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¿Qué hacer cuando no queremos entrenar?

ESPN Run

A todos nos pasa: hay días en los que sentimos más ganas de entrenar que en otros. Cuando nos sentimos fuertes y motivados, no hay ningún problema, pero ¿qué pasa cuando las ganas nos empujan a quedarnos en casa?.

Lo primero que hay que aclarar es que no es necesario entrenar todos los días, y una correcta planificación debe contener diferentes tipos de sesiones -incluyendo trabajos de fuerza, resistencia, velocidad y regenerativos-, y también los descansos adecuados. En esta nota nos referimos a esos momentos en los que llevamos varios días sin ganas de salir a entrenar, y el sofá parece ser la mejor opción para la jornada. En esas ocasiones el cuerpo suele necesitar sólo un pequeño empujón inicial, y una vez que está en movimiento las endorfinas segregadas por la actividad física se encargan del resto. Las endorfinas son unas sustancias que produce nuestro cuerpo de forma natural, para conseguir atenuar el dolor y producir una sensación de bienestar. Es por eso que son conocidas también como hormonas de la felicidad. Por ejemplo, ayudan calmar el dolor ante un traumatismo, inflamación extrema, enfermedad aguda, exceso de actividad física o esfuerzo extremo, creando la sensación de placer, y eso nos ayudará a recuperar el deseo de seguir con nuestra rutina de entrenamientos.

Pero cuidado, algo muy diferente ocurre si el motivo de entrenar es que te encuentras con alguna lesión, dolores, molestias, enfermedad u otra causa mayor que no solo hace aconsejable el quedarte en casa, sino que el hecho salir a correr puede terminar empeorando la situación. No debes entrenar bajo ninguna circunstancia si tienes fiebre, dolor en la espalda, o alguna articulación inflamada. En estos casos es más recomendable que busques otro tipo de actividad para relajarte y que tomes medidas necesarias para aliviar el problema que te está limitando. Consulta a tu médico, darte un día de descanso, y buscar otra actividad de ocio que te mantenga distraído y lejos de las preocupaciones propias de tu dolencia.

¿Cómo te motivas para salir a entrenar?