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Árbitra Delia Vega: "Tenemos la capacidad de hacer lo que ellos hacen"

La jalapaneca suma siete nombramientos en la Liga Nacional de fútbol de Guatemala

CIUDAD DE GUATEMALA -- ‘En la casa deberías estar’, ‘este es un trabajo para hombres’, ‘anda a atender a los niños’, son solo algunas de las frases machistas con las que la árbitra asistente Delia Roxana Vega, de 35 años, tiene que lidiar en cada partido.

Ella es una de las tres mujeres que el Departamento y la Comisión de Árbitros de la Federación Nacional de Fútbol de Guatemala ha promovido durante el Torneo Clausura 2022. Suma siete nombramientos en once jornadas como asistente dos. Además, participan en la liga la árbitra Astrid Gramajo y la asistente Iris Vail.

Es oriunda de Monjas, Jalalpa, y combina su profesión arbitral con la de maestra de educación media. Ambas actividades las realiza con pasión, teniendo como base de su éxito la organización y el esfuerzo.

En el arbitraje debió demostrar estar a la ‘altura’ de sus compañeros varones para ser parte de la Liga Nacional de Fútbol de Guatemala. Lo hizo y se mantiene. Impone respeto, se aferra a la oportunidad y quiere demostrar que “tenemos la capacidad de hacer lo que ellos hacen”, y no se refiere solo al fútbol.

En el Día Internacional de la Mujer, charlamos con Delia Vega, quien se inició en el arbitraje, luego de una productiva carrera como futbolista, en la que fue seleccionada nacional en todos los procesos juveniles y selección mayor.

“Vinieron las lesiones, pero no quería alejare del fútbol. Unos amigos ya me habían dicho que sacar el curso de arbitraje y, entonces, lo saqué. Me empezaron a dar partidos de sub-15 y sub-17 y después de Tercera División”.

“Al principio me dio temor. La gente llega a los estadios a descargar su energía. Salí sin ánimos del primer partido, creo que la mayoría somos muy sensibles, pero nos dan clases de psicología. Cada vez que iba a una cancha pensaba en qué me iban a decir. Pero, cada partido te da experiencia, yo mantenía una buena condición física, por haber sido futbolista, y me fueron promoviendo”.

Vega consiguió pasar de la liga femenina y categorías juveniles de varones, al fútbol más mediático de Guatemala. La Primera División (categoría de ascenso) y, ahora, Liga Nacional. “Estas categorías son más exigentes. Hay que estar siempre bien y verse bien físicamente. Aparte de los entrenamientos, hay que ir al gimnasio”.

“Cuesta un poco más porque hay que ponerse al nivel de los varones”. Y lo ha logrado. Para dirigir en Primera División y Liga Nacional, las árbitras deben pasar las pruebas físicas destinadas para los varones. “Tenemos la capacidad de poder hacer cosas que ellos hacen. Tenemos que poder demostrar que no es como acá se acostumbra, que la mujer tiene que estar en la casa, cuidar a los niños. Nos ven mujeres y no nos creen capaces de poder ejercer algo para varones”.

Que la gente se empiece a acostumbrar

Delia Vega confía que, con el apoyo del Departamento y la Comisión de Árbitros, el fútbol empiece por mandar un mensaje. “Ahora que nos están viendo a varias en la Liga Nacional, ya las personas se están a costumbrando a ver una mujer en partidos de varones y eso es bueno”.

Afirma que sus compañeros de profesión y los protagonistas han sido muy respetuosos. Falta mejorar ese aspecto por parte de la afición, aunque no son todos. “Apenas va uno llegando y ya le empieza a decir cosas y uno, poco a poco, se va haciendo a esa idea. En todos los partidos va a llegar gente a insultarnos, tratamos que eso no nos afecte”.

“Siempre voy con el deseo de hacer bien las cosas, así que tengo que adaptarme. Nos dicen que es trabajo de hombres, pero hemos demostrado que sí podemos”.

Después de pasar con éxito todos los procesos en el fútbol federado de Guatemala y con el gafete FIFA en el brazo, Delia Vega trabaja con un objetivo: cumplir el sueño de estar en un Mundial y demostrar que las mujeres son capaces de todo.