Normalmente y a excepción de las dos temporadas modificadas por la pandemia de covid-19, el maratón de Tokio es la primera competencia del año que conforma el prestigioso circuito de las 6 World Marathon Majors (WMJ). Este grupo de carreras abarca las maratones de Berlín, Nueva York, Chicago, Boston, Tokio y Londres. Y allí, la carrera de la capital japonesa no sólo es la más joven ya que se disputa sólo desde el año 2007, sino que además, sino que también es la de más difícil acceso por ser la más lejana para la mayoría de los corredores del mundo.
Además de las distancias geográficas, conseguir un dorsal para correr el Maratón de Tokio no es una misión sencilla, ni tampoco económica. No obstante, hay tres maneras de hacerlo para los runners amateurs. Aunque eso sí, conseguir un dorsal aquí es algo menos complicado que hacerlo en las maratones de Londres o Nueva York, otras figuritas difíciles. La primera manera de conseguir dorsal es a través de una donación a una ONG asociada con la carrera, en donde la donación tiene que ser alta para que la contrapartida sea un lugar asegurado en la carrera. La segunda opción también requiere un importante desembolso económico, y es comprando un paquete turístico a través de una agencia oficial en el que se suele incluir vuelo, hotel, transporte y el dorsal de la carrera. La tercera vía es la más demandada ya que se trata de un sorteo. Normalmente, desde el primer día del mes de agosto se pueden hacer los registros gratuitos para la lotería en la web oficial de la carrera, y un tiempo después se realiza el sorteo que determina quiénes serán los que puedan correr. Solo en caso de ser favorecidos, automáticamente se cobra el valor de la inscripción, mediante una tarjeta de crédito previamente presentada. Puede parecer fácil, pero hay que decirlo: de los más de 300.000 demandantes, poco más de 25.000 conseguirán un dorsal por esta vía.
Una vez que se tiene asegurada la participación, hay que definir otros dos puntos claves como lo son el vuelo y el alojamiento en el destino. El primero variará mucho y dependerá del país desde donde se viaje. Pero en el caso de la estancia la aventura es igual para todos. Y no es para menos, porque encontrar alojamiento en la capital japonesa puede ser todo un reto, ya que cada año más de 40.000 corredores se desplazan para disputar esta maratón. Por eso, lo más recomendable es reservar el hotel con mucho tiempo de antelación. Al ser una de las ‘majors’ la demanda es más alta de lo habitual y encontrar estancia requiere hacerlo con mucha anticipación. Shinjuku es la zona más turística, y más buscada por los runners ya que es además el lugar de la partida del maratón.
