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Juventus suma su séptima Final perdida

La Juventus tiene una terrible mala suerte histórica con la Champions, una suerte de maldición que le arrastra de mala manera y que este sábado volvió a derrumbarla. Ha disputado 9 finales y solamente ha conquistado 2 títulos.

Cayó en 1973 ante el Ajax de Cruyff, en 1983 frente al Hambrugo de Magath, en 1997 ante el Borussia Dortmund de Sammer, en 1998 contra el Madrid de Mijatovic, en 2002 frente al Milan de Dida, en 2015 ante el Barça de la MSN y en 2017 lo ha hecho bajo el yugo del Madrid de Cristiano Ronaldo. Un no parar…

Fue dura la derrota de 1998 en Amsterdam con el gol polémico de Mijatovic, fue cruel la de 2003 en Manchester en la tanda de penalties frente al Milan… Y ha sido dolorosa la doble de 2015 y 2017 ante Barcelona y Real Madrid.

Se ha estrellado un equipo fenomenal, que domina con absoluta majestuosidad el Calcio, ante los dos gigantes del fútbol español: el Barça de la MSN en Berlín primero y el Madrid de Cristiano Ronaldo en Cardiff.

Tanto en la capital de Alemania como en Gales mostró su inabordable personalidad hasta que dijo basta, hasta que cayó rendida ante dos rivales que le arrodillaron merced a sus mejores individualidades, acaso aquello que ha echado más en falta para dar el paso definitivo.

Porque la Juve ha mostrado ser un equipo estupendo, un colectivo fantástico que le ha llevado a ganar durante seis años consecutivos el Scudetto y a volver a ser poderosa en Europa… Pero los detalles, los que marcan los cracks, le han apartado del trono absoluto.

La Juventus tenía en 2015 a Pogba y tiene en 2017 a Dybala. Jugadores soberbios y capaces de conducirse como estrellas pero que están un peldaño por debajo de los verdaderos cracks que marcan las diferencias entre la majestuosidad y la leyenda. Ahí estuvo hace dos años Leo Messi para conducir al Barça y aquí estuvo Cristiano Ronaldo, llevando en volandas al Madrid.

Aguantó hasta que pudo y se acabó por rendir. Cayó de pie ante el Barcelona del triplete y fue barrida en una segunda mitad brutal del Real Madrid. Para quedarse, otra vez, a un palmo de la gloria, de la eternidad del campeón.

Unos dicen que las finales no se juegan, se ganan. Otros recuerdan que solo puede perder una final aquel que la ha jugado. Y eso es lo que le ocurre a la Juventus. El Real Madrid ha disputado 15 finales y solamente ha perdido 3; la Juventus ha jugado 9 ha perdido 7. Un dato demoledor y que en cierta manera le empareja con la maldición que acompaña al Benfica.

Así está la Juventus, orgullosa de su historia… Pero derrotada.