<
>

Emiliano y Luciano Rodríguez, los mellizos de la Sub 20 de Uruguay en el Sudamericano de Colombia

Nacidos en la emblemática fecha del Maracaná, los dos delanteros defenderán a la Celeste sub 20 en el Sudamericano de Colombia. IG @emii_rodriguez_9

Emiliano y Luciano Rodríguez, hermanos mellizos nacidos el 16 de julio del 2003, son dos de los delanteros que integran el plantel de la Selección Uruguaya Sub 20 que disputa el Sudamericano juvenil de Colombia 2023, certamen clasificatorio para el Mundial de la categoría que se desarrollará en Indonesia.

Estamos a mediados de la década del 2010 y en alguna cancha de fútbol 5 por el Oeste de Montevideo el partido entre adolescentes comienza a levantar temperatura. En un momento, el talentoso del equipo sin chaleco le tira un caño al goleador del elenco rival que se calienta y le dice al primero que no se haga el vivo. Cumplida la hora de juego, ambos saludan a sus compañeros y rivales, y ellos dos, hermanos mellizos, se marchan rumbo a su casa.

Hoy Emi y Lucho no sólo juegan para el mismo equipo, sino que son dos de los delanteros que convocó el entrenador Marcelo Broli para la Selección Uruguaya sub 20 de cara al Sudamericano juvenil de Colombia 2023.

Las historias de hermanos jugando juntos con la Celeste no abundan, aunque se destaca que por ejemplo los tres Céspedes (Amilcar, Bolívar, y Carlos) jugaron el 13 de setiembre de 1903 en el triunfo de Uruguay (representado por el Club Nacional de Football) ante Argentina, que marcó la primera victoria en la historia de la Celeste.

Los Rodríguez tienen la particularidad además de ser mellizos: ambos nacieron el 16 de julio (fecha del Maracaná de 1950) del 2003. “Mi hermano nació un minuto primero, pero dicen que el que nace después es el más grande. ¿Quién juega mejor? No sé”, señaló sonriendo Emiliano en conversación con ESPN.

El delantero de 1,90 de estatura recordó aquellos partidos informales junto a su hermano Luciano (1,79m) con los amigos del barrio o del liceo en canchas de fútbol 5: “Algunas veces jugábamos juntos, y otras separados cada uno con su equipo. Cuando jugábamos separados se picaba más, pero siempre terminábamos bien. Alguna vez me calenté por jugadas con él, siempre que me tiraba un caño o algo nos enojábamos entre nosotros. Yo soy un poco más calentón. Salían buenos partidos”.

Los dos hermanos, que coincidieron en el jardín, la escuela y en los dos primeros años del liceo, también hicieron casi que el mismo camino en el fútbol.

“Prácticamente jugamos juntos desde que nacimos. El Baby fútbol lo hicimos juntos en Cosmos Corinto y luego arrancamos en las juveniles de Bella Vista. Luego en el 2019 él se lesionó y se fue a Progreso, y yo me fui a Boston River”, señaló Emi, quien siempre fue delantero, a diferencia de su hermano que de niño y adolescente jugaba en el medio, hasta que comenzó a jugar de extremo y delantero.

Y el nueve agregó: “De lo que lo ponían Luciano siempre rendía. A mí siempre me llamó la atención el gol”.

Ambos jugadores estaban en una de las salas del Complejo Celeste el pasado 3 de enero junto a todos los futbolistas reservados cuando el cuerpo técnico encabezado por Marcelo Broli y el Ruso Diego Pérez comenzó a nombrar los 23 que irían al Sudamericano de Colombia.

Los dos sintieron orgullo al escuchar su nombre y el de su hermano, sabiendo también la felicidad que la noticia generaría en el resto de la familia, especialmente en mamá Lorena y en la abuela Blanca. “Ellas se pusieron a llorar de la alegría, fue una tremenda emoción para todos nosotros”, relató Emiliano, quien coincide con Luciano en tener como máximo sueño defender a la Selección mayor, aunque algo difieren en sus principales referentes futbolísticos (Emi va con Luis Suárez y Edinson Cavani, y Luciano con Darwin Núñez, Erling Haaland y Kylian Mbappé).

Y a pesar de su obsesión por el gol, Emi destaca que en el Sudamericano sub 20 no tiene referencia en cuanto a un gol suyo con asistencia de Luciano o un gol de su hermano con un pase suyo: “¿Qué sería lo mejor? Cualquiera de las dos opciones, yo vivo del gol, pero un gol de mi hermano me pondría igual de contento”.

Así, Emiliano y Luciano, el número 13 y el dorsal 19 respectivamente del combinado juvenil de Uruguay, buscan que la inédita coincidencia de mellizos en la Celeste también traiga buenas combinaciones ofensivas, goles y más alegrías colectivas en la familia Rodríguez y en el resto de los hogares del país rioplatense.

MÁS HERMANOS EN SELECCIONES Y LA SIMILITUD DE LOS RODRÍGUEZ CON LOS HERMANOS DE BOER
A nivel mundial no hay tantos antecedentes de hermanos coincidiendo en selecciones nacionales, aunque rápidamente se pueden recordar a los neerlandeses Van der Kherkof, los argentinos Diego y Gabriel Milito, los gemelos panameños Julio César y Jorge Dely Valdés, y los daneses Michael y Brian Laudrup, entre otros.

En Uruguay, cabe destacar que para el Mundial de Qatar 2022 fueron reservados por Diego Alonso los hermanos Maxi y César Araujo, quienes han participado en diferentes generaciones de selecciones juveniles y que finalmente no integraron la lista de convocados para la disputa de la última Copa del Mundo.

A su vez, los mellizos Rodríguez coinciden en un curioso aspecto con los exfutbolistas neerlandeses Frank y Ronald de Boer: aún habiendo nacido el mismo día, ninguna de esta pareja de hermanos coincidió con su pierna hábil. Emiliano, al igual que Frank, es zurdo, mientras que Luciano, como Ronald, es derecho.