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Las historias que pintan a Marcelo Bielsa

ESPN.com recuerda anécdotas que describen a Marcelo Bielsa, el DT del Leeds como entrenador y persona.

Su amigo Bonini
“Él ha sido para mí un compañero entrañable durante 20 años. Siempre dejaba percibir su gran sentido común. Un hombre transparente. El hombre común agradece la ausencia de demagogia y valora la sinceridad, declaró Bonini, refiriéndose a Bielsa. Para 2017 Luis Bonini estaba muriendo y lo sabía. Un cáncer a la piel lo había atacado ferozmente y entró en una etapa irrecuperable. Vivía en Chile donde en su paso por la selección se había enamorado de una chilena y se casó allí. Corrió el rumor que Marcelo Bielsa había dejado el entrenamiento de su club, el Lille, de modo imprevisto para viajar a Chile por la agonía de su amigo. Esa historia no es cierta. Bielsa había viajado mucho antes, sigiloso como es su costumbre, a visitar a Bonini cuando ya estaba internado. Muy pocos se enteraron. Por aquel tiempo se especulaba que ambos estaban distanciados. Cuando el técnico ingresó a la habitación, lo saludó con una broma. -“¿Cómo es eso qué estamos peleados, Luis’”, le dijo antes de fundirse en un emotivo abrazo. Hablaron por más de cuatro horas. Les costó despedirse. Nadie lo dijo, pero ambos sabían que sería su última charla.

Obsesivo por los detalles y el análisis de material audiovisual
Se supo que durante su etapa como seleccionador argentino hizo instalar un reproductor de video en su vehículo, para repasar los entrenamientos de camino a casa mientras su ayudante conducía. Al Mundial de Corea-Japón viajó con una colección de 7.000 videos y en su llegada al Athletic de Bilbao, reveló haber visto los últimos 55 partidos del equipo, 42 de ellos ”dos veces cada uno”.

Las cinco claves
El ex tenista Gastón Gaudio contó una vez que Bielsa le dejó en una charla cinco claves para la felicidad. A grandes rasgos, “lo más importante es la solidaridad. Hay que dar a quien no conozcas y no porque te obliguen”. Lo segundo es “creer en algo religiosamente, aunque sabiendo que llevar eso hacia el extremo puede entrañar un peligro”. La tercera clave para la felicidad es ”el enamoramiento de las mujeres, pero que ese sentimiento solamente dura un año y que luego se trata más que nada de una amistad compartida”. La cuarta es el éxito en la vida profesional, imposible de mantener en el tiempo”. -¿Y la quinta? ”La quinta, todavía la estoy buscando”.

Retiro de dedicatoria
En un fragmento del libro "Argentina, una luz de almacén", de Rafael Bielsa, el hermano de Marcelo, cuenta anécdotas que lo tienen al Loco como protagonista. "Es la noche del 28 de diciembre; suena el teléfono y respondo. Miro la hora: las 11 y media. Mi hermano Marcelo me habla desde la ruta. -¿Te acordás del 31 de mayo del ´98, cuando te dediqué el campeonato de Vélez en "Fútbol de Primera"?- me descerraja a boca de jarro -Cómo no me voy a acordar -Bueno,- continúa, inexorable- Creo que no debí haberlo hecho. Por una décima de segundo me estremezco. Lo imagino irrumpiendo en "Fútbol de Primera" a paso redoblado, dispuesto a enmendar la injusticia retirándome el homenaje; involuntariamente, aprieto el puño como atrapando un talismán. -Tengo tres razones -se explica-. La primera es que uno no debería disponer de la totalidad de lo que sólo es parcialmente propio. Aquella noche, campeones habíamos salido todos, los jugadores y yo, de manera tal que al haber estado ausente del programa el plantel completo, yo no debí apropiarme de ninguna manera de lo que no era mío. - La segunda razón es que si una dedicatoria contiene un sentido eminentemente personal, ya que uno expresa un sentimiento íntimo, de dicho modo debería hacérsela llegar al destinatario, y no por televisión. - En tercer lugar,- cierra- uno no debe dar al periodismo una herramienta tan poderosa como el conocimiento de la propia emotividad desnuda. Si todos los que acceden a ella le fueran a dar el trato que merece un sentimiento noble, podría ser, pero no hay garantías, no hay garantías.

¿Línea de tres o línea de cuatro?
En el libro el Lado V, sobre la biografía de Verón, la Bruja cuenta que una vez mientras entrenaba con la selección, Bielsa llamó a los jugadores y les hizo elegir si querían jugar con línea de tres o de cuatro defensores. Los jugadores no dudaron y todos eligieron línea de cuatro. El loco, al rato, hizo la recolección de votos y escribió en una pizarra lo que salía: "Línea de cuatro, línea de cuatro, línea de cuatro...". Y cuando terminó de contar, dijo: "Bueno, esto demuestra cuál es el módulo preferido de ustedes. Les quiero anunciar, entonces, que vamos a jugar con línea de tres. Chau". Y se fue.

Se autodenuncia por agredir al jefe de obra en Bilbao
Al iniciar su segunda temporada en el Athletic, Bielsa se preocupó especialmente por la mejora de las instalaciones de entrenamiento en Lezama. En vacaciones, telefoneaba diariamente desde Argentina para mantenerse al tanto del ritmo de avance las obras. Al regresar, la situación era muy diferente a la que esperaba y tuvo un incidente con el jefe de obra que el propio Bielsa explicó ampliamente: "Ante la falta de otra autoridad de la empresa que hacía la obra, decidí hablar directamente con el jefe de obra, lo llamé a mi vestuario para decirle que las obras no estaban bien hechas, que no iban a estar en la fecha prevista y que, sobre todo, eran un engaño y una estafa. Me produjo indignación que no se reconociera y comencé a decir cosas ofensivas. Luego lo tomé del cuerpo y lo saqué a la fuerza del lugar. Yo a este señor no le respeto, porque él hizo mal su trabajo. Cuando salió del lugar donde lo expulsé, dijo que lo había golpeado. No hizo ninguna denuncia policial, creo que presionado por su empresa o por el Athletic, quería evitar lo que yo estoy denunciando —Bielsa llegó a acudir a una comisaría de la Ertzaintza para autodenunciarse—. Tiene derecho a reclamar el trato que yo le di. Estoy haciendo algo que debería estar haciendo el Athletic Club. El club dirá que no he tenido paciencia, pero estoy tranquilo, tengo respuesta para todas esas críticas".