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Entrena la recuperación corriendo en la arena

ESPN Run

Seguramente ya has oído hablar de la recuperación o entrenamiento propioceptivo. Este tipo de ejercicios es sumamente importante para los runners, en especial para aquellos que alguna vez sufrieron lesiones en la rodilla o tobillo.

La propiocepción es la capacidad de detectar el movimiento de nuestro cuerpo y la posición de las articulaciones. La información que recoge el sistema propioceptivo permite que se puedan realizar ajustes en el control y ejecución de los movimientos, evitando el riesgo de lesión durante la actividad deportiva y ante mínimos gestos de la vida diaria, como por ejemplo pisar sobre terreno irregular como en el caso del trail running, bajar escalones, etc. Esta información llega al cerebro a través de receptores nerviosos que se encuentran en nuestros músculos, tendones, ligamentos y articulaciones. Pero ocurre que este fino mecanismo de sensibilidad profunda e inconsciente se puede perder o deteriorar, por ejemplo cuando sufrimos lesiones articulares como esguinces o fracturas. En estos casos los receptores propioceptivos se atrofian, produciéndose un déficit en la información que recogen, de esta forma, se es más propenso a sufrir otra lesión pues afecta en la coordinación y control del movimiento, tanto en nuestra vida diaria como en la actividad deportiva. Por ello, es importante que tras una lesión realices ejercicios propioceptivos guiados por tu fisioterapeuta.

Los ejercicios propioceptivos también ayudan a mejorar la fuerza, coordinación, equilibrio y estabilidad, con ellos mejorará el tiempo de reacción ante determinadas situaciones, como por ejemplo, permitir recuperar la postura correcta tras tropezar de manera inesperada. Y una forma muy práctica de hacerlos, especialmente en verano, es simplemente corriendo descalzos sobre la arena, especialmente en las zonas en donde está más seca, es decir no sobre la orilla misma del mar. Esto sucede porque nos desplazaremos sobre una superficie inestable, que constantemente nos obliga a resituar nuestro cuerpo ante su inestabilidad.

Si en estas vacaciones pasas unos días en un lugar con playa, aprovecha para trotar por la arena, sin calzado. Con sólo 10 o 15 minutos por día de este ejercicios lograrás aumentar tu capacidad propioceptiva, y de esa forma prevenir futuras lesiones.

¿Alguna vez realizaste un ejercicio propioceptivo?