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Estadios en silencio, celebraciones peculiares y las opiniones sobre el regreso de la Bundesliga

La Bundesliga, primera entre las grandes ligas del fútbol mundial en reanudar sus partidos luego de una suspensión provocada por la crisis del coronavirus que duró más de dos meses, volvió a la acción durante el pasado fin de semana, disputando la Fecha 26 de un total de 34. Si bien es cierto que una planificación meticulosa tenía como objetivo que los partidos disputados a puerta cerrada transcurrieran sin inconvenientes, el reinicio no se mantuvo libre de controversias.

En la jornada del sábado, luego de 60 minutos de juego entre Hoffenheim y Hertha Berlin sin nada que resaltar, Vedad Ibisevic le dio al club de la capital alemana la ventaja 2-0 contra su anterior equipo. Tal como lo hicieron dos minutos después de asumir el liderato, el gol fue motivo de escenas de júbilo e Ibisevic fue abrazado por sus compañeros.

Rápidamente, el grupo se separó y todo parecía indicar que los jugadores se habían acordado de los protocolos de higiene impuestos por la Liga de Fútbol de Alemania (DFL); sin embargo, después del hermoso tanto anotado por Matheus Cunha que aumentó la ventaja 3-0, se produjeron otras manifestaciones de alegría y los jugadores del Bertha se comportaron como si jugaran en la era anterior al COVID-19.

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A pesar de que el Hertha no será sancionado por su comportamiento en el césped, los incidentes fueron objeto de un amplio debate post partido. Para la jornada del domingo, la discusión opacaba el hecho que la Bundesliga había celebrado varios partidos con todo éxito. Sin embargo, el director técnico del Bertha Bruno Labbadia no mostró preocupación porque sus jugadores habían ignorado las reglas del distanciamiento social después de marcar los goles.

"El fútbol es un deporte de contacto", indicó el estratega. "Los equipos han sido sometidos a pruebas en seis ocasiones. Nos mantenemos cerca de nuestros rivales en cada duelo, cada tiro de esquina. No podemos evitar cosas así. Nos encontramos caminando sobre una línea muy fina".

Más allá de las nuevas regulaciones, un aspecto de la celebración del Hertha (en la cual se vieron los usuales espaldarazos, choque de cinco dedos y abrazos) fue que ésta mostró una rara emocionalidad. No había transcurrido mucho tiempo desde el inicio de los partidos sabatinos para percatarse que, a pesar de la buena organización y la intención de mantener precaución, los encuentros carecían del ambiente característico de la fiesta del fútbol.

Las instrucciones enviadas por la liga, detalladas en un documento de protocolos de higiene y seguridad de 51 páginas, aparte de una "carta organizacional" remitida hace dos semanas a los distintos clubes, abarcaron todos los detalles previsibles. Esto motivó a Markus Soder, premier del estado de Bavaria, sede de cinco clubes de Bundesliga y Bundesliga II, a concluir durante un programa de entrevistas transmitido en la mañana del domingo por la cadena Sport1 que "el experimento fue exitoso".

Soder fue uno de los primeros políticos alemanes que se mostró a favor del reinicio de la actividad futbolística en su país, y su fe fue reivindicada este fin de semana. Sin embargo, luego de ver las imágenes de las celebraciones de los jugadores, emitió una advertencia: "La liga hará algunos reajustes. Estoy seguro de ello. El fútbol es un modelo para seguir".

"Sin duda, debemos tener cuidado, ahora que jugamos en medio de esta situación", publicó Dedryck Boyata, defensor del Hertha, en su cuenta de Instagram. "Tenemos que adaptar nuestra forma de jugar o celebrar".

Las celebraciones de los jugadores podrían enviar un mensaje inapropiado y la recomendación de evitar los abrazos también se justifica desde una perspectiva epidemiológica. La DFL intenta evitar que los jugadores entren en contacto cercano, porque su grupo de trabajo médico desea que los futbolistas sean considerados por las autoridades como "personas de contacto de segundo grado", lo que significa que, en caso de darse un positivo por COVID-19, no se verían obligados a someter a la totalidad del plantel al confinamiento obligatorio. (Según el Instituto Robert Koch, agencia federal del gobierno alemán responsable del control de enfermedades, un individuo se convierte en "persona de contacto de primer grado" si éste ha tenido contacto cercano con otro infectado durante un lapso mínimo de 15 minutos).

No obstante, a pesar de algunos inconvenientes, muchas personas vinculadas a la liga mostraron su satisfacción por la forma en la que transcurrió el fin de semana, sin mencionar la atención que recibe la liga a nivel internacional.

"Todo el mundo del deporte se mantiene pendiente. En semanas recientes, he concedido muchas entrevistas a medios extranjeros, de Inglaterra, España, Italia y Estados Unidos", expresó Fredi Bobic, director deportivo del Eintracht Frankfurt a la cadena de televisión pública ZDF.

Karl-Heinz Rummenigge, director general del Bayern Munich, predijo que la Bundesliga tendría una audiencia televisiva a nivel mundial de 1.000 millones de personas durante el fin de semana. Eso sería imposible de comprobar, de una forma u otra. Sin embargo, la cadena Sky Deutschland, poseedora de los derechos de transmisión a nivel nacional, mostró su alegría por haber alcanzado un récord de audiencia: aproximadamente seis millones de alemanes sintonizaron los encuentros de la tarde del sábado, entre los cuales se incluye el Revierderby entre Borussia Dortmund y Schalke 044.

Esta cifra sirvió para silenciar a aquellos que esperaban que los hinchas boicotearan la transmisión de partidos sin la presencia de espectadores en la tribuna; aunque el espeluznante silencio percibido en los estadios, acentuado por los gritos de jugadores y técnicos, junto a los pitazos de los jueces, ciertamente contribuyó a mostrar una experiencia televisiva algo decepcionante, motivando a algunos observadores a pedir que la liga insertara sonidos grabados de bulliciosas hinchadas.

Una medida de este tipo no complacería a todos y el hecho es que, si bien las razones para mantener la precaución son comprensibles, muchos abonados y aficionados que acostumbran a acudir a los estadios se mantienen reacios a presenciar por televisión lo que denominan Geisterspiele (partidos fantasmas).

"Aparentemente, es necesario por razones económicas", indica a ESPN Christian Nandelstadt, hincha del Bayern, a ESPN. "De ser el caso, estoy conforme. Pero los clubes no deberían actuar como si les hicieran un favor a todos los hinchas".

"Asistí a todos los partidos del Hoffenheim esta temporada", expresa Julian Ritter, seguidor del Hoffenheim. "No disfruto ver fútbol por televisión de la misma forma que cuando voy al estadio. Parece que lo viera a través de los ojos de otra persona".

Lars Noske, hincha del RB Leipzig, dijo: "Parecía que jugaban un partido de visitante. Usualmente no voy a ver esos juegos en persona, porque prefiero ir a un bar, o verlos sentado en el sofá de mi casa. Sentía ansiedad por ir al estadio, para estar más cerca, pero me mantuve firme y me quedé en casa. No vi imágenes de hinchas (intentando llegar al estadio), lo que es positivo".

"Sentí escepticismo antes del partido y sigo escéptico después", expresó Nicolas Diekmann, seguidor del Dortmund. "El fútbol sin hinchas dentro del estadio no es lo mismo. No parece una competición".

En lo que a ellos respecta, muchos jugadores participantes del espectáculo tienen una visión diferente de la situación.

"No dista mucho de los partidos que solíamos jugar cuando éramos niños; sin espectadores, solo nos divertíamos", indicó Roman Burki, portero del Dortmund, luego de haber dejado la malla en blanco contra el Schalke. "Podían constatarlo en la forma como jugaba nuestro equipo".

Thomas Muller, centrocampista del Bayern, dijo durante la jornada del domingo: "Lo asumimos de manera muy profesional. Por supuesto que parecía un partido de veteranos, 7 de la noche, un ambiente lleno de reflectores. Pero, una vez que comenzó a rodar el balón, nos concentramos. Simplemente, tenemos que intentar bloquear (todo lo que nos rodea)".

"Por supuesto que se siente como si jugáramos un amistoso", indicó Tobias Strobl, volante del Borussia Monchengladbach a la revista deportiva alemana kicker. "Pero no se trata de eso. Nos encontramos en una situación en la cual estamos agradecidos de que se nos permita jugar de alguna manera".

"Cuando repasamos todo lo ocurrido la semana pasada, todo fue complicado", expresó Neven Subotic. El zaguero del Union Berlin fue uno de los pocos jugadores que hizo declaraciones públicas expresando sus preocupaciones por la reanudación de los partidos. "No todo se desarrolló sin problemas, como esperábamos que ocurriera", prosiguió. "Está bien que algunos jugadores cometan errores; somos humanos. Por los momentos, podríamos calificarnos con una nota media, pero tenemos que prestar atención, para evitar que volvamos a cometer ciertos errores".