MIAMI - El capitán de los Mets de Nueva York David Wright no podrá hacer actividades de béisbol por las próximas seis a ocho semanas para intentar recuperarse de un disco herniado en el cuello y así evitar ser sometido a una cirugía.
Wright fue colocado oficialmente en la lista de lesionados el viernes. Ya lleva una semana de inactividad mientras los médicos han intentado infructuosamente bajarle la inflamación con medicamentos orales y luego una inyección en el cuello para aliviarle el dolor y mejorar su movilidad para que Wright pudiese volver al terreno.
Mientras no pueda hacer actividades de béisbol, Wright "se someterá a fisioterapia para proteger el área", anunció el equipo.
Wright visitará al Dr. Robert Watkins en California en los próximos días, según reporta Jayson Stark de ESPN. Watkins ha estado tratando a Wright por estenosis espinal crónica en su espalda baja.
Fuentes indican que podría necesitar una cirugía a lo largo del camino si la situación no mejora lo suficiente.
El manager Terry Collins ha comparado la situación de Wright con un disco herniado parecido que tuvo el ex relevista de los Mets Bobby Parnell. Parnell tuvo que ser sometido a una cirugía en septiembre 2013.
La ausencia extendida de Wright es el golpe más reciente a una atribulada y menguada alineación de los Mets. El receptor Travis d'Arnaud (distensión en el manguito rotador) y el primera base Lucas Duda (fractura de estrés en la espalda baja) también están en la lista de lesionados por periodos extensos.
Los Mets entran al partido de apertura de su serie de fin de semana ante los Marlins en Miami ubicados en el puesto 29 en las mayores con promedio colectivo de .230 y en el puesto 28 en carreras anotadas. Ellos han anotado un total de nueve carreras en los pasados cinco juegos. La única victoria que han conseguido en ese periodo fue cuando vencieron 1-0 a los Medias Blancas de Chicago, un juego iniciado por Matt Harvey el pasado lunes.
Por ahora, se espera que Wilmer Flores (.167, 1 HR, 2 RBIs, 60 turnos) asuma el rol principal en la tercera base en lugar de Wright.
Los Mets se han resistido a la idea más radical de mover a Neil Walker a la tercera base para promover al prospecto Dilson Herrera para que maneje la segunda base. Walker inició 13 partidos como titular en la tercera base con los Piratas de Pittsburgh en 2009 y 2010. Fue titular en 348 partidos en dicha posición en liga menor.
El jugador del cuadro Matt Reynolds fue subido desde el equipo Triple-A Las Vegas para llenar el hueco de Wright en el roster.
Teniendo fuera a ambos jugadores de las esquinas del cuadro por largos periodos, el gerente Sandy Alderson podría sentir la necesidad de hacer mejoras al equipo con ayuda exterior. Los Mets adquirieron a James Loney el pasado fin de semana desde los Padres de San Diego por dinero en efectivo para ayudar a cubrir la primera base. Loney había estado jugando con el equipo Triple-A El Paso. Ha tenido un inicio de 9-1 con los Mets.
En julio pasado, Alderson adquirió a Yoenis Céspedes en la fecha límite de traspasos directos. Además trajo a Kelly Johnson y Juan Uribe. Los Mets se convirtieron en el primer equipo en la historia de Grandes Ligas en estar últimos en carreras anotadas al 31 de julio y llegar a la Serie Mundial.
Wright, de 33 años, se ha visto aquejado por lesiones en temporadas recientes. Se perdió cuatro meses de la campaña 2015 debido a la estenosis espinal en su espalda baja. Ese problema sigue agobiando a Wright, quien siempre tiene que jugar con algo de incomodidad.
Los Mets están protegidos contra las ausencias prolongadas de Wright. Ellos comenzaron recuperando el 75 por ciento de su salario el año pasado luego que su ausencia por la estenosis espinal se extendiera por más de 60 días. Y eso ocurriría nuevamente este año.
Wright se ganará $20 millones por temporada hasta el 2018, y entonces $15 millones en 2019 y $12 millones en 2020.
"Este hombre ha sido un jugador muy especial en el béisbol", dijo Collins el martes, cuando se hizo aparente la seriedad de su problema en el cuello. "Ciertamente siendo el capitán y la cara de la organización, la peor pesadilla para un manager es ver a su estrella comenzando a apagarse. Pienso que a David le queda mucho béisbol por la forma en que se prepara y la forma en que se alista para los partidos. Pero es duro ver por lo que está pasando... siendo tan bueno como él fue. Te digo algo: Hay muchos chicos en este camerino que no harían lo que él hace todos los días solo para prepararse para un juego de béisbol. Él sigue siendo especial. Sigue siendo un jugador muy especial".
