattle, tienen proyecciones para superar los 60 cuadrangulares. En el caso de Davis, su actual ritmo sería válido incluso para superar el récord de una temporada, que pertenece a Barry Bonds, con 73 en el 2001.

Pero eso no ha conjurado una apatía de los fanáticos que no comenzó exactamente este año.

La temporada pasada, la asistencia a los partidos de la MLB sufrió un declive de un 4.1 por ciento con respecto al 2017. El total de 69 millones, 671 mil, 272 fanáticos fue el más bajo desde el 2003, la última vez que la asistencia de la liga no había superado los 70 millones.

En 2018, el promedio de asistencia por encuentro fue de 28,659, lo que es igual a 1,249 menos por juego en relación al 2017 (29,908). Entre el 2004 y el 2016, la media por juego en Grandes Ligas superó los 30,000 cada año, alcanzado su pico en el 2007, cuando se establecieron los récords de asistencia total (79 millones, 484 mil, 718) y promedio por choque (32,382).

De mantenerse la tendencia actual, la asistencia al béisbol registraría el sexto descenso en la puerta en los últimos siete años y, peor aún, la más baja desde 1996, cuando MLB convocó 60 millones en total y tuvo menos de 27,000 por encuentro.