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El día más negro en la historia del futbol mexicano

¿Si algo de esta magnitud no provoca un cambio total en nuestro futbol, entonces qué lo hará?

Ese día que presagiamos durante tanto tiempo llegó este sábado 5 de marzo. Tantas veces dijimos, advertimos... "hasta que no haya una tragedia, no van a entender".

La tragedia llegó.

En el Estadio La Corregidora, al minuto 63 del Querétaro-Atlas, comenzó una gresca en la zona de las barras de Gallos Blancos. “Lo de siempre”, pensamos muchos. En nuestras mentes, tristemente, está normalizada la violencia. “Ahorita los aplacan”. La bronca creció al grado que el árbitro tuvo que detener el partido, porque la bronca estaba llegando al resto de la afición.

Luego, el caos y el descontrol.

Para resguardar a la gente de la violencia en la tribuna, abrieron los accesos a la cancha. Salió peor. Porque estos vándalos no conocen límites, y las fuerzas de seguridad pública y privada brillaban por su ausencia. Se metieron a la cancha y empezaron a perseguir aficionados del Atlas para agredirlos.

Y a partir de aquí, barbarie.

La cantidad de videos en los que salen aficionados sangrados, lastimados, vejados, algunos casi inertes... resulta escalofriante. Al momento de escribir esta columna sigo encontrando más fotos y videos con personas desnudas, tiradas en la explanada del Estadio Corregidora como si fueran ejecutados del narco. Seguidores del Atlas arrinconados y vapuleados, siempre en modalidad uno contra al menos cinco. Sillas, palos, tubos usados como armas. Sin piedad, inhumanos, imágenes que lamentablemente se han vuelto cotidianas en México, pero ahora en el contexto de un estadio de futbol.

El día más negro en la historia del futbol mexicano, no le busquen más.

La versión oficial del Gobierno de Querétaro habla solo de heridos de gravedad, sin fallecidos al momento. Pero extraoficialmente, diversas versiones en redes sociales indican que hay al menos 15 muertos en los enfrentamientos, lo cual sería escandaloso. Sin importar si hay o no fallecidos, la liga se ha detenido, y no debería reanudarse hasta no establecer medidas para la erradicación de este tipo de delincuentes en los estadios de México. El tiempo que sea necesario.

Los primeros movimientos de la liga indican tibieza, una vez más. “Condenar los hechos” y “abrir investigación” no es otra cosa que un lugar común, un trámite. Esto requiere Asamblea de Dueños y medidas radicales, nunca antes vistas.

¿Porque, si algo de esta magnitud no provoca un cambio total en nuestro futbol, entonces qué lo hará?