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Conspiración, manipulación y suspenso en novela Rusia 2018

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La novela del Mundial (3:18)

El escritor Mario Escobar, autor de "Nos prometieron la Gloria", imagina qué contendría una novela sobre Rusia 2018: conspiración, suspenso y manipulación. (3:18)

¿Cómo imaginaría la trama de una novela sobre el Mundial de Rusia 2018, si tuviera que escribirla dentro de ochenta años? Esa fue la pregunta fuera de libreto que le realicé al escritor e historiador español Mario Escobar, durante la presentación de su último libro, Nos prometieron La Gloria, una obra que transcurre ochenta años antes, en la Alemania nazi previo al mundial de 1938, cuya línea argumental es futbolística y sus protagonistas son mexicanos.

No me respondió de inmediato. Primero me explicó el origen mexicano de su obra, el papel y la importancia del futbol en medio del ascenso y la caída del nazismo. También se refirió a la historia de la discriminada actuación peruana en los olímpicos de 1936 y las similitudes entre la realidad alrededor de dos figuras históricas poderosas, una del pasado y otra del presente: Adolf Hitler en Alemania y Vladimir Putin en Rusia. Eso respondería mi pregunta.

NOS PROMETIERON LA GLORIA

Fue el pasado familiar del periodista mexicano Alfredo Collignon, que generó el nuevo bestseller de Mario Escobar y que lanzó la editorial HarperCollins coincidiendo con el Mundial de Fútbol en Rusia.

“Durante la Feria del Libro en Guadalajara, Alfredo (Collignon) me contó la historia de su padre Eduardo y su tío Mario. Ellos era parte de una familia de origen alemán instalada en la zona de Guadalajara. Esas familias tenían por costumbre enviar a sus hijos a estudiar a su país de origen como forma de preservar el idioma y las costumbres. Fue así que Eduardo y Mario aterrizaron en esa Alemania gobernada por los nazis”

La historia narra la forma en que los dos hermanos debieron integrarse a la sociedad germana a través del fútbol como único vínculo entre los jóvenes latinos y los alemanes de entonces, unión que empujará la trama en medio de grandes acontecimientos históricos.

“Además del vínculo de amistad, hay momentos claves como la forma en que el fútbol, durante las olimpiadas de 1936, sirve de instrumento para fomentar ciertas ideologías y manipular a la gente”, explica Escobar. “Y luego, al final de la novela, también tiene mucho significado porque es un partido entre verdugos y víctimas, entre carceleros y prisioneros en el campo de concentración de Auschwitz ", agregó.

"En ese infierno, los prisioneros que estaban tan frustrados, tan maltratados, por lo menos los domingos tenían la oportunidad de luchar y enfrentarse a sus contrincantes, los terribles verdugos de las SS, y solo el fútbol lograba ese milagro”.

EL SIMBOLO NAZI Y EL SIMBOLO DEL GOL

El arco vacío en un campo de fútbol, el balón solitario en el punto penal, las banderas nazis y el muro de un campo de concentración, son el mensaje poderoso en la portada del libro. Todo un símbolo que Escobar explicó en su respuesta a nuestra pregunta: ¿Qué representa esa portada?

“La imagen representa a este grupo de amigos que parecen jugar un mismo partido, pero al final están viviendo en canchas y situaciones diferentes. Ellos van a experimentar en su propia carne lo que es luchar contra el fascismo, contra el nazismo. Uno de ellos será prisionero en Auschwitz y el otro va a ser su verdugo como miembro de las SS. Veremos que el deporte tiene mucho peso en la historia porque es un modelo de la sociedad. Como competimos entre todos para intentar conseguir la victoria, pero en esa competición a veces dejamos buena parte de nuestro ser y de nuestra personalidad”.

Pero la obra de Escobar va más allá de la epopeya mexicana. También el hilo argumental transcurre en medio de un episodio relevante en la historia olímpica peruana.

“En 1936, durante los Juegos Olímpicos de Berlín, la Alemania nazi estaba obsesionada con ganar muchas medallas y que la raza aria demostrara que era superior a las demás. Curiosamente, ya en el futbol Alemania había sido eliminada por Perú, que tenía una selección increíble, había ido ganando a diferentes equipos y le correspondía enfrentar a Austria, la otra selección, supuestamente, aria”, explicó.

“Perú les iba a ganar el partido, pero, las autoridades alemanas escandalizadas de que el único equipo ario que quedaba en la competición saliera de la misma, decidieron anular el partido y convocar a un nuevo juego”

“Perú – siguió explicando – decidió retirarse de esos juegos olímpicos con toda su delegación de atletas y regresar a su país, donde fueron recibidos como héroes, porque mantuvieron la dignidad frente a esa opresión que el nazismo suponía en el mundo”.

Las Olimpiadas de 1936 son un verdadero punto de inflexión dentro de la historia que sirve para confrontar las dos vertientes que sustentan la trama.

“En aquellas olimpiadas del 36’ se estaban enfrentando dos formas de entender el mundo, una racista, xenófoba y retrógrada y otra más abierta”, explica Escobar.

En ese ambiente, el fútbol cumple el papel social que lo entronizó como el mas popular de los deportes, creando y uniendo amigos, más allá de que también el deporte sea una víctima y un instrumento de manipulación.

“Como en la antigua Roma, pan y circo”, nos recuerda el autor, en una cita a la realidad que llega hasta nuestros días. O, mejor dicho, hasta el nuevo Mundial de Futbol.

LA NOVELA DE RUSIA 2018

El Campeonato Mundial de Futbol de Rusia ha ocurrido en medio de un árido contexto, tanto en lo deportivo como en lo político. En lo deportivo fueron los graves casos de corrupción debido al escándalo de FIFA en el 2015, la investigación que reveló millonarios sobornos obtenidos por sus dirigentes y la forma irregular en que fueron concedidas las sedes mundialistas de Rusia 2018 y Qatar 2022.

Ello se suma el clima político originado alrededor del “caso Serguéi Skripal”, el ex espía ruso envenenado el pasado 4 de marzo en Inglaterra, junto a su hija Yulia, mediante un agente tóxico de fabricación rusa.

El episodio provocó una crisis que hizo temer por un posible boicot contra el Mundial, tal como el que fuera realizado contra los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980.

Tomando en cuenta el contexto en el cual transcurre tu novela sobre el nazismo (Nos prometieron la Gloria) hace ochenta años y la situación actual de Rusia como sede mundialista en medio de tantas denuncias de corrupción y confrontaciones políticas, ¿cuál sería la trama que imaginarias para una novela que cuente la historia de Rusia 2018 dentro de ochenta años?, le pregunté.

“Hay muchas similitudes entre una situación y otra, de alguna manera, el régimen de Vladimir Putin busca mostrarse a todo el mundo como un país avanzado, que es competitivo, que quiere liderar el mundo y es algo parecido a lo que les ocurrió a los nazis”, respondió Escobar.

“En 1936, cuando Hitler consigue organizar esas olimpíadas, todo el mundo quedó sorprendido. Algunos pidieron que se anulara porque, curiosamente, cuando se le concedió a Berlín el derecho de organizar los juegos, fue mucho tiempo antes de que Hitler llegara al poder, algo muy parecido a lo que sucedió con Rusia”.

Mario Escobar consideró que el poder y la ambición las dos grandes figuras omnipresentes en estos eventos, (Hitler y Putin) han sido y serán siempre la inspiración principal para crear la trama de cualquier historia.

“Si dentro de unos años escribiéramos la historia de esta Rusia 2018, sería la de un gobierno dominado por una figura tan predominante que a veces uno cuestiona si hay una verdadera democracia en ese país", señaló Escobar, refiriéndose al presidente ruso Vladimir Putin, que gobierna el país desde hace dieciocho años.

"Una figura que intenta de alguna manera manipular la imagen pública – agregó – utilizando el futbol, no como una herramienta donde los países compiten de una manera pacífica, sino como una forma de mostrar al mundo su fuerza, su poder y su autoridad como gran potencia”, afirmó el escritor.

“Yo creo que habría una novela de conspiración y suspenso muy tremenda en que las sociedades rusas quieren ocultar a toda esa oposición que quiere acabar con un régimen “semi-zarista” y como, poco a poco, ese grupo que domina el poder quiere manipular a la gente a través del deporte, como ya pasó en otros momentos de la historia”, finalizó diciendo.