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Rays Vs. Athletics: En MLB, los pobres pueden soñar

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Rays y Athletics van por el comodín… en casa de Oakland (1:37)

Los de California reciben en su estadio a los de Tampa Bay. Ismael "Rocket" Valdez, Luis Alfredo Álvarez, Ernesto Jerez y Caro Guillén te traen el análisis del choque del próximo primero de octubre. (1:37)

Los Tampa Bay Rays, el equipo con la nómina salarial más baja de todo el béisbol, enfrenta a los Oakland Athletics, el conjunto con el sexto presupuesto más modesto este año y el más bajo de la temporada pasada, en el juego de comodines que abre la postemporada para la Liga Americana.

El derecho Charlie Morton, el único miembro de los Rays con un salario superior a los $10 millones de dólares, subirá al montículo para enfrentar al zurdo Sean Manaea, cuyo salario de $3,1 millones es el segundo más alto entre los pitchers abridores de Oakland.

A diferencia de la mayoría de los mejores circuitos profesionales del deporte mundial, en las Grandes Ligas del béisbol de Estados Unidos, los pobres al menos pueden darse el lujo de soñar con la grandeza. Claro, como suele ocurrir en cualquier otra área de la vida, los sueños raras veces se cumplen a cabalidad.

Tampa Bay, que comenzó el año con un presupuesto de $63 millones para pagar jugadores, dejó en el camino a clubes más caros e importantes, incluyendo a sus rivales divisionales los Boston Red Sox, que encabezaron el gasto en ambas ligas mayores con $229 millones, ganando 96 partidos y avanzando al choque de vida o muerte que decidirá el rival de los poderosos Houston Astros en las Series Divisionales.

Oakland ganó 97 partidos y el derecho a jugar el partido entre Wild Cards por segundo año consecutivo, pese a que comenzó el año con un presupuesto de $92 millones de dólares, el #25 de la MLB y $45 millones por debajo de la nómina promedio de este año, que fue de $137 millones.

Oakland (2018) y Tampa Bay (2019) son los únicos equipos de los últimos 30 años que alcanzaron los playoffs, después de arrancar la temporada con la nómina más baja de la MLB. Igualmente, los 97 y 96 triunfos de ambos, respectivamente, son la mayor cantidad en tres décadas para equipos con los presupuestos más bajos del año.

En dólares totales, Tampa Bay es el cuarto equipo más modesto que alcanza la postemporada desde el 2000. Mientras los Athetics del 2018 fueron eliminados en el choque de comodines, los Astros del 2015 y los Atlhetics el 2012 cayeron en las Series Divisionales.

Desde el 2009, los clubes con las nóminas más bajas en ganar la Serie Mundial fueron los Astros del 2017 (#12), Kansas City Royals del 2015 (#12) y St. Louis Cardinals del 2011 (#11).

De los 10 conjuntos que clasificaron a los playoffs en 2019, cinco se encuentran entre los ocho más caros del béisbol: New York Yankees (#3 con una nómina de $218 millones), Los Angeles Dodgers (#4 con $200 M.), St. Louis Cardinals (#6 con $173,8 M.), Astros (#7 con $168.3 M.) y Washington Nationals (#8 con $167,7 M.).
Los otros están ranqueados así: Atlanta Braves (#14 con $137,9 millones), Milwaukee Brewers (#16 con $128,6 M.) y Minnesota Twins (#18 con $124,7 M.).

Los dos clubes con el mayor gasto, Boston y Chicago Cubs ($218 millones) se quedaron fuera de la acción de octubre. También San Francisco Giants (#5 con $174,5 millones), Los Angeles Angels (#9 con $160,2 M.), New York Mets (#10 con $160,0 M.), Philadelphia Phillies (#11 con $157,1 M.) y Colorado Rockies (#12 con $156,5 M.).

Desde que las ligas mayores crearon la figura del comodín para ampliar los playoffs (comenzando en 1995 se premió al mejor segundo lugar de cada liga con un pase a los playoffs, pero desde el 2012 se enfrentan los dos mejores fuera del primer lugar en sus divisiones para obtener el derecho de jugar en las Series Divisionales de sus ligas), seis veces un no-campeón divisional ha ganado la Serie Mundial (Marlins 1997 y 2003, Angels 2002, Red Sox 2004, Cardinals 2011 y Giants 2014).

Entre todos esos, los que comenzaron el año con nóminas salariales más bajas en MLB fueron los Marlins del 2003 (#25) y Angels del 2002 (#15).

En MLB se vale soñar, incluso para los que no figuran entre los más ricos.