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Xavi Hernández: De rescatista a sepulturero

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¡Adiós al campeón! Athletic elimina al Barça de la Copa del Rey (3:44)

Con doblete de Iker Muniain, los de Bilbao consiguen superar al FC Barcelona en la prórroga 3-2 y los de Marcelino avanzan a los cuartos de la Copa del Rey. (3:44)

La llegada de Xavi Hernández en noviembre pasado fue lo mejor que le pudo suceder al FC Barcelona luego de una gestión terrorífica de Ronald Koeman, en la cual no solo no se dieron los resultados esperados, si no que además alejó al club de su esencia, filosofía y ADN.

El legendario exfutbolista arribó con la misión de rescatar a un ‘paciente’ en estado crítico; sin embargo, a menos de tres meses de que se hizo cargo del caso, no existe mejoría alguna y el club ha ido de fracaso en fracaso en cada competencia.


El primer gran desafío para Xavi llegó apenas unos días después de asumir el mando, luego de que el técnico interino Sergi Barjuan había hecho la chamba al ganarle al Dínamo Kiev para mantener con vida al equipo en la Champions League.


El Barça estaba obligado a vencer al Benfica en el Camp Nou para no depender del resultado en la última jornada en la que visitaría a su ‘coco’, el Bayern Munich. Los azulgrana fueron infinitamente superiores al conjunto portugués en cuanto a funcionamiento, pero no supieron definir y se firmó un decepcionante 0-0.


El revés esperado llegó con la visita al ‘gigante alemán’, que una vez más desnudó las carencias del Barcelona y lo dejó fuera de la Fase de Grupos de la Liga de Campeones por primera vez en 20 años. 


Aquí resulta pertinente aclarar que Xavi no es el responsable absoluto del citado tropiezo, pero sí que tuvo en sus manos la posibilidad de evitarlo, y más allá de una notable apuesta por recuperar las formas y de una mejoría en el desempeño colectivo, no se dio el resultado. 


En LaLiga el equipo ha tenido altibajos desde el arribo del nuevo entrenador, pero se mantiene en la pelea por el objetivo que no es otro que acabar entre los primeros cuarto para clasificar a la Champions League. Pensar en aspirar al título como demanda su grandeza, hoy es poco más que una utopía. 


La segunda decepción mayúscula fue apenas la semana pasada en Arabia Saudita dentro de la Supercopa de España en la que el Barça fue eliminado a manos del Real Madrid.

El equipo brindó un partido sumamente digno en el que se recuperó en un par de ocasiones pese a estar en desventaja, y forzó los tiempos extra en donde cayó debido a una desatención defensiva. 
 Derrota decorosa, sí, pero el Barcelona con todo y crisis no está para presumirlo y menos si fue a manos del Madrid. 


Y a menos de tres meses de su regreso —el 5 de noviembre fue el anuncio oficial—, Xavi y este Barça en reconstrucción recibieron un nuevo mazazo, esta vez en la Copa del Rey, competencia en la que son los campeones vigentes y de la que quedaron eliminados en Octavos de Final. 


Ahora, ¿estaban en el presupuesto estos fracasos con Xavi o con cualquier otro entrenador? La respuesta es compleja, pero es verdad que se sabía que sería una temporada muy dura y que vienen años dolorosos porque el equipo tocó fondo en todos los sentidos, y por si fuera poco perdió al futbolista más grande de su historia, Leo Messi. 


Sin embargo, queda la sensación de que se pudo hacer más, de que al Benfica se le debió ganar “por lo civil o por lo criminal”; de que ante el Athletic era imperante un golpe sobre la mesa para sacudirse esa hegemonía de campañas recientes que han impuesto los vascos; y tal vez al Madrid se le compitió, pero por quinto duelo consecutivo el resultado fue una derrota.

Con todo y lo relatado y que los menos de tres meses de Xavi como entrenador del club de sus amores seguramente no han sido como los imaginó, hay que sostenerlo: su regreso fue lo mejor que le pudo pasar al Barça. 


Este año ya solo le queda pelear en la Europa League en donde tiene en puerta un duelo ante el Napoli que luce sumamente complejo. Sí, se podría quedar con las manos vacías en cuanto a títulos. 


Sin embargo, la apuesta es Xavi y es una apuesta correcta, más allá de que llegó como rescatista y en unas cuantas semanas el paciente no ha dado síntomas de vida.