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¡Corre con tu perro!

ESPN Run

Tu mascota puede compartir contigo tu pasión por correr, pero si es la primera vez que saldrán juntos, debes de considerar algunos aspectos. Sólo porque tu perro esté todo el día de aquí para allá, no quiere decir que está listo para un fondo largo o un trote a tu ritmo. Lo primero que debes tener en cuenta es la raza y la contextura física del animal. No todas las razas caninas son amigas del ejercicio. Las hechas para el trabajo y la caza tienden a ser mejores corredores de distancia, disfrutando inclusive mucho de corridas de más de 4 kilómetros. Aquí podemos encontrar a los Greyhounds, Golden Retrievers, Pit Bulls, Pastores Alemanes, etc. Las razas muy pequeñas y las demasiado grandes (como por ejemplo el Gran Danés) no están diseñadas para correr grandes distancias. Como parámetros generales podemos decir que los perros corredores pesan entre 25 y 35 kilos y poseen pelaje corto. Pero claro que el tamaño no es la única consideración, sino que también los atributos físicos o genéticos. Por ejemplo, los Ovejeros son propensos a sufrir displasias, que son lesiones cervicales que pueden derivar en cáncer al útero. Otro ejemplo es el de los Bulldogs, cuyo sistema respiratorio no es bueno para actividades aeróbicas. Por lo contrario, los perros de razas mezcladas, como por ejemplo los adoptados de la calle, son menos susceptibles a problemas genéticos.

Otro aspecto importante es el de la edad del animal. En este sentido, no está de más recordar que los cachorros están en vías de crecimiento, y por lo tanto no hay que exigirles más de lo que podríamos exigirle a un niño. Pueden divertirse y jugar con nosotros, corriendo pequeñas distancias y con descansos intermedios. Pero no deben de correr distancias largas hasta que alcancen un par de años de vida.

Por último, asegúrate siempre de llevarlo con su correa. La experiencia de correr con tu perro será mucho mejor si tu amigo no se te escapa a cada rato para perseguir otro animal. Por eso, antes de correr tu perro debe de estar acostumbrado a caminar con una correa, esto quiere decir, que no se sienta atrapado por la correa e intente escapar siempre. También debes de entrenarlo para que corra a tu ritmo y no tu al de él, y tener presente siempre sus necesidades de hidratación. Los perros no disipan el calor de la manera que nosotros lo hacemos, ya que ellos no sudan por la piel, sino mediante sus pies y boca. Por eso, déjalo que corra a través de charcos y rocíos, y asegúrate de tener agua suficiente para ir rehidratándolo. Recuerda en este sentido que los perros con pelaje largo tienen más necesidades en los días cálidos.

¿Alguna vez saliste a correr con tu perro?