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Manchester City sufrió sin necesidad, pero tuvo la paciencia necesaria para vencer al Sheffield

Manchester City volvió a ganar en la tercera jornada de la Premier League este domingo, al imponerse por 2-1 ante el Sheffield United a domicilio en un partido en el que las emociones ocurrieron al final y que le presentó más dificultades de las que esperaba, pero en el que hizo más para ganar.

La tónica del encuentro se repitió los 90', con unos locales aguantando atrás e intentando hacer negocio con la falta de claridad de los Citizens, que no tuvieron grandes chances para quedarse con el encuentro.

La diferencia la empezó a hacer Erling Haaland en el complemento, luego de un desborde de Jack Grealish que terminó con un centro al segundo palo que el noruego solo tuvo que empujar. Fue la redención para él, que había errado un penal en la primera mitad que había generado Julián Álvarez, estrellándolo contra el palo.

Pero los Citizens no se desesperaron. Sabiéndose superiores, confiaron en que tendrían sus chances ante un pálido rival con pocas ideas al que se le quemaron los papeles con la conquista recibida. Aún con su gente y en el final, no sabía cómo buscar el empate.

Y cuando parecía que el encuentro se iba sin más, un error de Kyle Walker con un taco fallido en la salida terminó con un remate cruzado de Jayden Bogle inatajable para Éderson y un baldazo de agua fría para los visitantes.

Pero el City lo volvió a intentar pese al golpe, y se encontró con un zurdazo al ángulo de Rodri que le dio una victoria importante y que terminó siendo sufrida, ante un rival frente al que no podía permitirse perder dos puntos.

Lo cierto es que los Sky Blues volvieron a ganar y a reafirmar su papel de candidatos nuevamente, después de haber vencido al Newcastle y al Burnley en las primeras dos jornadas.