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¿Quiénes son los más afectados? ¡Los veteranos que buscan puestos!

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¿Por qué el Día Inaugural de MLB podría aplazarse hasta mayo? (1:45)

MLB aplazó el Día Inaugural de la temporada 2020 al menos por dos semanas, pero fuentes de Jeff Passan indican que el arranque de la temporada regular podría ser en mayo. (1:45)

ORLANDO, Florida -- El béisbol de Grandes Ligas está detenido por un buen rato debido a la pandemia del coronavirus y nadie sabe con certidumbre cuando se volverá a escuchar el grito de ¡playball! en los estadios norteamericanos.

Lo último que dijo el comisionado Rob Manfred es que debido a las regulaciones federales para contener la agresiva enfermedad, la temporada de Grandes Ligas no comenzaría hasta por lo menos la segunda quincena de mayo. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés) recomendaron en el fin de semana la cancelación o postergación de congregaciones de 50 personas o más por las siguientes ocho semanas.

En una crisis como la actual, son perdedores todos los componentes de una industria que genera once mil millones de dólares anuales, comenzando por los billonarios dueños de equipos, los millonarios y los no tan ricos jugadores, los técnicos y directivos y el resto de los empleados que ayudan a montar los partidos.

Sufren también los medios que transmiten los juegos, las agencias que colocan publicidad, los bares deportivos, las casas de apuestas, los aficionados y, en fin, todo el mundo. En realidad nadie sale ganando de que el pasatiempo nacional esté frizado.

Como los jugadores no cobran hasta que no comienza la temporada, los que tienen los salarios más altos son los que más dinero dejarán de percibir, pero en realidad son los de bajos salarios, y que por ende poseen menos ahorros para paliar una emergencia, los más afectados por el parón.

Pero más allá de las implicaciones económicas para los jugadores estelares que tienen sus puestos garantizados para cuando reinicien las operaciones de la MLB, es otro grupo el que más arriesga durante el alto forzado en la pelota: Los cientos de veteranos que llegaron a los entrenamientos primaverales con apenas invitaciones especiales para intentar ganarse un espacio en las nóminas oficiales del día inaugural.

Cada primavera, cientos de jugadores que no forman parte de los rosters protegidos de 40 miembros reciben invitaciones sin garantías para tratar de llenar los últimos huecos de los rosters, que desde el 2020 subieron de 25 a 26 miembros. En la mayoría de los casos, las decisiones se toman en los últimos días de la pretemporada.

Debido al coronavirus, la MLB canceló el resto de los juegos de exhibición en Arizona y Florida y puso en el limbo el potencial día inaugural. Ya sea en mayo, en junio o cuando sea que pudiera arrancar la temporada, es un hecho que la MLB necesitará convocar a los jugadores a una segunda vuelta de entrenamientos antes de que se haga el primer lanzamiento de la serie regular.

Una segunda fase de preparación, muy probablemente, sería recortada, apenas lo justo para calentar los músculos.

"Los jugadores que están en pelea por los últimos dos o tres puestos de un roster son los más afectados de que no tengamos entrenamientos normales", dijo un agente de jugadores consultado el martes por ESPN Digital.

"Un entrenamiento abreviado, cuando se aclare el actual panorama, beneficiaría a los peloteros que tienen sus puestos garantizados, salvo raras excepciones. En algunos casos, los equipos ya habían decidido darle el puesto a un veterano en la pelea, pero esos son los menos", agregó.

De la larga lista de jugadores conocidos que se reportaron a los campos de entrenamientos sin un trabajo seguro, estos son algunos de los latinoamericanos con casos más llamativos.

Félix Hernández, Atlanta Braves:

Uno de los mejores lanzadores de Grandes Ligas entre el 2005 y el 2016, el derecho venezolano aceptó un contrato no garantizado de un millón de dólares con Atlanta.

Con la lesión del zurdo Cole Hamels y el desempeño primaveral de "King Félix" (1-1, 1.98, 14 K en 13.2 IL), parecía que Hernández había garantizado su presencia en el roster y la rotación abridora de los Braves para el 26 de marzo, cuando estaba programado que arrancara la temporada.

Pero resulta que con el paro es muy probable que cuando se reinicien las acciones, Hamels ya esté lanzando de nuevo y los Bravos no tengan muchos innings para seguir evaluando a jugadores fuera de roster, lo que automáticamente es una mala noticia para Hernández y otros en su misma situación en el campamento de los campeones de la División Este de la Liga Nacional.

De todas maneras, un Félix Hernández sano debería tener muchas opciones en caso de no ser protegido por Atlanta.

Francisco Liriano, Philadelphia Phillies

El zurdo dominicano no ha permitido carreras en cuatro entradas en su intento de integrar el bullpen de los Phillies. El manager Joe Girardi dijo desde el principio que Liriano y el norteamericano Bud Norris tendrían una genuina oportunidad de hacer el roster de la temporada del aspirante a la Serie Mundial.

"Obviamente tienen que presentarse bien en los entrenamientos de primavera y van a recibir una larga y buena mirada debido a su pasado y su pedigrí", dijo Girardi.

Liriano, de 36 años, firmó un acuerdo que le pagaría $1,5 millones garantizados, con $1,25 millones en incentivos, después de aparecer en 69 encuentros (5-3, 3.47) para los Pittsburgh Pirates en el 2019.

Jhoulys Chacín, Minnesota Twins

Tras firmar un acuerdo de ligas menores con muchas posibilidades de hacer el equipo, el derecho venezolano permitió seis carreras en ocho entradas en sus primeras apariciones primaverales.

Chacín, de 35 años, viene de una terrible temporada en la que tuvo efectividad de 6.01 en 25 juegos con Milwaukee Brewers y Boston Red Sox. Un entrenamiento recortado podría dañar las oportunidades de Chacín poder mejorar sus probabilidades

Emilio Bonifacio, Washington Nationals

Los campeones firmaron a Bonifacio con la esperanza de que llene el hueco dejado por el venezolano Gerardo Parra, quien se marchó a Japón. Hasta la suspensión de los entrenamientos, Bonifacio bateaba .333 (30-10), con cuatro impulsadas y un robo en 17 juegos de exhibición.

El veterano de 11 años en Grandes Ligas, no ha jugado arriba desde el 2017.

Juan Lagares, San Diego Padres

Un gran jardinero defensivo, Lagares no había hecho mucho para asombrar a los Padres. El quisqueyano bateaba .185 (27-5) sin extrabases en 13 juegos de la Liga del Cactus. De hacer el equipo, ganaría $1,4 millones garantizados en un contrato que incluye más de un millón en incentivos.

Ubaldo Jiménez, Colorado Rockies:

El intento de regresar a MLB, tras una ausencia de dos años, no iba muy bien para Jiménez cuando se suspendieron las acciones de exhibición.

El derecho había permitido nueve hits y cinco carreras en 5.1 innings (8.44) en tres apariciones con los Rockies.

Jiménez, quien tuvo efectividad de 5.22 en cuatro años con los Baltimore Orioles (2014-2017) en su último contrato de Grandes Ligas, llegó a los entrenamientos para pelear el quinto puesto en la rotación con Peter Lambert, Chi Chi González y Jeff Hoffman. No se descarta que el jugador pudiera aceptar una asignación a las ligas menores para no salir por completo del panorama.

Welington Castillo, Washington Nationals

El receptor dominicano firmó un contrato de ligas menores con un equipo que tiene una muy buena dupla en el brasileño Yan Gomes y Kurt Suzuki. Para colmo de males, Castillo bateaba de 17-2 (.118) en los primeros juegos de exhibición.

Castillo ha sido un cátcher regular en Grandes Ligas desde el 2013, pero viene de batear .209 en 251 apariciones al plato con los Chicago White Sox en el 2019.

Pablo Sandoval, San Francisco Giants

El venezolano firmó un contrato de ligas menores con altas garantías de hacer el equipo si mostraba estar recuperado de una operación "Tommy John" a su codo derecho en septiembre.

"Kung Fu Panda" se recuperó rápido para ser un jugador de 33 años y bateó .278 (18-5) antes de que se detuviera la pretemporada.

Sandoval, de 33 años, luce tener un puesto seguro como principal sustituto en las esquinas del infield de San Francisco.