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Quisqueyanos se quitan el sombrero ante Colombia

MIAMI -- Bajo el mando de Tony Peña, República Dominicana tiene marca de 11-0 y una corona de campeón en el Clásico Mundial de Beisbol y entre los rivales que ha dejado en el camino están Puerto Rico (4 veces), Estados Unidos (2) y Venezuela (1), algunas de las principales potencias de la pelota.

Y también juegos tan difíciles como los regresos ante Italia (los quisqueyanos perdían 4-0 en el primer inning) en la segunda ronda de 2013, ante Estados Unidos el sábado pasado (perdían 5-0 en el sexto inning), una Semifinal ante Holanda y la Final contra Puerto Rico, en San Francisco hace cuatro años.

Sin embargo, para Peña, el juego más difícil que ha enfrentado en el proceso se lo ofreció Colombia, equipo debutante en el Clásico Mundial que dejó una tremenda impresión por su extraordinario desempeño en sus derrotas ante República Dominicana y Estados Unidos.

“Definitivamente, este ha sido el juego más difícil”, dijo Peña, tras la victoria de Dominicana 10-3 en 11 entradas sobre Colombia el domingo. “Les dije a mis coaches: tenemos que ganar hoy, porque mañana (en un potencial encuentro de desempate) no tendríamos un pitcher abridor.

“Esos muchachos (colombianos) jugaron con el corazón y por eso los felicité después del partido, por la forma que jugaron. Trataron de hacer todas las cosas de forma correcta, el dirigente hizo todo lo que pudo, lamentablemente su bullpen estaba cansado. Al final, sabía que llegaríamos a los lanzadores cansados de ellos”, agregó Peña.

El receptor Wellington Castillo bateó sencillo de dos carreras y el torpedero Jean Segura limpió las bases con un doble en la undécima entrada para liderar el ataque dominicano en su último turno al bate contra William Cuevas en el Marlins Park.

Dominicana avanzó a la segunda ronda en San Diego como ganador del Grupo C, que también incluye a Canadá.

Dominicana, que posee un cuerpo de relevistas de lujo, ganaba 3-2 en la octava entrada, pero el receptor Jorge Alfaro, gran prospecto de los Philadelphia Phillis, empató las acciones 3-3 con un dramático cuadrangular al lanzamiento del estelar Fernando Rodney.

En el noveno, Colombia tuvo la oportunidad de dejar a su prestigioso rival en el campo. Con Hansel Robles en la loma, Jonathan Solano bateó sencillo y Tito Polo recibió pelotazo antes de que Donovan Solano se sacrificara para avanzarlos a tercera y segunda.

Reynaldo Rodríguez metió una línea al jardín izquierdo que Jose Bautista fildeó y lanzó al plato para poner out al corredor emergente Oscar Mercado.

Los colombianos reclamaron al árbitro que Castillo bloqueó el plato antes de tener la pelota, pero el regateo no prosperó y en el proceso, el árbitro expulsó a Polo y Rodríguez.

“Para mí fue out”, dijo Luis Urueta, manager de Colombia. “No vi nada controversial. Posiblemente la emoción atrapó a los jugadores, algo normal en un juego tan grande”.

Colombia derrotó a Canadá y perdió en entradas extra contra los dos principales favoritos para coronarse en el Clásico de este año y que tienen a la mayor cantidad de peloteros en el béisbol organizado norteamericano.

Contra Dominicana, que tiene un roster compuesto casi exclusivamente por peloteros de Grandes Ligas, Colombia se esmeró al máximo.

“Es pelota y no hay enemigos pequeños. Después que ganamos a Estados Unidos anotando todas las carreras al final el sábado, no creí que jugaríamos un partido más grande. Este fue más grande”, reconoció el antesalista Manny Machado, quien bateó un doble, remolcó una carrera y montó un show defensivo en la esquina caliente el domingo.

En la primera ronda de la justa mundialista, Machado bateó para .444.

Con el juego empatado 3-3 en el inning 11 se aplicó la regla de la Federación Internacional de Beisbol, vigente para el Clásico Mundial, en la que los equipos comienzan el episodio con dos corredores en circulación. Los dominicanos aprovecharon eso y el cansancio de los relevistas colombianos para anotar siete carreras sin respuesta en el último episodio.

República Dominicana bateó 14 imparables y sus lanzadores sumaron 12 ponches, mientras que Colombia pegó seis hits y acumuló seis chocolates. Las estadísticas no indican exactamente el tipo de competencia que disfrutó la asistencia de 36,952 en Marlins Park.

“Colombia jugó un gran partido, no solamente contra nosotros sino en todos sus juegos. Merecen crédito porque fue fabuloso verlos jugar. Siendo un equipo que no es tan fuerte, dan lo mejor de ellos”, señaló Peña.

Jugando con el estadio a su máxima capacidad por segundo partido consecutivo, la mayoría en apoyo a la novena caribeña que viajó desde la isla y de otras ciudades de Estados Unidos, los quisqueyanos apelaron a su experiencia y gran profundidad para contrarrestar la tenacidad de Colombia, que quedaría eliminada si Estados Unidos derrota a Canadá en el último partido del grupo.

“En cierta forma, teníamos muchos factores a nuestro favor. La casa, el roster, el ritmo, entre otros, sin embargo, nos colocaron en una posición incómoda y dieron un gran partido. Mis respetos para Colombia y espero que sigan participando en los próximos Clásicos Mundiales”, dijo Segura, quien bateó de 6-3 con dos dobles y tres carreras impulsadas en su primera aparición como regular en la alineación dominicana.