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Los malos gestos de Cristiano Ronaldo lo dejan en mal lugar

El portugués hizo aspavientos mientras se dirigía al vestidor y se fue minutos antes del final del juego. Getty Images

Que al minuto 55 de una Juventus - AC Milan se plantara el cuarto árbitro en la línea del mediocampo del Juventus Stadium con el cartelón del cambio y apareciera el 7 en el rótulo digital nos sorprendió a todos. Seguro que hasta el pobre cuarto colegiado temblaba al lado de Paulo Dybala al anunciar el cambio.

El partido estaba por entonces 0 - 0 y nadie hubiera imaginado que Maurizio Sarri se iba a atrever a sentar a su gran estrella en ese momento. El técnico transalpino echó mano de la testiculina, que diría Hugo Sánchez, y se atrevió a lidiar con un miura. Ya en la Champions League sentó a Cristiano Ronaldo en el minuto 88, también con empate (1-1 en ese caso) contra el Lokomotiv. El fin de semana, como entre semana en la Champions, la Juve acabaría por decantar el resultado a su favor sin Ronaldo en la cancha.

Si en la Champions habló de un pequeña molestia en la rodilla del portugués, ante los rossoneri no hubo excusa alguna. Ronaldo estaba teniendo un mal partido y Sarri actuó de manera acorde. El 7 juventino no realizó un sólo disparo a puerta en los 55 minutos que estuvo sobre el campo y sólo pudo realizar un remate. Poca chicha para el hombre llamado a llevar el peso del juego de ataque de la Vecchia Signora.

A Ronaldo no le gustó el cambio. Si ante el Lokomotiv se fue cabizbajo, pero respetuoso con su compañero, e incluso se le vio sonreír y celebrar el golazo de última hora de Douglas Costa, ante el AC Milan la cosa fue diferente. Casi ni chocó la mano con Dybala --autor del eventual gol de la victoria de su equipo—, se marchó haciendo aspavientos directo al vestuario, se duchó y dejó el estadio tres minutos antes de que acabara el tiempo reglamentario.

Maurizio Sarri quiso quitar hierro al asunto aferrándose al tópico de que le preocuparía más un jugador que no se enfade cuando le cambian, pero lo cierto es que la mala actitud deja a Ronaldo en muy mal lugar.

Fabio Capello dijo en Sky Italia que, a pesar de ser un campeón indiscutible, hace ya tres años que no se va de nadie, y que si hace un partido malo es normal que se le cambie. El técnico italiano verbalizó el sentir del mundo del fútbol, que vivió con estupor los malos modos de Ronaldo.

Y es que el atacante no pasa por su mejor momento. Sarri le ha cambiado ya esta temporada las mismas veces que Massimiliano Allegri en toda la temporada pasada, sólo ha marcado seis goles en los casi tres meses de competición que llevamos ya, y en los últimos cinco partidos solo le ha marcado de penalti al Genoa.

La situación no es buena para Ronaldo, que tras el partido intentó normalizar la situación por redes sociales con un mensaje alabando el gran trabajo del equipo y el buen resultado. Eso es una disculpa en toda regla en “lenguaje Ronaldo”, pero una cosa no quita la otra. Todo jugador, más aún una gran estrella, tiene derecho a enfadarse si le cambian, y como dijo el propio Sarri, disfrutar de esos “cinco minutos de ira”. Pero más allá, el jugador debe aceptar la situación, saber que lo hizo mal y por eso se ganó el cambio --o, simplemente, que ésa fue la decisión del entrenador-- , agachar la cabeza y seguir trabajando.

Ronaldo se ha puesto en una mala situación y ha dejado en mal lugar a sus compañeros y entrenador con su pataleta. No es la primera ni será la última, pero uno pensaría que a sus 34 años hay cosas que van mejorando. Con Ronaldo, esto específicamente, no ocurre.