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Estoyanoff: la depresión que pudo superar con tratamiento y el apoyo brindado a Darwin Núñez y al Canario Álvarez

El nuevo jugador de Fénix habló sobre los momentos más difíciles de su carrera. 1950foto.com

Fabián Estoyanoff habló en profundidad sobre la depresión que pudo superar en el 2016 con un tratamiento que duró tres meses y comentó cuánto lo afectó el fallecimiento del ‘Morro’ García. En declaraciones a 100 % Deporte (Radio Sport), el ex delantero de Peñarol y actual futbolista de Fénix también indicó este jueves cómo es su vínculo con jugadores más jóvenes y recordó cuando debió apoyar a Darwin Núñez y al Canario Agustín Álvarez Martínez.

El puntero de 38 años, quien dijo haber hecho una muy buena pretemporada con el equipo de Capurro, podría volver a jugar oficialmente con el albivioleta enfrentando este sábado a Peñarol por la segunda fecha del Torneo Apertura. El Lolo comentó: “Siempre es un partido especial pero hoy estoy en Fénix, un club que me formó con mucha honestidad, dignidad y amor por este deporte, hoy estoy defendiendo su camiseta y quiero lo mejor para Fénix más allá de que enfrente al club de mis amores. Peñarol es como mi casa y Fénix es la casa de mis padres”.

Y agregó: “Fénix siempre estuvo conmigo en los momentos más difíciles, nunca he hablado de este tema pero cuando vuelvo de Arabia Saudita en el 2016 yo sufro una fuerte depresión, como le pasó al Morro (Santiago García). Tuve la suerte de tener un entrenador como Gustavo Ferrín y unos compañeros de fierro”.

“Me había llegado muy fuerte el tema de lo del Morro, una de las cosas que él no tuvo fue el apoyo del club, y quizás por eso tomó esa decisión. Es un tema muy delicado de hablar, e incluso mencionarlo ahora como que me ahogo porque fueron feos momentos, yo siempre le agradezco a Fénix y a Gustavo Ferrín, que me dijo que hiciera el tratamiento y que iban a estar conectados conmigo”, destacó el futbolista.

Estoyanoff relató que tras darse su regreso al fútbol uruguayo en el 2016 había días en que no iba a entrenar ‘porque no sentía fuerzas’, levantándose a las cuatro de la tarde: “No le encontraba motivación a la vida, y volvía viernes o jueves, y es un momento muy duro y a veces es difícil de entender, porque cabe la posibilidad de que alguien piense ‘este está de vivo’”.

El Lolo le contó al entrenador Ferrín lo que le sucedía y entonces practicaba una o dos veces por semana, y luego jugaba el sábado o el domingo: “Otro te hubiera separado del plantel, y me pongo en lugar del Morro y él fue separado del plantel y estaba en un hotel con todo lo que eso significa. A él el club le dijo que no volviera más y la cabeza te trabaja y te trabaja”.

El jugador destacó que en su caso el técnico lo entendió y lo apoyó en su situación que en un principio sólo sabían el futbolista, su madre y Ferrín. “¿Cómo lo manejaba? Iba dos días a entrenar, luego no, y lo manejaba que llegaba el fin de semana y marcaba dos o tres goles, era como que llegaba el partido y yo sacaba todo”, aseguró Estoyanoff.

En febrero del 2017, Fénix empató 4 a 4 con Danubio en Jardines del Hipódromo por la tercera fecha del Torneo Apertura; ese día el Lolo marcó tres goles: “En esa semana sólo había entrenado el viernes, se hacía inaguantable mi situación para mis compañeros que no sabían lo que me pasaba y Ferrín igual terminó poniéndome. Era una falta de respeto a mis compañeros, sólo Ferrín sabía hasta que me dijo que había que decírselo al plantel; entre llantos le conté a mis compañeros y fue una liberación muy grande, ellos tuvieron otra visión sobre mí y eso también me ayudó mucho en lo que fue mi recuperación”.

El jugador indicó que cuando comenzó un fuerte tratamiento se fue para el campo. Trabajó su depresión durante tres meses, comenzó a entrenar y luego siguió su carrera en Fénix. En el segundo semestre del 2017 volvió a ponerse la camiseta de Peñarol y para esta temporada 2021 regresó al elenco de Capurro.

“Hoy estoy lleno. Ya pasaron cinco años y es la primera vez que lo cuento públicamente porque tal vez sirva para que alguien no se guarde lo que le pasa. Cuando estuve en Peñarol sólo a Marcel Novick le conté eso que había vivido. Si mirabas había tenido una vida plena y sana, con familia, salud, pero es algo que te hace un click en la cabeza, a mí me agarra una separación en Arabia Saudita y quizás ahí es donde la cabeza comenzó a fallar”, consideró.

Estoyanoff señaló que haber pasado por esa situación le permitió entender muchas cosas y hoy ‘se siente más compañero, más padre a la hora de hablar con un joven’.

En particular, el Lolo recordó: “Hoy pueden hablar con el ‘Memo’ (Diego López, entrenador de Peñarol entre junio del 2018 y diciembre del 2019) sobre Darwin Núñez, que había pasado una situación parecida y difícil cuando se fue a Tercera. Me acuerdo de golpearle la puerta y hablar con el Memo, Darwin me decía que se iba a ir a su ciudad”.

“Yo le dije al Memo que Darwin se iba a ir, perdiendo un futbolista y no sabemos qué ganamos”, señaló Estoyanoff que repitió que en este tipo de situaciones el desconocimiento puede llevar a pensar que ‘tal jugador está de vivo’ y que simplemente no quiere entrenar.

El delantero también indicó que la situación del actual delantero del Benfica de 21 años fue diferente a la que vivió Agustín Álvarez Martínez, hoy goleador del Carbonero con 20 años: “El Canario no fue que entró en depresión. Es algo increíble el vínculo que generamos con los guachos del plantel, al Canario le afectaban las críticas sobre todo cuando venían desde dentro del club, y a los pibes tenés que esperarlos, él había hecho más de 100 goles en juveniles”.

“El Canario (que fue bajado a Tercera en el 2020 antes de debutar en Primera en setiembre de ese año) me decía que iba a hablar, y yo le decía que lo único que tenía que hacer es trabajar en silencio, luego empezamos a jugar y él hacía goles. Hoy está demostrando que es un jugador de Clase A”, agregó el futbolista que remarcó que el ‘Pato’ Aguilera es su ídolo y su ejemplo a seguir.

Por último, el Lolo también destacó que trata de hablar con los jóvenes para evitar que tengan los errores que él pudo haber cometido en su carrera: “Yo cambié mucho, antes como que si tenía algo para decir no lo decía. ‘No se lo digo porque es joven y capaz que lo toma mal’, pensaba. ‘Callate, si vos la hiciste toda’, me podrían decir pero por eso mismo también tengo la potestad de decirte qué hacer y qué no porque podés dejar mal al club. Me pasó que en los mejores años de mi carrera era un jugador de selección y no estuve porque me mandé este moco, este otro moco y este otro. ‘Yo no quiero que vos con 17 o 19 años te mandes este moco y te saque de tu objetivo’”, reflexionó Estoyanoff.