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¿Un Mundial cada dos años? Ni de chiste

ESPN

Dejemos las cosas como están y sigamos disfrutando de lo que significa una Copa del Mundo cada cuatro años.

Entiendo que el mundo ha cambiado, que en temas de mercadotecnia, comunicación y comercialización se ha avanzado, se progresa día con día. Entiendo también que hay más países de los que existían hace 30 años, y me pueden dar mil argumentos más, pero por favor, esperar una Copa del Mundo por cuatro años entre edición y edición, con la ilusión que esto conlleva, no puede desaparecer.

Una Copa del Mundo es el evento deportivo más grande que puede existir y el período de espera me parece razonable, es cierto que las demandas económicas y las presiones extra cancha terminan afectando a la FIFA, que busca generar más de todo, pero no nos confundamos, en el fútbol, un Mundial bien vale la espera.

He escuchado como fuertes argumentos que los jugadores están ávidos de participar con su selección en un evento de esta magnitud, que es un espectáculo tan mediático que bien valdría la pena hacerlo más seguido, no me convencen. Sigo pensando que la ilusión mientras más espera, más crece, del tema económico no quiero hablar porque no podemos ponerlo por encima de lo deportivo, de lo futbolístico. Qué bueno que sea incluyente, que bueno que sean más eliminatorias, que bueno que puedan participar todos, pero cada cuatro años.

El futbolista, los equipos, los clubes, piden pausa en el camino, porque son muchos torneos, muchos partidos, ¿y encima pensamos en esta posibilidad? Cada dos años es inadmisible, no nos dejemos llevar por esos ideólogos innovadores que consideran que pueden descubrir el hilo negro, el agua tibia, etc.

La primera Copa del Mundo se llevó a cabo en 1930 en Uruguay y hasta la fecha se celebra cada cuatro años a excepción del período de la Segunda Guerra Mundial. La siguiente edición se llevó a cabo en Brasil 1950 y a partir de ahí volvieron a ser cada cuatro años, lo mismo que los Juegos Olímpicos invernales y de verano.

Algo tiene ese número cuatro, y algo bien se habrá hecho para que suceda así, siempre respetemos a quiénes lo idearon, respaldemos la idea de origen y a los que fomentaron e hicieron crecer esta ilusión desde su gestación.

Las federaciones y las asociaciones de fútbol necesitan tiempo para ajustar sus calendarios, dejemos las cosas como están y sigamos disfrutando de lo que significa una Copa del Mundo cada cuatro años.

¡Hasta la próxima!