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Qatar le abrió sus puertas al mundo con un show espectacular

EFE

AL KHOR (enviado especial) -- La alegría de Qatar por participar de su primera Copa del Mundo y ser el primer país árabe en ser sede de la fiesta máxima del fútbol quedó reflejada en una ceremonia de apertura sencillamente espectacular.

Más allá de lo complicado que supuso llegar al estadio por el importante tráfico en los alrededores, como suele suceder en cada inauguración de Mundial, el público asistió puntualmente a las 17:40, hora pautada para el inicio.

El gran anfitrión del evento fue el actor y director estadounidense Morgan Freeman, de 85 años, quien invitó a los 60.000 espectadores del estadio Al Bayt, mayoría de locales, y a los millones que lo siguieron a la distancia a hacer un recorrido por la cultura qatarí.

El show, que se extendió durante 30 minutos, puso en foco lo que significa un torneo de estas características: una reunión para toda la humanidad, más allá de las diferencias, siempre priorizando el respeto y la inclusión.

Los 32 equipos participantes salieron a escena a través de sus banderas y de fondo se escucharon sus cantos de aliento característicos. También se recordaron los himnos oficiales de los últimos certámenes, con la presencia de sus mascotas oficiales. La’ebb, la mascota de Qatar 2022, lógicamente tuvo su protagonismo individual al tomar vuelo.

El momento de mayor euforia se dio en torno al espectáculo de la estrella pop surcoreana Jung Kook, integrante de BTS, quien interpretó el tema “Dreamers” de la banda sonora del Mundial, junto al cantante qatarí Fahad Al Kubaisi en el escenario montado en el centro de la cancha.

Por último, un gigante logo de la Copa del Mundo 2022 sirvió como despedida, mientras los fuegos artificiales cerraron una ceremonia inolvidable.

Apenas se prendieron las luces, la marea amarilla de hinchas ubicados detrás de uno de los arcos comenzó a cantar: “Vamos ecuatorianos, que esta tarde tenemos que ganar”.

Clima de ansiedad, pero profunda alegría. Se viene el fútbol. El Mundial ya está entre nosotros.