MACAO, China -- La sorpresa más grande que me pude llevar a mi llegada a territorio asiático para la cobertura de la pelea entre Manny Pacquiao y Chris Algieri en Macao, China, fue el precio de la mayoría de las cosas.
Tal vez porque muchos artículo que he visto y comprado desde muy corta edad son fabricadas en China y algunos otros países asiáticos, uno pensaría que todo sería muy barato.
Incluso, en casa ya tenía una lista de compras más larga que el viaje desde Estados Unidos a Macau.
Pero ¡Sorpresa! Todo está carísimo...
Ya sea en los centros comerciales de lujo, en las tiendas de los aeropuertos de Macao y Taipei, donde hice mi única escala en el vuelo desde Los Ángeles, o en el centro de esta ciudad, todo cuesta más que en la mayoría de los centros comerciales estadounidenses que conozco.
Por ejemplo, unos pantalones de mezclilla de reconocida marca que ví en Dallas por alrededor de 40 dólares, fabricados en China, acá cuestan casi 60, en una pequeña tienda del centro de Macau.
Unos zapatos que en Los Ángeles cuestan alrededor de 60 dólares, acá están en más de 100. Y así muchas cosas más.
La situación es similar para los artículos electrónicos, teléfonos celulares y alguna cosas más por las que he preguntado.
Tiendas de relojería, joyería y celulares hay por doquier; cada cinco pasos, en cada esquina, en cada centro comercial –de lujo y no tanto-, en todos lados…
Pero tampoco parecen ser baratos, al menos en mi poco conocimiento del tema. Un colega me dijo que hace un año compró un reloj en Macao que salió poco más barato que en Estados Unidos porque lo consiguió de oferta, pero no porque fuera la regla general.
Hasta los pequeños recuerdos para llevar de este exótico lugar en Asia están más caros que en el Super Bowl o la Serie Mundial. Por ejemplo, una playera común y corriente que dice Macao por la que pregunté ayer, ya convertido a dólares estadounidenses cuesta más de 30 dólares…
En mis apenas dos días completos en Macao, aún no encuentro nada que merezca ser llevado hasta Estados Unidos por cuestiones de precio; quizá algunas cosas como recuerdo o por localía.
Pero ahora mi motivación y de todos aquellos que esperan en casa que la "barata" exista en algún lugar cercano será en el paseo a Hong Kong que me prometió el mismo colega que dice que se ahorró 100 dólares en el reloj.
Hong Kong está situado a una hora de recorrido en barco, en ferry, y la gran mayoría de turistas y locales coinciden en que es el lugar para las compras, aunque tampoco imagino que las cosas serán regaladas.
En realidad, ni siquiera sé por qué viene uno motivado para conseguir compras de oferta, si en realidad aquí es donde uno se da cuenta que en Estados Unidos tenemos la fortuna de conseguir todo y más o menos buen precio.
Tal vez imaginé comprar cosas a las cuales no tengo acceso, por precio, ya que son las mismas marcas que en general se venden en Estados Unidos.
Mejor que no encuentre nada, porque ni dinero tengo…
