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Colombia está en Salvador, Brasil

SALVADOR (Enviado especial) -- Horas después de la buena victoria sobre Perú en Lima, la Selección Colombia arribó a Salvador de Bahía, donde disputará su primer partido en la Copa América frente a Argentina. El buen ánimo y la expectativa de los futbolistas colombianos se puede adivinar pero fue imposible de ver de primera mano, porque en su llegada al aeropuerto salieron por pista tras el vuelo chárter y luego ingresaron al hotel Catussaba sin hacer contacto ni siquiera visual con las pocas almas que los esperaban.

En otras competencias, los hinchas se han agolpado para recibir a los jugadores del seleccionado en cada ciudad, incluso en las más lejanas. Sin embargo, esto no estuvo ni cerca de ocurrir en la capital bahiana. Ni un solo simpatizante se acercó a las puertas del cómodo hotel de las afueras de la ciudad. El atenuante del hecho es que todavía faltan varios días para el debut y que el tempranero horario no ayudó. Solo un puñado de periodistas y algunos policías recibieron al plantel, del que solo se hicieron ver a lo lejos Wilmar Barrios y Luis Díaz.

El calor de los días previos a este lunes le dejó paso a una llovizna molesta y a la humedad acostumbrada en el norte de Brasil. Será el clima que acompañará toda la larga estadía colombiana en esta zona. El equipo nacional jugará aquí contra Argentina el sábado, luego viajará a San Pablo para enfrentar a Qatar y cerrará el grupo B en esta misma capital frente a Paraguay el domingo 23. Casi dos semanas pasarán entre el arribo y la despedida de Salvador. O quizás más si la Tricolor termina tercera en su zona.

El hermetismo que acompañó a la delegación colombiana durante todo el ciclo de José Pekerman parece repetirse con Carlos Queiroz. Tras la silenciosa y casi tímida llegada, descansarán durante la mañana y realizarán un entrenamiento cerrado en gimnasio por la tarde. El exigente amistoso contra Perú dejó consecuencias y, aunque no hay lesionados de gravedad, la recuperación es el principal objetivo de este primer día en suelo brasileño. El martes llegará el turno de los trabajos en campo.

Salvador de Bahía, un pueblo futbolero como pocos en el mundo, todavía no ha entrado en clima de Copa América. El espectacular Arena Fonte Nova recibirá dentro de cinco días uno de los mejores duelos de la fase de grupos pero no se ven hinchas caminando en las calles y al parecer recién con el pitazo inicial comenzará a sentirse el clima copero. Argentinos y colombianos arribarán las horas previas al próximo sábado y sus selecciones no sentirán el afecto popular en esta semana previa.

Hace algunos días, Yerry Mina describió la relación del plantel con Queiroz: "Es bonita tanta confianza, hay un buen grupo y estamos felices. Siempre nos caracterizamos por eso y él ayuda a que eso pase. El 'profe' es como un jugador más que se mete ahí, siempre habla con nosotros y está pendiente. Personalmente, siempre ha estado pendiente de mí". En el comienzo de la convivencia en Brasil, será clave el buen manejo de grupo, sobre todo para un líder todavía desconocido. En las habitaciones del Catussaba Resort de Salvador puede comenzar a edificarse un sueño.