¿Alguna vez te has preguntado si correr hacia atrás tiene algún beneficio? Correr hacia atrás, aunque puede parecer extraño, es una práctica común en algunos deportes y actividades de entrenamiento. Pero, ¿realmente funciona?
En primer lugar, una de las principales ventajas de incorporar a tu rutina algunos ejercicios de pequeños tramos corriendo hacia atrás es que, al hacerlo, técnicamente estás haciendo ejercicio de manera más intensa que al correr de forma convencional. Esto se debe a que correr hacia atrás requiere más esfuerzo en las piernas, especialmente en los cuádriceps, los isquiotibiales y las pantorrillas, que son los músculos que necesitas para moverte hacia atrás. Además, correr hacia atrás también ha demostrado que mejora la capacidad cardiovascular y la flexibilidad, así como la coordinación y la conciencia kinestésica.
Eso sí, aunque hay muchos beneficios asociados con correr hacia atrás, también existen algunos riesgos que debes tener en cuenta. Por ejemplo, correr hacia atrás puede aumentar el riesgo de lesiones, especialmente en las articulaciones de las piernas, como las rodillas y los tobillos. Por eso, remarcamos que la idea es incorporar pequeños tramos, a modo de ejercicios correctivos, y no simplemente correr distancias o tiempos prolongados de forma continua hacia atrás. Además, la falta de visibilidad también puede aumentar el riesgo de colisiones, especialmente al correr al aire libre en áreas con obstáculos.
Por eso, siempre es importante estar atento a tu entorno, y asegurarte de tener suficiente espacio para correr de forma segura y sin obstáculos. Por esta razón, si estás interesado en incorporar estos ejercicios en tu entrenamiento, es importante hacerlo de forma cuidadosa y gradual. Empieza por caminar hacia atrás para calentar los músculos y preparar tu cuerpo para la carrera.
Luego, comienza a correr a una velocidad baja y aumenta la velocidad según te sientas cómodo y seguro, prestando atención a tu técnica y a las sensaciones de tu cuerpo en cada momento. También es beneficioso tener la ayuda de un entrenador certificado o experto en correr hacia atrás para garantizar que estás realizando la técnica correcta y de manera segura, y lo hagas en los tiempos o tramos correspondientes, sin excederte.
En resumen, correr hacia atrás puede tener beneficios para ciertas personas en ciertos contextos, nos permite mejorar la capacidad cardiovascular y coordinación, y puede ser una forma divertida de agregar variedad a tu rutina.
Sin embargo, no es una práctica recomendada para todos, ya que puede aumentar el riesgo de lesiones y colisiones, especialmente si se realiza sin la debida supervisión. Por eso, es importante evaluar tus propias necesidades y objetivos antes de decidir si correr hacia atrás es para ti. ¿Has realizado este tipo de ejercicios en tu entrenamiento?
