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Barcelona se verá las caras con el Lyon

BARCELONA -- Tercer clasificado en la Liga francesa, a la sombra del dominio incontestable del PSG y peleando el subcampeonato con el sorprendente Lille, el Olympique de Lyon será el rival del Barcelona en los octavos de final de una Champions que escupió un duelo enorme entre Liverpool y Bayern Múnich, que fue poco amable con el Atlético al cruzarle con la Juventus de Cristiano Ronaldo y que no le puso las peores bolas en el camino de Real Madrid y Barça.

Los merengues se las verán con el joven Ajax, equipo en crecimiento, con jóvenes que llaman a la puerta de Europa (De Ligt y De Jong por encima de todo) y que siendo un rival de consideración no se estimaba como en el grupo de más peligrosos… Para el Barça, más o menos lo mismo. Esperando al Schalke y cruzando los dedos para no encontrarse con el Liverpool, el club azulgrana se quedó a medio camino…

El Olympique de Lyon se aventura, de entrada, como el desplazamiento más cómodo. Apenas una hora separan las dos ciudades en avión y se entiende un duelo en el que los de Valverde podrán tener apoyo de su afición en el moderno Parc Olympique Lyonnais, donde los jugadores de Bruno Genesio no se han mostrado especialmente intocables: empataron los tres partidos de la fase de grupos de la Champions y en Liga fueron derrotados tanto por el Niza como por el Rennes.

ATREVIDO

Alrededor del Camp Nou, sin embargo, se entendía como un duelo con trampa, por cuanto el OL fue capaz de ganar en Manchester al intocable City de Guardiola y cerca estuvo de hacerlo en su estadio, peleándole tanto la posesión como el atrevimiento en su juego ofensivo.

Cuenta con una plantilla en la que ya destacan talentos de futuro en agenda de grandes del continente como Aouar, Ndombélé, Mendy, Fekir o Depay, resurgido después de su mal paso por el ManUnited y quizá adolece de la ausencia de un ‘9’ puro y de garantías que le de mayor rendimiento cara al gol para cumplimentar el buen juego ofensivo del equipo.

Invicto en la fase de grupos, que acabó superando en la última jornada en Ucrania y tras sumar cinco empates en seis encuentros, la seguridad defensiva se aventura como el mayor talón de Aquiles del conjunto francés, más peligroso con balón que sin él, inconsistente a la hora de correr hacia atrás y consciente de ser bastante inferior al Barça… Si el equipo de Valverde cumple con sus expectativas.