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Los enojos de Messi en el duelo del Inter de Miami ante LA Galaxy

El Inter Miami logró en el cierre del partido la igualdad por 1-1 de visitante ante LA Galaxy. Y cuando parecía que Las Garzas se irían derrotadas, el capitán Lionel Messi frotó la lámpara para poner la paridad en el marcador.

El rosarino campeón del Mundo en Qatar estuvo enchufado -y fastidioso- durante el duelo. Y sin dudas uno de los causantes fue la ferrea persecución individual a la que fue sometido por Edwin Cerrillo. Messi apenas pudo encontrar la manera de generar peligro en el área rival, apenas un disparo al arco a los 29 minutos del primer tiempo, tras encontrar un rebote y exigido, que sacó el arquero John McCarthy; un tiro lejano que quedó en las manos del portero a los 58 y otro a los 88, un poquito antes de la acción de la igualdad, tras combinación con el lateral izquierdo, intento se fue desviado.

Cerillo, el centrocampista de los Galaxy, lo siguió de cerca todo el partido, al punto de que le cometió una falta en el borde del área que derivó en una de las chances más claras de la visita. Tras un rebote de la ejecución de la Pulga, la pelota le llegó al paraguayo Diego Gómez, quien la punteó y el arquero John McCarthy tapó abajo.

Pero hubo una jugada puntual, en la que tras cruzarse un par de empujones con el uruguayo Luis Suárez, el capitán de las Garzas lo fue a buscar, se acercó y, para evitar ser captado por las cámaras, tapándose la boca, le dijo algunas palabras a su adversario, que no se escondió y hasta pareció desafiarlo al capitán de la selección argentina.

Al final se cruzó con el árbitro

La segunda muestra de fastidio del crack argentino se vio con el partido ya finalizado. Messi se acercó al árbitro Gabriele Ciampi y con con gestos claro intentó explicarle alguna jugada en la que no coincidió con la sanción del juez italiano

Cabe recordar que la nueva temporada de la MLS arrancó con un conflicto que prácticamente pasó inadvertido: un paro de árbitros impidió apelar al cuerpo arbitral habitual en la liga, por lo que los dirigentes advirtieron que deberían asignar sus partidos a jueces suplentes.

Uno de ellos es Ciampi, italiano de 48 años, para quien el arbitraje es un hobby. Su verdadera profesión es la de músico clásico, en la que ha logrado una exitosa carrera que en los últimos años se ha volcado a fusionar el lenguaje tradicional con vertientes más populares, como el pop.

Graduado pianista y director de orquesta en el famoso conservatorio Santa Cecilia de Roma, además de haber estudiado literatura y cine, el artista se instaló desde 2012 en Los Ángeles para hacer una maestría en composición en la UCLA, aunque terminaría con residencia permanente en base a sus aportes culturales.

Bueno, evidentemente no es de su importante curriculum artístico de lo que quería hablar Lionel Messi al cierre del encuentro, aunque el árbitro pareció no querer entrar en polémicas.

El sábado 2 de marzo el elenco del mejor jugador del mundo recibirá a Orlando City en una nueva edición del Clásico del Sol, por la tercera fecha de la MLS, antes de empezar su participación en la Copa de Campeones Concacaf.