La puertorriqueña Mónica Puig anunció su retiro como tenista profesional. Con ese motivo en un día tan especial, repasamos los momentos más destacados de la carrera de una de las grandes figuras del tenis latinoamericano de los últimos años.
Introducida en el mundo deportivo a temprana edad de la mano de su madre, Astrid, la oriunda de San Juan dio sus primeros grandes pasos en el mundo del tenis durante su etapa como juvenil. Allí se consagró en siete oportunidades, alzando el premio más destacado en el Porto Alegre Junior Championships, un torneo de Grado A que conquistó frente a Jessica Pegula en 2010, temporada en la que arribaría al puesto N°2 del ranking en Juniors. Un año después, aún compitiendo como juvenil, se convirtió en finalista de Grand Slam en Roland Garros (cayendo ante Ons Jabeur) y en el Australian Open (perdiendo con An-Sophie Mestach).
El salto al profesionalismo llegó con prometedores resultados en el circuito ITF. En 2010 inauguró palmarés en Valencia y con el correr del tiempo fue estableciéndose cada vez más hasta conquistar otros cinco títulos en el Tour Mundial de Tenis Femenino. Para entonces, la experiencia en la gira WTA comenzaba a dar sus frutos. En 2013 se metió entre las cien mejores del mundo, alcanzando su mejor resultado histórico en torneos de Grand Slam gracias a la cuarta ronda que hizo en Wimbledon, despidiéndose frente a Sloane Stephens.
En 2014 se estrenó como campeona en el circuito más exigente del mundo al encaminarse con determinación en el WTA 250 de Estrasburgo. Ubicada en la posición N°56 del listado femenino, superó las pruebas ronda a ronda en parciales corridos, dejando en el trayecto a Andrea Petkovic, Madison Keys y Silvia Soler-Espinosa. A lo largo de sus extensos años entre las mejores, accedió a dos definiciones más: Sídney 2016 (cayendo ante Svetlana Kuznetsova) y Luxemburgo 2017 (cediendo contra Carina Witthoft).
El momento más memorable de su vida profesional llegó en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Lejos de las luces y los flashes que apuntaban a las favoritas para quedarse con la medalla de oro, Mónica se animó a soñar y superó las barreras necesarias hasta convertirse en la primera medallista dorada de su país. Derrotando en la definición a la versión más categórica de Angelique Kerber, llevó los colores de su Puerto Rico a lo más alto del podio por primera vez en la historia del país centroamericano.
Hasta entonces, todos los deportistas destacados en competencias olímpicas habían sido hombres: Juan E. Venegas (Boxeo // Bronce // 1948), Orlando Maldonado (Boxeo // Bronce // 1976), Luis Francisco Ortiz (Boxeo // Plata // 1984), Arístides González (Boxeo // Bronce // 1984), Aníbal S. Acevedo (Boxeo // Bronce // 1992), Daniel Santos (Boxeo // Bronce // 1996), Javier Culson (Atletismo // Bronce // 2012) y Jaime Espinal (Lucha // Plata // 2012).
El año pasado, en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Jasmine Camacho-Quinn se unió a Puig como la segunda medallista dorada en la historia de Puerto Rico gracias a su actuación en Atletismo.
Una pionera se despide del tenis como profesional a los 28 años de edad pero que deja un legado para la región que se expandirá con el correr del tiempo.
