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Con el tanque siempre lleno

ESPN Run

Una buena nutrición es el único camino para mantener llenos nuestros depósitos de energía antes, durante, y después del entrenamiento. En este sentido, muchos se preguntan si comer inmediatamente antes de entrenar puede reducir nuestro rendimiento deportivo. La respuesta es que si bien no es lo ideal, es mucho mejor que salir a ejercitarse en ayunas. Además, si no vas a entrenar series de velocidad o cambios de ritmo, y vas a llevar un paso que puedas mantener de forma constante, no hay ningún problema en comer una barrita de cereales o una fruta justo antes de entrenar, especialmente si ya llevas muchas horas sin comer, o sales a correr apenas te levantas.

Lo ideal es ingerir medio gramo de carbohidratos por cada kilo de peso corporal en la hora previa al entrenamiento. Es decir, si por ejemplo pesas 75 kilos, tendrás disponibles unas 300 calorías. También hay que tener en cuenta que si vas a correr por más de una hora, consumir carbohidratos y líquidos te permitirá mantener la energía de forma estable y prevenir cuadros de deshidratación. En este sentido, dependiendo del tamaño de tu cuerpo, la intensidad del ejercicio y tu tolerancia intestinal, deberás ingerir entre 100 y 250 calorías procedentes de hidratos de carbono por cada hora que permanezcas entrenando luego de la primera hora de ejercicio. Las fuentes de energía más comunes en estos casos están en las bebidas deportivas, geles energéticos, o bananas.

Recuerda que mantener los niveles de energía disponible en tu cuerpo te permitirá rendir mejor en el deporte, a la vez que mantener tu concentración y no perder la técnica de carrera.

¿Eres estricto con tu dieta?