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En un partidazo lleno de bloopers, Atlético de Madrid eliminó a Real Madrid y avanzó en la Copa del Rey

Atlético de Madrid se quedó con un épico derbi ante Real Madrid, definido una vez más en el alargue (4-2), y avanzó a los cuartos de final de la Copa del Rey.

Como la semana pasada en Arabia Saudita, por la semifinal de la Supercopa, ganada por el Merengue, el clásico de la capital se definió en la prórroga. En esta ocasión, el cotejo fue menos espectacular, aunque sí sobresalió por lo emotivo y lo ajustado, con el Colchonero banco los embates del visitante en el Estadio Metropolitano y llevándose una luchada victoria.

El primer tiempo, parejo, dejó las chances más claras para el Real , que estuvo a punto de adelantarse mediante un remate de Jude Bellingham, rechazado por el travesaño, y una doble ocasión salvada por una espectacular reacción de Jan Oblak, ante Josema Giménez y Vinicius Jr.

Los pupilos del Cholo Simeone, que se repartían la posesión con los de Carlo Ancelotti, apenas habían inquietado a Andriy Lunin con un cabezazo de Rodrigo De Paul, hasta que Samuel Lino apareció por atrás de todo y rompió la paridad en el Metropolitano.

Griezmann se combinó con De Paul, que le envió a un centro a Saúl, antes anticipado por Rüdiger. No obstante, el cabezazo del defensor alemán desacomodó a Carvajal y le permitió al brasileño, mano a mano con Lunin, empujar el balón al arco y decretar el 1 a 0 (39').

En los siguientes instantes, el derbi se calentó, e incluso Vini fue amonestado por protestar, y cuando parecía que el resultado no se iba a mover antes del descanso, Oblak, antes héroe, se convirtió en villano del anfitrión, al salir muy mal a cortar un tiro libre de Luka Modric y, en contra, igualar el intenso clásico (45+1').

Y así como los errores habían marcado los goles de la etapa inicial, Lunin hizo de las suyas en el complemento, dejándole servido un bizarro gol a un exmadridista que le convirtió en más de una ocasión a la Casa Blanca: Álvaro Morata. Una carambola derivó en una mala salida del ucraniano, que le dejó al delantero el 2 a 1 (57').

Con la (nueva) desventaja en el marcador, el Merengue fue a buscar la igualdad, y en gran parte Lunin lo sostuvo en partido, a partir de un par de atajadas sensaciones, con su equipo mandado al ataque. Y después de que nuevos bloopers también evitaran goles en ambos arcos, el recién ingresado Joselu Mato coronó una gran jugada colectiva, tras un preciso centro de Bellingham (82').

En este contexto, el Colchonero desperdició una nueva ventaja y tuvo que ir al alargue, como una semana antes, en la semifinal de la Supercopa de España. Y, como informó el periodista y estadígrafo Mister Chip, como pasó en los últimos ¡ocho derbis madrileños a partido único!, empezando en 1992. El panorama, claro, parecía favorecerle al equipo que siempre saca un plus en estos momentos, el Real Madrid.

Pero allí emergió su máximo goleador histórico, Antoine Griezmann, que mantuvo a raya a Vini y finalizó su gran corrida por la derecha con una espectacular definición ante la tibia salida de Lunin (100').

Real se volcó una vez más al ataque y tuvo la más clara en un gol de Dani Ceballos -tras otro blooper de Oblak- anulado por un milimétrico offside, pero Atlético terminó golpeando de contra en una contra bien conducida por Memphis Depay y excelentemente definida por Rodrigo Riquelme (119').

Con este triunfazo, Atlético de Madrid se unió a Sevilla, Athletic Bilbao, Mallorca, Celta de Vigo, Real Sociedad, Girona y Barcelona como los ocho clasificados a los cuartos de final de la Copa del Rey, que serán sorteados este viernes. Y Real Madrid, líder de LaLiga, que perdió tan solo su segundo partido en la temporada, con la curiosidad de que el otro también fue en el Metropolitano ante el Atleti, se quedó sin defender su título en la Copa del Rey.