Es muy común que al correr se tenga una sensación de adormecimiento en los dedos de los pies. Sensaciones similares, tales como hormigueos y pinchazos, provienen de un mismo problema. Puede ocurrir en los dedos, las plantas y en la parte trasera del pie. Inclusive, de vez en cuando, llega hasta los tobillos.
A veces esto ocurre en casos de muy bajas temperaturas, ya que esto afecta la circulación sanguínea, pero ¿qué pasa cuando se manifiesta en climas más cálidos? En la mayoría de los casos la culpable es la compresión de algún nervio de las extremidades inferiores. Puede ocurrir que queden atrapados o pellizcados entre los huesos o tejidos blandos. Esta molestia puede ser causada por el uso incorrecto del calzado, cuando se usa un talle demasiado pequeño, o si se llevan los cordones muy ajustados. Como los pies se hinchan al correr, se recomienda hacerlo con un calzado ligeramente más grande que el tamaño de tus otras zapatillas.
Ante la aparición de estos síntomas, lo ideal es detenerse y estirar los músculos tan pronto como sea posible. Además del estiramiento, realiza movimientos circulares con los pies, y masajéalos.
Otras causas del problema pueden ser los continuos golpes en las plantas de los pies provocados al correr (especialmente en los suelos más duros como el asfalto) y la inflamación de las piernas, que puede ocurrir gradualmente durante el ejercicio. Si este es el caso, utiliza calzados con amortiguación más suave, y no aumentes la carga y el volumen de entrenamiento demasiado rápido.
¿Sueles sufrir de este tipo de molestias?
