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MLB da aprobación condicionada al Hiram Bithorn

GUAYNABO, Puerto Rico - El estadio Hiram Bithorn todavía no tiene la aprobación completa de Grandes Ligas para su uso en la temporada de béisbol profesional invernal, pero tanto la dirección de la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente de Puerto Rico como la Asociación de Peloteros esperan que se de el visto bueno para salir al terreno este sábado, cuando están programados los primeros dos partidos en la instalación de San Juan.

MLB dio la aprobación a los parques Isidoro 'Cholo' García de Mayaguez y Evaristo 'Varo' Roldán de Gurabo, un estadio de béisbol aficionado que se usará como alternativa al destruido Yldefonso Solá Morales, de Caguas, pero encontraron pedazos de vidrio en el terreno de juego, por lo que determinaron que no se podría usar hasta tanto no se limpiara en su totalidad.

"Hasta ahora, los juegos van como estaban planificado este sábado", dijo el presidente de la liga, Héctor Rivera Cruz. "Durante el día de hoy (jueves) y mañana, hay unas barredoras que van a recoger lo que falta de esos vidrios. Tenemos a Santurce jugando este sábado y después tienen tres días libres para poner el estadio en condiciones".

El presidente de la Asociación de Jugadores, Yamil Benítez, descartó la posibilidad de atrasar la actividad de inauguración en el Bithorn, en la que estarán presentes los miembros del Salón de la Fama Tany Pérez y Roberto Alomar.

"Lo que (MLB) vio el martes, tengo que decir que hoy está 200 por ciento mejor que el martes", señaló Benítez. "Yo entiendo que vamos a poder jugar el sábado. Antes estaba pensando en algo como "en el peor de los casos" que jugáramos el miércoles, pero queremos que sea sábado porque es el regalo de los jugadores a la fanaticada. Roberto Alomar no estará el miércoles, Tany Pérez no estará el miércoles.
Queremos que llegue todo el mundo y goce ese ratito de béisbol".

Los estadios de Carolina y Caguas sufrieron serios daños y la liga habilitó tres estadios en su esfuerzo por celebrar el torneo.

Emociona el esfuerzo a Tany Pérez

La mejor manera de agradecer a Puerto Rico por el cariño que ha recibido en los años que jugó y vivió en la Isla era venir a apoyar el acortado torneo invernal en Puerto Rico.

El orgullo de Ciego de Ávila, Cuba y de los Cangrejeros de Santurce no pudo esconder sus emociones al hablar de ese cariño recíproco que siente por Puerto Rico, donde vive parte del año y donde pulió las habilidades que eventualmente lo llevaron al Salón de la Fama.

"Puerto Rico para mí siempre ha sido mi casa desde que llegué aquí... me han adoptado y me han hecho sentir como uno más, a mi familia y a mis hijos", dijo Pérez, embargado por la emoción, durante su turno para hablar en la conferencia de prensa para anunciar el inicio del torneo.

"Agradezco mucho que en estos momentos se hayan acordado en mí para ayudar en esta liga".

Para el ex inicialista, el 6 de enero representaba una fecha especial en su calendario durante su estadía en Puerto Rico. Ese día, se celebraba por tradición el Juego de estrellas, en el que naturalmente jugó por varias temporadas en el equipo de los nativos.

"Recuerdo todos los Juegos de Estrellas, nos divertíamos mucho con grandes jugadores, aunque claro, lo que más recuerdo era los que ganábamos", comentó Pérez. "Jugué en unos cuantos y jugaba como nativo".

Otro Bonilla bajo el ala de Mako

Cuando Bobby Bonilla jugaba en la liga de Puerto Rico con los Senadores de San Juan, dormía y se hospedaba en la casa del manager Mako Oliveras, cuya madre, Julia Gutiérrez lo alimentó con la mejor comida puertorriqueña.

Más de treinta años después, Brandon Bonilla, hijo de la ex estrella de Grandes Ligas, también se hospeda en la casa del piloto, que dirigirá a los Cangrejeros de Santurce.

"Come más que el padre, yo creo", bromeó Oliveras, sobre Bonilla, lanzador zurdo de los Orioles de Baltimore, que tuvo marca de 0-1 con 1.93 de efectividad en 18.1 entradas con el Aberdeen, filial de los Orioles en la New York Penn League.

"Mako es como un padre para nosotros", dijo Bonilla. "Es familia para mí y para mi papá. Por eso, no dudé en venir a jugar para él. Tengo muy buenos recuerdos de cuando vine de niño, como a los 13 años. Se que me va a ayudar a dar el paso correcto tanto dentro como fuera del terreno".