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Barça, de soñar con el título a temer por la Champions

Sin opción de mirar arriba, el equipo blaugrana empieza a mirar abajo con miedo. Getty Images

El Barcelona suspiraba con el milagro al descanso del Sevilla vs Real Madrid y hacía cábalas, números, para soñar con alcanzar el título. Aún apesadumbrado por su eliminación en la Europa League, la derrota merengue le abría la puerta a esa utópica persecución. Al cabo de 24 horas el Barcelona ya no sueña... Tiembla con el escenario al que se ha abocado.

El Madrid, a su manera y como es habitual cuando está contra las cuerdas, remontó y ganó en el Sánchez Pizjuán para convertir la persecución en un imposible, pero lo peor estaba por llegar. Y está por ver qué sucederá a partir de ahora. El Cádiz asaltó por primer vez en su historia el Camp Nou y dejó al Barça con 60 puntos, empatado con Sevilla y Atlético, con tres unidades más que el Betis y cinco que la Real Sociedad a la que visitará el jueves en unas condiciones mucho menos cómodas y tranquilas que las esperadas hace apenas tres semanas.

De aplastar al Real Madrid en el Bernabéu y proclamar el estado de euforia y felicidad sin disimulo, el Barça ha pasado a una frustración tan evidente como un futuro inmediato en la Liga más que problemático. Ahora ya no se mira al Real Madrid, sino que se fijan los ojos en cuatro equipos que amenazan esa clasificación directa para la Champions que se daba por segura.

Cierto es que le queda una bala en la recámara como es el partido frente al Rayo Vallecano, el domingo, para igualar sus partidos. Y que, en buena lógica debe ganarlo... Tal como se esperaba que venciese a este Cádiz que nunca había vencido en el estadio azulgrana y que lo consiguió para escapar milagrosamente, de momento, de las plazas de descenso.

El Barça aún debe visitar a la Real Sociedad y al Betis, que hoy aún pelean por entrar en Champions y las sensaciones no son para nada las mejores, muy lejos de aquellas que el 20 de marzo, hace apenas un mes, presentaban al equipo de Xavi como el más en forma de LaLiga.

Cansado y sin brillantez, el Barça se agarra a la personalidad que le quiere instaurar por encima de cualquier discusión su entrenador, por más que apele a la desesperada cuando el reloj juega en su contra y el marcador no le sonríe. Así está hoy. El Camp Nou no sabe a que atenerse, el barcelonismo anda entre despistado y agobiado... Y el Barça, sin opción de mirar arriba, empieza a mirar abajo con miedo. Mucho miedo.