El yoga es una excelente práctica complementaria para los corredores, ya que ayuda a mejorar la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio. En este posteo te presentamos 4 posturas de yoga que pueden ser especialmente beneficiosas para quienes practican running:
Perro boca abajo (Adho Mukha Svanasana): Esta postura es ideal para estirar y fortalecer la parte posterior de las piernas, incluyendo los músculos isquiotibiales, las pantorrillas y los tendones de Aquiles. Además, ayuda a aliviar la tensión en la espalda y los hombros. Para realizarla, colócate en posición de cuadrupedia con las manos y las rodillas apoyadas en el suelo. Levanta las caderas hacia el techo, estira las piernas y presiona los talones hacia el suelo. Mantén la cabeza entre los brazos y relaja los hombros.
Paloma (Eka Pada Rajakapotasana): Esta postura es excelente para abrir las caderas y estirar los músculos de los glúteos y los flexores de la cadera, zonas que suelen estar tensas en los corredores. Comienza en posición de cuadrupedia y lleva tu pierna derecha hacia adelante, colocando el pie detrás de la mano derecha. Desliza la pierna izquierda hacia atrás y extiéndela en el suelo. Si te sientes cómodo, inclínate hacia adelante y apoya tu pecho sobre la pierna delantera. Repite con la otra pierna.
Guerrero I (Virabhadrasana I): Esta postura fortalece las piernas, estira los flexores de la cadera y mejora el equilibrio. Comienza de pie con los pies separados al ancho de las caderas. Da un paso hacia atrás con el pie derecho y gira el pie unos 45 grados hacia afuera. Dobla la rodilla izquierda formando un ángulo de 90 grados, asegurándote de que la rodilla esté alineada con el tobillo. Levanta los brazos hacia el techo y mantén la mirada al frente. Repite con la otra pierna.
Postura del puente (Setu Bandha Sarvangasana): Esta postura es beneficiosa para fortalecer los músculos de la espalda y los glúteos, así como para estirar los flexores de la cadera y el pecho. Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo a la altura de las caderas. Coloca los brazos a los lados del cuerpo con las palmas hacia abajo. Levanta las caderas hacia el techo, presionando los pies contra el suelo y contrayendo los glúteos. Mantén la posición durante varias respiraciones y luego baja lentamente las caderas hacia el suelo.
Incorpora estas posturas de yoga en tu rutina de entrenamiento para mejorar tu rendimiento en el running y reducir el riesgo de lesiones. Practicar yoga con regularidad puede ayudarte a mantener un cuerpo más flexible y fuerte, lo que se traduce en una mejor experiencia al correr. ¿Alguna vez has pensado en incorporar el yoga en tu rutina de entrenamiento?
