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Fuentes: MLB solicitará a equipos tener a un oficial encargado de verificar cumplimiento de protocolos por coronavirus

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Manfred: 'Pienso que podemos mantener a nuestra gente segura y seguir jugando' (2:24)

Rob Manfred todavía no coloca la situación de los Marlins a nivel de 'pesadilla', pero si advierte que hay un punto en el que MLB podría verse obligada a cerrar parte, o hasta todo el calendario de juegos. (2:24)

Tras el brote de coronavirus que infectó a casi la mitad del roster de los Miami Marlins y provocó la pausa de la temporada del equipo, las Grandes Ligas que cada equipo deberá viajar con un oficial encargado de verificar que jugadores y staff cumplan apropiadamente con el protocolo de salud de la liga, indicaron fuentes a ESPN.

Asimismo, la liga anima a los jugadores a no salir de sus hoteles cuando salgan de gira a excepción de los juegos e hizo obligatorio el uso de máscaras quirúrgicas en vez de máscaras de tela al viajar.

La actualización en las reglas, informada en un memo distribuido a los equipos el martes, se dio mientras las Grandes Ligas investigan la causa del brote de contagios que provocó que 16 jugadores de los Marlins y dos miembros del staff dieran positivo por el COVID-19. Los juegos de Miami fueron pospuestos hasta el domingo y la posibilidad de que el equipo reanude actividades el martes ante Philadelphia está en duda.

El comisionado Rob Manfred defendió el protocolo de la liga en entrevista con MLB Network y podría reforzarlo en las próximas semanas conforme se aclaren las consecuencias del contagio de los Marlins, particularmente en relación al escrupuloso rastreo de contactos.

El miércoles, la liga también suspendió el duelo del viernes entre los Toronto Blue Jays y Philadelphia Phillies, luego de que los Phillies jugaron ante los Marlins el domingo, antes de que se revelara la situación en Miami.

El duelo pospuesto del viernes está programado para disputarse el sábado, lo que le da a Philadelphia un día extra para determinar si el virus fue transmitido por los Marlins a alguno de sus jugadores.

En ningún lugar, el protocolo de las 113 páginas que regulan la temporada 2020 indica cómo manejaría la liga un contagio de coronavirus, mucho menos uno de la magnitud del sucedido en Miami. El protocolo no ofrece un límite de casos para poner en pausa a un equipo ni un escenario que provoque poner en pausa la temporada.

Para un documento tan detallado y pedante como el manual operativo de Grandes Ligas, la ausencia especificaciones sobre, literalmente, toda la razón de su existencia y la presencia de una pandemia global es una omisión flagrante, indicaron varios gerentes generales de cara a la actual campaña.

Se debe aclarar que fue algo no intencionado, ya que la liga buscaba flexibilidad en sus acciones. La infiltración del virus en los Marlins finalmente hizo que existiera una cifra sobre el número más bajo que el beisbol está dispuesto a soportar sin cerrar operaciones más allá de un contagio: 18 resultados positivos, incluidos 16 jugadores (48 por ciento de ellos en viaje con el equipo).

Desde el momento en el que Grandes Ligas se comprometió a celebrar la temporada fuera de una burbuja y enviar a cientos de personas de gira diariamente, la situación de un contagio era inevitable, al menos esperada y pese a ello, el número de empleados de los Marlins con COVID-19 sacudió a directivos de la liga, quienes esperaban que un contagio masivo alcanzara la mitad de esa cifra.

Para todo el rigor que las Grandes Ligas aplicaron en su protocolo, el virus lo venció en un lugar en el primer fin de semana de la campaña.

Esto sólo es el comienzo. Los Marlins están fuera de acción por el momento y su fecha para regresar es incierta. Actualmente evalúan cómo llenar su roster con una combinación de jugadores ya en la organización y en preparación en su sede alterna en Jupiter, Florida, agentes libres y jugadores tomados de waivers.

Por su lado, los Phillies, que enfrentaron a los Marlins el domingo, cuando se supo que sólo cuatro jugadores dieron positivo por el COVID-19, sólo esperan que sus pruebas diarias resulten negativas, como ha sucedido en dos días consecutivos, de acuerdo a fuentes.

Los Baltimore Orioles y los New York Yankees, que debían enfrentar a Marlins y Phillies, comenzaron el miércoles una serie de dos juegos entre ellos. Esta es la pandemia del beisbol: un calendario es un calendario hasta que deja de serlo.

La investigación sobre el contagio en Miami analiza varios factores, desde el comportamiento del equipo dentro del estadio (uso de cubrebocas, distanciamiento social y otros protocolos sugeridos) a las actividades fuera del campo de jugadores y staff. Especialmente, las Grandes Ligas intentarán probar la veracidad del reporte que indica que jugadores salieron por la noche en Atlanta durante la estancia de los Marlins en la ciudad para los duelos de pretemporada ante los Braves.

De cualquier forma, aunque las acciones de empleados y jugadores de los Marlins no se hayan adherido al protocolo, lo que sucedió el domingo provoca que se tenga mayor atención.

Tras los casos positivos del abridor Jose Urena, el primera base Garrett Cooper y el jardinero derecho Harold Ramirez, el protocolo indicaba que debía seguirse el rastreo de contacto para identificar con quiénes entraron en “contacto cercano” (menos de 6 pies con otra persona por alrededor de 10 minutos) jugadores y personal de los Marlins, de acuerdo a una copia del protocolo obtenida por ESPN.

Sólo un jugador, dijo una fuente, estaba en esa categoría tras el rastreo de contacto, el abridor Sandy Alcantara, a quien MLB Network reportó como uno de los positivos más recientes.

La nocón de que sólo un jugador en un equipo en el que viajan 33 sería sujeto al protocolo de “contacto cercano” (con cuarentena pendiente a los resultados de una rápida prueba de detección) impactó a directivos de otros equipos.

Los 30 equipos de las Mayores requieren contar con al menos una persona encargada de rastrear el contacto de los jugadores y empleados, actividad que es supervisada por la liga.