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Contragolpe: ¿Quién será la figura del boxeo en 2026?

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El retiro de Crawford modifica el futuro de Canelo (1:17)

Chava Rodríguez analiza el impacto del anuncio del mejor libra por libra del momento y habla de los diferentes escenarios que podrían esperarle al pugilista mexicano. (1:17)

Empieza un nuevo año y las apuestas de quién será la figura ya están sobre la mesa, mientras Usyk busca rivales debajo de las piedras. Sigue el pulso del boxeo en Contragolpe de ESPN.


Mi apuesta para este año

Hacer vaticinios es como caminar en una cuerda floja, sobre todo en un deporte tan volátil e impredecible como es el boxeo. No obstante, con el retiro de Terence Crawford, la poca actividad anunciada por Canelo Álvarez (un combate hasta septiembre), la falta de oponentes capaces de poner en aprietos a Oleksandr Usyk y la condena de Naoya Inoue por estar atado a categorías pequeñas; solo queda un nombre que está a punto de explotar al estrellato: David Benavídez. Aunque para muchos la paciencia es la fortaleza del débil, en el caso de Benavídez fue su arma secreta y ahora llegó el tiempo de apretar y jugar con astucia.

Siendo un peleador que desborda electricidad, cargado de imperfecciones técnicas, pero rebosado de coraje, pegada y ganas de comerse el mundo, en este 2026 tiene todos los componentes necesarios para convertirse en la figura del pugilismo. Ya tiene pelea programada para el 2 de mayo, tomando la estafeta que suele tener Canelo en Las Vegas, para enfrentar a Gilberto “El Zurdo” Ramírez por los títulos crucero de la OMB y la AMB, pero eso no es todo, cada vez más se acerca un posible combate contra Dmitry Bivol, quien posee los títulos absolutos de la OMB, FIB y AMB en semipesado. ¿Se imaginan un año en el cual Benavídez conquiste el peso crucero y termine como indiscutido en los semipesados (actualmente ya posee el cetro del CMB)?

Ninguna de las dos peleas es tarea sencilla, pero su enorme capacidad de asimilación, batería infinita en ir hacia el frente y martillos en sus manos, son los ingredientes suficientes para ilusionarse con un pugilista que constantemente supera sus límites. Tiene 29 años, no ha perdido en 31 combates y parece haber alcanzado la madurez boxística.

Usyk quiere mandar al retiro a Wilder

Siempre que pienso en Oleksandr Usyk siento un poco de lamento y pena. Pena porque se ha quedado sin pareja de baile y lamento que un talento como él en los pesos pesados deba recurrir a oponentes con más pasado que futuro. Recientemente anunció que su siguiente oponente será Deontay Wilder, conocido como ‘The Bronze Bomber’, quien a sus 40 años ha perdido cuatro de sus últimas seis peleas, siendo noqueado en tres de ellas. Sin embargo, no es culpa de Usyk. Ya noqueó dos veces a Daniel Dubois, derrotó en dos ocasiones a Tyson Fury, acabó también con Anthony Joshua en dos peleas y con Derek Chisora. Ya no le queda nada, por eso debe recurrir a Wilder, un excampeón mundial viviendo de la ilusión.

La vergüenza de Inoue

Si todos los pugilistas fueran tan autocríticos como Naoya Inoue el boxeo sería un verdadero espectáculo en cada velada. El japonés había aplastado y ganado prácticamente todos los asaltos a David Picasso, había cerrado el año con cuatro defensas de su título indiscutido en las 122 libras y, sus primeras declaraciones tras la pelea fueron: “Mi rendimiento de esta noche no fue suficiente”. Inoue entiende el negocio, sabe que el público espera un nocaut o un combate de mucha explosividad. Por eso lo busca todo el tiempo, arriesga su físico para conectar el golpe letal, pero a veces no llega, y cuando no sucede se disculpa porque el fanático que madruga y paga por sus combates espera la excelencia. La vergüenza de Inoue todavía lo engrandece aún más.

Anthony Joshua, cerca de la muerte

No es ninguna novedad que cuando alguien tiene un acercamiento con la muerte cambia completamente su perspectiva. Anthony Joshua tuvo la suerte que sus compañeros fallecidos no tuvieron. Recibió una segunda oportunidad tras el trágico accidente en Nigeria. Mientras todo parecía encaminado para el combate contra Tyson Fury al final de 2026, ya el boxeo está en un segundo plano. A Joshua le tocó llorar, asistir a cementerios, despedir a sus amigos y luego sentarse en su casa a reflexionar qué hará con su vida. No me sorprendería que decida no subir más al ring y olvidarse de Fury o suceda todo lo contrario, que utilice el boxeo como una vía de escape de su mente y así olvidar la pesadilla vivida en África.